No todos los jóvenes mexicanos son #Yosoy132. Otros miles se ubican del otro lado del tablero y se identifican de manera clara y contundente con una opción política, la del abanderado priista.
Van más allá. Están convencidos de que la naciente protesta anti-establishment, que surgió tras la visita de EPN a la Ibero el pasado 11 de mayo, no tendrá mayor impacto en la vida social y política de México.
Cualquier que sea su opción, no cabe ninguna duda, para sorpresa de muchos, que la juventud mexicana se muestra crítica, informada y consciente de su realidad política.
Pero hablemos de los jóvenes priistas, quienes en su mayoría califican al movimiento como meramente electoral y sin mayor trascendencia histórica.
Un botón de muestra es Matilde Gómez, una joven activista del tricolor de 26 años, quien pone en tela de juicio la autenticidad del movimiento YoSoy132.
“Es un movimiento electoral ya que pretende tener efectos directos en la votación del primero de julio, pero como todo movimiento no deja de ser ciudadano,” comentó la otrora estudiante de la Ibero de Ciencias Políticas y Economía, quien se considera priísta por convicción y tradición familiar.
“Si hubo factores y personajes externos que previamente organizaron y planearon un boicot para el recibimiento del candidato, incluyendo a jóvenes ajenos a la universidad”, comentó la joven sobre la visita de su líder a su Alma Mater.
Por estas mismas razones, Matilde calificó de “prudentes” las declaraciones de Pedro Joaquín Coldwell al día siguiente del encuentro, en las que destacaba que los jóvenes manifestantes eran acarreados de la izquierda.
Como Matilde, Ruben Macías, integrante de la red de jóvenes voceros del proyecto de EPN conocidos como Ectivistas desde hace un año, opina que el éxito de las reciente movilizaciones estudiantiles es un producto mediático y que sus efectos no irán más allá.
Al mismo tiempo, no descarta que hayan sido genuinas expresiones de estudiantes y no de acarreados, pero minimiza su representación.
“Es una minoría que no representa ni la actitud ni las preferencias de todo el estudiantado de la Ibero”, dijo. “Es normal, no se puede tener contentos a todos”.
“Me parece que la marcha del 2 de julio (del 2006) contra el supuesto fraude fue más importante y no impactó realmente en nada”, dice el joven chiapaneco de 28 años a Reporte Indigo.
Aparece en escena la opinión más veterana del líder nacional del Frente Juvenil del PRI, Canek Vázquez Góngora. En su opinión, es mejor el voto que la protesta.
“Los jóvenes deberían de expresar sus opiniones políticas y ejercer su ciudadanía en las urnas, no en las calles”, expresa.
Y es que el joven hidalguense de 32 años recuerda: “hemos visto ya cuantas marchas y protestas en las calles y no nos han servido de nada”, dice tajante a Reporte Indigo.
Esto no es un 68
Los tres jóvenes rechazaron de manera enérgica que estemos viviendo un momento similar al 68, cuando hubo una serie de manifestaciones estudiantiles a lo largo del país en contra de la represión del Estado bajo la presidencia de Gustavo Díaz Ordaz, y concluyó con la matanza de Tlatelolco.
Matilde, por su parte, descarta las similitudes entre las protestas del aquel entonces y las de ahora. Para ella, se trata una estrategia política orquestada por el PAN.
“La oposición busca generar un 68 y remembrar un sentimiento que pueda mover los números que no se han ganado con propuestas(…)”, dijo contundente Matilde, hija de la exdiputada priista hidalguense Oralia Vega.
“Saben que necesitan un suceso determinante que logre mover la opinión pública que hoy beneficia al PRI”.
Rubén concuerda
“Ni en lo más mínimo estamos viviendo un 68, por el simple hecho de que hay una gran apertura en los medios para saber e informar que se están organizando estas marchas, que son en contra de los medios, y no del gobierno”.
Lo que queda claro después de escuchar a estos jóvenes es que no todos los que rechazan la autenticidad del movimiento Yosoy132 son adultos cínicos. Rubén, Matilde y Canek son tres de miles, en este caso priistas, que cuestionan el alcance de las protestas universitarias supuestamente apartidistas.
“Creo que la desinformación y el oportunismo electoral, puede desvirtuar las verdaderas ideas de libertad, generando confusión y un beneficio directo a intereses partidistas que saben que un movimiento de esta naturaleza puede ser una herramienta de manipulación”, concluyó Matilde.
Estos días, el electorado juvenil, en boca de todos, representa 23 millones de votos, de los cuales 3.5 millones son jóvenes que votarán por primera vez en julio próximo, según datos del CESOP. Es una juventud mexicana activa y despierta que ocupa un 10% de la población joven a nivel mundial, según la OECD.
En los días pasados, las televisoras y algunos medios de prensa escrita, y hasta los mismos representantes del PRI, tacharon a las protestas estudiantiles que iniciaron como críticas en contra de Enrique Peña Nieto, de provocaciones y manipulaciones de partidos opositores. Algunos intelectuales descalificaron al movimiento juvenil YoSoy132, como una muestra de ingenuo optimismo.
La primera marcha inter
Está también la otra cara de la moneda, la otra cara del mismo protagonista de toda esta movilización, la otra cara del estudiante, del joven indignado.
Mañana tendrá lugar la primera marcha interuniversitaria, única en su tipo desde 1968, donde se esperan a por lo menos 5 mil jóvenes y convocada por el movimiento juvenil YoSoy132.









