Los #YoSoy132 dejaron de ser lo que eran y todavía no saben lo que serán.
Dentro de la espiral de posibilidades en que se encuentra el país, el movimiento estudiantil forma parte de una masa y una fuerza vital inconforme con el statu quo.
Están inconformes con lo sucedido el pasado 1 de Julio.
Hoy, más de una semana después, el movimiento se atomiza en células que adquieren personalidad propia, unos más radicales, otros más institucionales. Otros, de plano se deslindan del movimiento para no contradecir sus principios pacíficos.
Los jóvenes reunidos en el grupo se perfilan ahora como una fuerza política. La pregunta es: ¿Cómo lo van a hacer? Los caminos son muchos.
Primero, su destino institucional: convertirse en un partido político estudiantil y ser así una fuerza de oposición desde el Congreso de la Unión. Remota quizá, pero no imposible.
Segundo, seguir el rumbo natural que se remonta a los orígenes del movimiento. La lucha por la democratización de los medios.
Y tercero, trascender su misma esencia estudiantil para crear una red de asociaciones civiles que se transforme en un movimiento social más amplio.Esas parecen ser sus opciones.
Habla uno de ellos
Por esto, el movimiento en su conjunto desconoce a EPN como presidente y espera que el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y la FEPADE actúen conforme a las irregularidades, compra y coacción del voto.
Ante esta postura de desconocimiento de los resultados oficiales que entregó el Instituto Electoral, el movimiento ha sido juzgado de radical. A lo que el vocero del comité del ITAM, Antonio Atolini responde:
“No somos radicales, somos institucionales. El movimiento está buscando, encontrarse en un punto de identificación después de haber superado su objetivo principal que era posicionarse en contra de la candidatura de EPN”.
“Los del ITAM, hemos estado ‘creando patria’, así lo denominamos, y por eso nos hemos estado aliando con las asambleas populares que se quieren unir al 132 por un mejor país”, explica Atolini.
Lo que viene
La próxima semana se llevará a cabo la primera convención nacional en San Salvador Atenco.
Se reunirán representantes del movimiento y líderes sociales como Javier Sicilia, del movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad, con otras organizaciones civiles para formar un frente nacional democrático.









