Según datos tomados del sitio http://www.cusaem.gob.mx y http://www.region-6.com.mx, en el rubro de Infraestructura se documenta lo siguiente:
“Fortalecemos nuestra participación mediante sistemas de coordinación y enlace tecnológico con la Agencia de Seguridad Estatal (ASE), utilizando procesos en Inteligencia Policial y métodos para la prevención y reacción contra el delito”.
Es decir, se acepta la existencia del trabajo de inteligencia asociado a la prevención.
Ése es el concepto clave. Peña Nieto podía argumentar que necesitaba contar con servicios de inteligencia policiaca para prevenir el crimen en su entidad.
Para la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP), los Cusaem son un organismo público.
El oficio expedido el 8 de junio de 2010, con el No. DG/315/205/2010, y firmado por Luis Armando Rivera Castro, director general de Seguridad Privada, señala que estos cuerpos auxiliares son entes estatales.
Pero en la Secretaría de Seguridad Pública federal no hay registro alguno de los Cusaem.
Autores materiales del espionaje
Los presuntos autores del espionaje son personas que han estado relacionadas con el gobierno federal, o han sido comerciantes de productos electrónicos.
— Luis Miguel Dena
Aparentemente, a la cabeza de la unidad de espionaje estaba Luis Miguel Dena, propietario de la empresa Seguridad Privada Inteligente, Proveedora de Soluciones, con dirección en la calle Lago Ginebra 5992, Colonia Popo, en la Ciudad de México.
Dena es oriundo de Zacatecas y posee amplios conocimientos en neurolingüística, neuroprogramación, epistemología y semiología.
El abogado graduado de la UNAM inició su carrera en el servicio público en 1986, en el Instituto Nacional de Migración.
A principios de 1994 se fue al Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen). Ingresó como delegado en Chiapas para investigar al EZLN.
Intrépido y activo, el presunto espía no tardó en ser ascendido a director de Investigación en la estación del Distrito Federal cuando Jorge Tello Peón fungía como director general.
Tiempo más tarde, Dena fue nombrado jefe de la Estación del Cisen en el DF.
Y posteriormente, ya como jefe del Cisen en el Estado de México, trabaría una estrecha relación con Alonso Navarrete Prida, procurador de Justicia de Enrique Peña Nieto y a quien se señala como responsable de haber impuesto al menos a dos directores de los Cusaem, designaciones que aparentemente fueron pactadas con Enrique Peña Nieto.
Finalmente, en 2005, Dena dejó el Cisen. De ahí pasó a la SSP federal, donde estuvo unos meses como coordinador de Inteligencia para la Prevención de la Policía Federal Preventiva, según consta en reportes de prensa.
Renunció el 31 de julio de 2006 y desde entonces se dedica a ofrecer servicios de seguridad privada.
— Yosef Shevah Porat
Yosef Shevah Porat, mejor conocido en la comunidad judía como “Yosi”, mantuvo hasta hace poco en su perfil de Facebook que estaba dedicado a la venta de escáneres para intervenir celulares, entre muchos otros aparatos para desarrollar tareas de inteligencia. También ofrecía servicios de seguridad privada.
— Otros cómplices
Según un documento extraído del Tomo V, expediente 63/2009, del proceso penal del Poder Judicial de la Federación, con base en el Juzgado Decimoctavo del DF, en 2009 empezaron a ser juzgados por el delito de intervención de comunicaciones (espionaje) las siguientes personas:
Luis Miguel Dena, Miguel Ángel Solís Hernández, Jesús Camarena García, Rogelio Villarreal González, Alejandro Arturo Rodríguez Rosas, Enrique Zaldívar González y Guillermo Lago Montes, entre otros.
Sin embargo, no todos fueron encontrados culpables.
El juez Fernando Córdova del Valle habría dejado en libertad a otros procesados por los mismos delitos: Teresita de Jesús Flores Dena (sobrina de Luis Miguel), José Tagle Balderas, Arturo Barajas Amador, Alejandro Arturo Rodríguez Rosas, Miguel Ángel Solís Hernández, Guillermo Lago Montes, Rogelio Eduardo Villarreal González y Enrique Zaldívar González.
El 16 de abril de 2012, se dictó sentencia contra Luis Miguel Dena.
La resolución lo hace responsable, entre otros delitos, de haber intervenido las llamadas telefónicas de Sergio Vela, ex director del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta).
No hay cosa juzgada
Sin embargo, y a pesar de la sentencia, el caso todavía no es cosa juzgada.
Y es que la sentencia no causó estado porque la PGR apeló ante el tribunal de alzada.
El panista Roberto Gil argumenta que en la segunda instancia se podría incriminar directamente al candidato del PRI Enrique Peña Nieto, ello a pesar de que nunca ha sido acusado por la presunta autoría intelectual del espionaje.
En cambio, el priista Luis Videgaray asegura que lo dicho por el abogado Gil Zuarth va en contra de los principios más elementales de un proceso penal.
Porque cualquier abogado sabe que no se puede “ampliar la materia de la litis” en la segunda instancia de un proceso, explica Videgaray, coordinador general de la campaña de Enrique Peña Nieto a la Presidencia de la República.
ACUSA EL PRI USO POLÍTICO DE ESPIONAJE
por Armando Estrop
La bancada del PRI en el Congreso de la Unión acusó al PAN de querer sacar raja político-electoral del caso de espionaje detectado en el Estado de México en 2009.
Luego de una discusión durante la sesión de la Comisión Permanente, la fracción parlamentaria del tricolor emitió un comunicado en el que aseguró que el tema había quedado sin sustento en los tribunales.









