Mucho desorden y caos en la organización, pero la buena vibra y la energía se sentían a pesar de la oscuridad que dos horas después de iniciada la marcha rodeó la Estela de Luz, el polémico monumento construido para el bicentenario de la Revolución.
“Los jóvenes de México hemos encendido una luz en la vida pública del país al sumarnos en este momento histórico, de valentía e integridad”, gritó, micrófono en mano, uno de los organizadores de la movilización estudiantil.
Entonando porras representativas de la Ibero, el Politécnico y la UNAM, pintando mantas con letras que marcaban su independencia, los jóvenes se fueron organizando para iniciar la movilización.
“No esperemos más. No callemos más, los jóvenes decimos: ¡Presente!”, aclamó otro manifestante.
Sus nombres quedaron en el anonimato. Fue la primera convivencia, hombro con hombro, hipsters con fresas, todos unidos en su rechazo a la manipulación informativa y al sistema en general.
Y no se dejaron manipular. Lo intentó Paco Ignacio Taibo II cuando se paró en la entrada al Bosque de Chapultepec, luego de que cinco de los organizadores pronunciaron sus discursos.
El escritor los calificó como “el milagro del 68” y, acto seguido, les dijo que se sentía “desconcertado” por su “neutralidad”. ¿Alguno de ustedes votará por Peña Nieto?, les preguntó.
En ese instante, jóvenes le arrebataron el micrófono y lo abuchearon.
“No te adueñes de nuestro movimiento. Somos apolíticos”. El escritor se enojó. Se puso agresivo. Y se armó un enfrentamiento que no pasó a mayores.
Eran casi las ocho de la noche cuando 4 mil de los 10 mil jóvenes que marcharon decidieron encaminarse hacia Televisa Chapultepec, donde Enrique Peña Nieto se presentó en el programa semanal Tercer Grado.
Ahí, los jóvenes coreaban “¡¡Aristegui, Aristegui!!, “Elba Esther, tú también vas a caer” y “México ya despertó, y Peña Nieto no será presidente”.
Fue la primera marcha interuniversitaria desde 1968, cuando los estudiantes se reunieron en la Plaza de las Tres Culturas ante la represión del Estado.
En aquel entonces hubo violencia y cientos de muertos. Esta vez, todo transcurrió de manera pacífica, aunque fue evidente la falta de organización.
La protesta superó la expectativa de quienes la convocaron.
“Creemos que asistirán 4 mil estudiantes”, dijo Juan Manrique, estudiante del Tec de Monterrey, un día antes de la marcha.
Pero fuentes extraoficiales aseguraron que, al final, había unos 12 mil. Unos marcharon hacia el Zócalo, otros hacia Televisa Chapultepec y alrededor de 2 mil permanecieron en las escalinatas del Ángel.
Sus demandas
Aunque una buena parte de las demandas de los jóvenes estaban dirigidas a la prensa, cientos de reporteros, tanto de medios nacionales como internacionales, se hicieron presentes para atestiguar el desarrollo de la marcha.
Con la esperanza de que los medios difundieran sus demandas, los manifestantes las plantearon así:
“Somos un movimiento ajeno a cualquier postura partidista. Nuestros deseos y exigencias se centran en la defensa de la libertad de expresión y del derecho de la información de los mexicanos.
“Nuestra preocupación se deriva del estado actual de la prensa nacional y los medios de comunicación, así como de su papel político en el contexto democrático”.
Y enumeraron sus peticiones.
“No representamos a ninguna institución pública de educación superior pública ni privada.
“El movimiento #YoSoy132 a través de la deliberación interuniversitaria, democrática, cuenta ya con principios generales que guían su causa, así como estatutos que aseguran la participación de los individuos y de los grupos que los hacen suyos”.
Exigieron la “competencia del mercado de medios”, “hacer del derecho a Internet un derecho constitucional efectivo” y crear la figura del Ombudsman, entre otras demandas.
Los integrantes de #YoSoy132 se prepararon con varios días de anticipación. Llevaban acumuladas horas de trabajo y discusión. Ayer, alrededor de las cuatro de la tarde, los integrantes de los comités de logística estaban nerviosos. Pero conforme se iban agrupando los jóvenes bajo el sol de la media tarde, la energía se fue contagiando.
Ayer, Día del Estudiante, marcó el inicio de este grupo en expansión. A partir de hoy, “empezarán a actuar como un grupo de jóvenes a favor de la democracia de este país”.
¿Qué sigue?
“A seguir tomando acción, a seguir exigiendo. Vamos a seguir informando, movilizándonos, y todo con el objetivo de una mejor vida democrática para todos”, dijo a Reporte Indigo Sandra Penargo, del movimiento #YoSoy132.
Ayer sí fue celebrado en grande el Día del Estudiante. El éxito de la movilización fue producto del trabajo y el esfuerzo de jóvenes entusiastas que buscan mantener su independencia y vitalidad.
'Prende tu cerebro'
En Guadalajara, lo que inicio como la invitación a una simple marcha que sería réplica de lo sucedido en la Ciudad de Mexico con motivo del movimiento #yosoy132, se convirtió en un auténtico contingente con ideas propias pero exigencias comunes.
La esterilidad de las redes sociales se transformó en vida ayer en la capital de Jalisco.
En contraste con la marcha organizada en la mañana por la Federación de alumnos de la Universidad de Guadalajara que se manifestaron en contra de la violencia y que evidenció el acarreo.
La cita se hizo en la avenida Chapultepec, sitio predilecto entre los jóvenes tapatíos. Ahí el contingente apartidista marchó con exigencias claras, información transparente, la no manipulación y la libertad de ideas.








