La Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) de la Universidad de Guadalajara (UdeG) sufrió una ruptura: un grupo se dividió porque el organismo quería obligarlos a apoyar al candidato del PRI al gobierno de Jalisco.
Todos los factores se sumaron en un día con dos marchas contrastantes: la organizada por la FEU por la paz, que evidenciaba acarreo, y la del movimiento #yosoy132 de estudiantes apartidistas de varias universidades.
Los estudiantes que marcharon en la mañana “por la paz” eran principalmente preparatorianos, que decían haber sido llevados por sus profesores.
Pero los poco más de mil estudiantes que se reunieron por la tarde en avenida Chapultepec para pedir la democratización de los medios, son parte de una generación de universitarios que ven deterioradas a las instituciones que trabajan de la mano del establishment.
Es el caso de la FEU, que como organismo estudiantil ha sido vinculado al perredismo local controlado por Raúl Padilla López, que a la vez sirve de respaldo al priismo que hoy tiene a Jorge Aristóteles Sandoval Díaz como su candidato a la gubernatura de Jalisco.
Por este organismo han pasado varios políticos locales, incluido Sandoval Díaz.
Pero para algunos académicos y estudiantes de la UdeG, esta agrupación estudiantil se está erosionando y cada vez le cuesta más reclutar nuevos adeptos.
Igor Israel González Aguirre académico del departamento de Estudios sobre Movilizaciones Sociales de la UdeG, piensa que el deterioro se debe en parte a los asesinatos de estudiantes en que se vio envuelta la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG) y a las redes sociales:
“Es muy complicado lograr que los sectores oficialistas convenzan a quienes disienten: que mejor ejemplo que la salida de estos muchachos de la FEU”.
Y es que los jóvenes que les tocó ser universitarios en la era de las redes sociales, parecen resistirse a aceptar ser acarreados o formar parte de una organización que busca indicarles por quién van a votar.
Por eso aunque en los ejercicios preelectorales que organizó la UdeG aparezca como puntero Sandoval Díaz, las cifras de dichos experimentos muestran un porcentaje de participación mínimo, no representativo de toda la población universitaria.
De hecho en promedio, menos del 20 por ciento de los estudiantes de los tres centros universitarios donde se realizó el ejercicio votaron.
Y es que para Martín Demetrio Rubalcaba Navarro, presidente de la facultad de derecho y estudiante de la FEU que renunció por el apoyo que daba la organización al PRI, el ejercicio de la UdeG no refleja lo mismo de varios que se han realizado en todo México en otras universidades.
Por ejemplo el del Instituto Tecnológico y de Estudios de Occidente (ITESO) arrojó que el 85 por ciento de los estudiantes votaría por Enrique Alfaro que se dice candidato ciudadano, y solo 3.48 por Sandoval Díaz el aspirante del PRI.
Pero aún falta que se realice un nuevo sondeo en la UdeG donde se incluya a los 220 mil alumnos de todos los Centros Universitarios, por el momento solo se refleja la opinión de menos del 2 por ciento.
Protestas juveniles: dos realidades
La voluntad de algunos universitarios renace con las redes sociales. Otros se siguen apegando a las viejas prácticas partidistas.
No solo siete horas separaron las dos marchas ocurridas en Guadalajara el miércoles 23 de mayo.
Dos realidades muy distantes se mostraron entre #YoSoy132, un movimiento de convocatoria nacional con pocos días de nacimiento, y la Marcha por la Seguridad, la Paz y la Justicia creada por la UdeG.
La primera protesta fue incubada desde las redes sociales con voluntad propia a partir del fenómeno Ibero y las declaraciones del dirigente del PRI Pedro Joaquín Coldwell, Enrique Peña Nieto y la información publicada por los medios.
La segunda realizada por UdeG, se hizo con la bandera por la justicia y la paz en Jalisco, utilizó el típico acarreo partidista y aprovechó para posicionar al dirigente de la Federación de Estudiantes Universitarios (FEU) Marco Antonio Núñez Becerra.
En la marcha convocada por la FEU se vieron banderas con la consigna “¡Ya basta! Armemos la paz”. De forma oportunista se leía al lado: “Marco Núñez. Presidente” aludiendo al dirigente del organismo universitario.
Alrededor de 30 mil personas recorrieron cuatro rutas hacia el primer cuadro de la ciudad. Empleados y profesores de la universidad encabezaron los contingentes.
Marco Antonio Cortés Guardado, rector general de la UdeG estuvo al frente del contingente que caminó desde la avenida Juárez y la calle Enrique Díaz de León.
Estudiantes de los distintos centros universitarios de Guadalajara y el interior del estado se mostraron inquietos, incluso distraídos en el trayecto.
“Se ve, se siente Itzel está presente”, se escuchó entre un grupo de personas en la ruta que partió desde el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades.
Itzel Adilene Rodríguez García, estudiante que fue secuestrada y asesinada en el mes de abril, es uno de los 11 universitarios desaparecidos por los que la FEU y UdeG convocaron a esta manifestación que concluyó después de mediodía.
Casi seis horas después en la avenida Chapultepec se pudieron ver las pancartas, lonas y carteles hechos a mano por los asistentes a la marcha #YoSoy132 en Guadalajara.
“Informados, no acarreados”, “Ustedes los medios, nosotros los miles”, “La información es un derecho” se leía.
En número, una marcha distinta a la ocurrida a mediodía, en ánimos y voluntad colectiva muy diferente: poco más de mil personas en su mayoría jóvenes, aunque no faltaron las familias, caminaron hasta las instalaciones de Televisa Guadalajara.








