Las elecciones no fueron equitativas y hay que repetirlas, es lo que piensan varios candidatos a puestos de elección popular en Jalisco.
Un candidato a la gubernatura y dos a alcaldes de la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) presentaron su impugnación ante el Tribunal Electoral del Estado.
En los tres casos se presentan pruebas similares sobre cómo el PRI utilizó recursos de los ayuntamientos, realizó proselitismo el día de la elección y pagó a funcionarios de casilla y ciudadanos en general para que los resultados le favorecieran.
De hecho, en el caso de la elección de El Salto se presentaron amenazas y hasta golpizas contra simpatizantes del PAN y de otros partidos políticos opositores al PRI.
Hay denuncias penales, fotografías y otro tipo de documentales que prueban las acusaciones.
Pero lamentablemente la legislación en Jalisco en materia electoral no toma en cuenta todas estas pruebas: muy pocas son las formas de probar que hubo compra de votos y otro tipo de artimañas electorales.
En Guadalajara se hicieron modificaciones en la composición de los observadores electorales el mismo día de la elección, y en algunos casos hasta se pagó a observadores del partido contrario para hacerse “de la vista gorda” ante los votos duplicados y otras artimañas.
También se probó el acuerdo con las iglesias evangélicas para que el voto de sus feligreses fuera a favor del PRI, violando el Artículo 130 de la Constitución.
Y es que aunque al principio algunos de los candidatos se resistían a tomar una postura contundente sobre las irregularidades que se presenciaron el primero de julio, ahora todos los inconformes están seguros que es necesario anular la elección.
Esta reticencia a pedir la revisión de una de las elecciones más sucias de Jalisco estaba vinculada a los jaloneos internos de partidos sobre qué postura tomar.
El candidato a la gubernatura de Jalisco por Movimiento Ciudadano, Enrique Alfaro Ramírez, desde el principio declaró que no iba a importunar a la ciudadanía con plantones y otro tipo de manifestaciones.
Con esto fijó una postura que evidentemente trataba de desligarlo con el candidato a la presidencia de México Andrés Manuel López Obrador, quien tras la elección de 2006 realizó un plantón en Paseo Reforma en la Ciudad de México.
Del mismo modo el candidato del PAN a la alcaldía de Guadalajara, fue muy inconsistente en su primera declaración sobre el proceso y su posible impugnación, aparentemente por una división de opiniones al interior de su partido sobre el camino a seguir.
Y es que el gobernador Emilio González Márquez parece haber abandonado por completo a sus compañeros de partido.
El gobernador de Jalisco ya hasta se reunió con Ramiro Hernández García, el priista y alcalde electo de Guadalajara.
Todo a pesar de que Cárdenas Jiménez -el panista que logró sacar al priismo de Casa Jalisco por primera vez- está en pleno proceso de impugnación de una elección.
‘POR LA BUENA LE GANARÍAMOS AL PRI’
Enrique Alfaro dice que impugnar no significa ser un mal perdedor, sino respetar la ley, no traicionar a sus votantes y no ser ‘cómplice por omisión’ de los que cometieron irregularidades
Por Ángel Plascencia
Enrique Alfaro Ramírez dice que existe una percepción negativa errónea entorno a las impugnaciones en el país que se debe revisar porque “las elecciones en México no están funcionando correctamente”.
“Impugnar la elección no significa ser un mal perdedor, o no aceptar la voluntad de la gente, es un derecho y además una obligación: si nosotros no denunciáramos estas irregularidades nos estaríamos volviendo cómplices por omisión”.
“No estamos cuestionando la voluntad de los jaliscienses, y si pierdo por un voto habré de reconocerlo, pero estamos cuestionando la calidad de la elección: no estamos pidiendo voto por voto ni casilla por casilla”.
El aspirante de izquierda al gobierno de Jalisco señala que se recuperaron 40 mil votos de la apertura de un pequeño porcentaje de los paquetes electorales.
Por eso cuestiona ¿qué pasaría si se abrieran todos los paquetes? “Nunca los sabremos porque no se puede jurídicamente”, se contesta él mismo al respecto.
“Creo que se tiene que revisar a fondo nuestra legislación electoral y creo que se tiene que replantear y refundar nuestras instituciones responsables de la vida democrática de nuestro país”.
“Yo no quiero que un abogado o un grupo de abogados o que el tribunal me declaré ganador de la elección en Jalisco, no se trata de ganar con abogados lo que no ganamos en las urnas, se trata de decir que esta elección –si prospera nuestra queja- se tendrá que anular y volverse a hacer ”.
La inequidad que señala Alfaro Ramírez se dio también en los medios y en las encuestas pues el miércoles, a 4 días de la elección, había algunos que le daban 20 puntos abajo del PRI.
El aspirante de izquierda al gobierno de Jalisco cree que independientemente del resultado final de la elección y la resolución del tribunal, Movimiento Ciudadano ya ganó bastante en los procesos pasados.
Porque tuvieron una votación histórica de un millón 160 mil votos, cuando en la elección de 2009 apenas obtuvieron 17 mil.
Se convirtieron en la segunda fuerza política, rompieron con el bipartidismo en el estado y obtuvieron el triunfo en la Zona Metropolitana de Guadalajara.
Por eso cree que independientemente del resultado del tribunal -qué señaló acatará sin marchas ni bloqueos- Movimiento Ciudadano se convertirá “en una oposición muy seria y muy importante”.









