“Si tu crédito no sale con nosotros, nadie más te lo dará”, la consigna –venida de un periódico gratuito de circulación local- no es menor para el promedio de los jaliscienses que nos les alcanza su sueldo y ven en los préstamos fáciles una solución.
Mucha gente sin la asesoría adecuada y una situación financiera difícil opta por créditos riesgosos.
En varios casos se convierten en víctimas de cadenas de agiotistas o defraudadores que disfrazan sus servicios con empresas de gestoría de crédito.
Las empresas utilizan la publicidad barata y con ella promocionan sus servicios. Con frases simples como: “Tenemos la solución a sus problemas”. “¿No puede comprobar ingresos?”. “¿El banco lo rechazó?”. “¡Manda las deudas a volar!”.
Solución integral, Estable Porvenir, Luvier Gestoría y Maorz Corporatión son algunas de las oficinas que operan fraudes de gestión de este tipo.
De hecho son seis las empresas que la Procuraduría Federal del Consumidor (Profec) tiene registradas en operación en la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG) y que suman numerosas irregularidades.
Hasta agosto de este año Profeco tiene un conteo de 186 quejas contra dichas empresas que se venden en lo general como una financiera, pero en las letras chiquitas muestran ser gestoras de crédito.
El aumento de quejas revela un problema que crece, pues el número de las mismas durante este año rebasa el total de las 105 registradas en 2011.
Maorz Bussines Corporation, por ejemplo, está registrada como una Sociedad Civil, no es una financiera aunque así se ostenta en la publicidad. Esta empresa sólo gestiona créditos y defrauda a sus clientes.
Sus oficinas se encuentran en la lujosa zona financiera de Guadalajara.
Ahí, entre engaños e información incompleta, sus empleados se encargan de que el trámite de crédito sea una verdadera puesta en escena.
Anzuelo para necesitados
Para cualquier tapatío basta una llamada telefónica para formalizar una entrevista y solicitar un crédito en Maorz Corporation. Ni siquiera es necesario comprobar el historial crediticio del solicitante. Ni son necesarios mayores datos.
Solicitar un financiamiento de 100 mil pesos parece un trámite sencillo. El equipo de Reporte Indigo solicitó una cita fingiendo ser clientes potenciales.
Dos reporteros de este medio acudieron el mediodía del viernes 19 de octubre a la dirección señalada en el 1650 de la avenida Américas. Para esas horas ya había 13 personas en la misma situación.
El número al exterior coincide, pero el rótulo no es el de Maorz. Un cuaderno de registro muestra la concurrida mañana de personas solicitando un crédito. Dos vigilantes de seguridad privada en la entrada piden el registro.
En el segundo piso una recepcionista pide nuevamente los datos a los solicitantes, con el propósito de “corroborarlos”.
El emblema de Maorz a su espalda y algunos logotipos de instituciones bancarias aparentan seriedad en la pequeña oficina.
“¿Nombre?”, “¿edad?”, “¿teléfono?”, “¿cuentas bancarias?”, son las preguntas que responden los solicitantes en recepción. “¿Para qué necesitarías tu crédito?” insiste la empleada.
Algunas personas esperan su turno en la recepción.
Al interior, una banca frente a un televisor. Detrás, seis cabinas en las que un ejecutivo atiende a los interesados en solicitar un crédito.
No hay montos máximos, solo es necesario cumplir con la documentación y una cuota que Maorz llama inversión inicial del 2.5 por ciento de la cantidad solicitada.
Para los 100 mil pesos que se solicitan, la inversión representa 3 mil 103 pesos, según explica el ejecutivo.
Además es necesario realizar otro pago del 3.7 por ciento de la cantidad solicitada para cubrir un supuesto seguro de vida en cinco mensualidades de 858 pesos, escribe el empleado en una hoja impresa en forma de tríptico.
En total, 7 mil 393 pesos son necesarios para abrir un crédito de 100 mil pesos a seis años en Maorz con una tasa de interés de 7 por ciento.
Piden al solicitante copias de credencial de elector, comprobante de domicilio, CURP, acta de nacimiento, comprobante de ingresos, tres cartas de recomendación y una carta de intención.
Bastaron 20 minutos de entrevista con Omar, el ejecutivo, para tener esta información.
No importa si se está en buró de crédito, a Maorz le llevará unos días revisar la información personal proporcionada para una segunda entrevista en la que formalicen el préstamo.
Otros datos personales son recopilados por Omar. “El plazo mínimo son cuatro años y el máximo son 25 años”, responde él a la pregunta de cuáles son los plazos para pagar el financiamiento.
Los intereses van del 7 al 14 por ciento, menciona.
“¿De cuánto queda la mensualidad a cuatro años?”, 2 mil 394 responde. Casi 115 mil pesos de 48 mensualidades totales.
¿Cómo entrego las cartas de recomendación? “Las recomendaciones son personales, las pueden elaborar familiares o amigos, pero deben traer copia de la IFE”.
El empleado de Maorz sigue la entrevista dejando de lado las preguntas sobre la documentación necesaria, inmediatamente insiste: “¿cuentas con algún bien inmueble?”.
“¿Sabe si usted se encuentra en buró de crédito?”, pregunta, pero más tarde señala que no importa si el solicitante está en buró, aún así se le puede dar un crédito.
Al momento de que el solicitante firma la solicitud señala que es necesario hacerlo para poder duplicar la información para buscar una institución que pueda entregar el dinero.
“Puede ser una institución bancaria, un banco, no sé, una casa de empeño, no sé”, responde Omar al cuestionamiento de qué tipo de instituciones son.








