La planta de tratamiento de líquidos lixiviados del relleno sanitario de Picachos tiene un lado sucio.
Una cara que muestra lo sencillo que es favorecer y favorecerse con los sobrecostos que se permiten en una asignación directa de obras en el municipio de Zapopan.
Porque desde 2010 el Ayuntamiento recibió una propuesta para realizar la obra por menos de la mitad del precio por el que finalmente se construyó.
La administración de Héctor Vielma Ordóñez prefirió pagar 18.5 millones a la empresa Bio Daf Water Technology, en vez de pagarle 7.1 a CPI H.T. Water Technology.
Empresas que surgieron como una sola y que luego se dividieron, pero cuyas cotizaciones tienen una diferencia inexplicable en los costos, pues ambas ofrecieron lo mismo.
Porque en el contrato No. OPZ-RMP-ECO-AD-010/11 se establece incluso que Bio Daf Water Technology, S.A. de C.V. fue creada apenas hace un par de años, en enero de 2010.
En entrevista para Reporte Indigo, el secretario de Obras Públicas de Zapopan, Mario Bueno, dijo que incluso si la obra hubiera costado 30 millones, el Municipio debía pagarlos para solucionar la contingencia ambiental de la zona.
El funcionario aclara que no existen sobrecostos en la Obra Pública en el Ayuntamiento, simplemente ha habido varias “emergencias” que los han llevado a asignar la mayoría de la obra en asignación directa.
Pero según regidores de oposición, la mayoría priista en el municipio, permite prácticas complacientes en la asignación de la obra pública en Zapopan.
Porque tan solo el año pasado se dejó para los últimos 15 días de diciembre la aprobación del 70% de las adjudicaciones de obra.
En este fastrack se aprobó la asignación directa de la planta de tratamiento a la empresa Bio Daf Water.
Todo a pesar de los señalamientos que hicieron los panistas sobre la empresa: que era de reciente creación y que ofrecía un costo que estaba entre un 30 y 40% por encima de lo que la obra podía costar.
Aunque según Bueno, Bio Daf Water Technology era la única que ofrecía en Guadalajara el proceso de tratamiento por ozonificación, aún cuando CPI H.T. Water ofreció lo mismo por menos dinero.
A la redacción de Reporte Indigo llegó información de forma anónima donde –entre otras cosas- hay una cotización de la planta de tratamiento que hizo Bio Daf Water Technology el 3 de junio de 2010: en aquel entonces ofrecían realizarla por 15.9 millones de pesos.
¿Porqué se modificó el precio final a 18.5 millones? ¿Cuál fue la razón que motivó una elección tan perjudicial para el erario del Municipio? ¿quiénes se beneficiaron de lo que parece ser la vieja práctica del sobrecosto?
Desde hace varios meses el regidor panista con licencia Guillermo Martínez Mora denunció cómo el presupuesto de Obra Pública de Zapopan durante 2011 fue asignado de forma opaca, sin licitaciones, de hecho solo el 3 por ciento fue gastado de esta última forma.
El 74% de las obras se asignaron de forma directa, 15 en concurso con invitación restringida y 8% en convenios adicionales.
Todo a pesar de que el Reglamento de Asignación y Contratación de Obra Pública para el Municipio de Zapopan en su artículo 27 establece: “Sólo se asignarán y contratarán por adjudicación directa las obras cuyo monto no exceda de la cantidad equivalente a 300 mil unidades de inversión (UDIS)”.
Lo que es equivalente a alrededor de 1.4 millones de pesos, es decir, en el caso de la planta de tratamiento de líquidos lixiviados del relleno sanitario de Picachos, se asignó de forma directa un contrato de más de diez veces el límite que establece el reglamento.
Y es que justamente no se permite la asignación directa de proyectos tan costosos para evitar la discrecionalidad o el desvío de recursos con empresas cercanas al Ayuntamiento.
Según información de una serie de correos electrónicos recibidos, dos personajes que fueron los principales críticos del retraso de la obra se podrían haber llevado un porcentaje.
En dichas comunicaciones se indica que tanto Juan Manuel Estrada Juárez, de Fundación Find, y Salvador Cosío Gaona, de Conciencia Cívica, fueron los que gestionaron que el proyecto fuera asignado a la empresa de Marcos de la Monja Carter, compadre de Estrada Juárez.
Así Bio Daf Water Technology S.A. de C.V. recibió el contrato por asignación directa, sin que a Vielma Ordóñez le importara lo señalado en los artículos 26, 27 y 32 del Reglamento de Asignación de Obra en Zapopan.
En éstos también especifica que solo se puede asignar de manera directa un proyecto cuando la obra deba ejecutarse sin dilación “por razones de emergencia, imprevistos o eventualidad” y en tal caso deben estar “debidamente justificadas” las razones de dicha decisión.
Y es que a pesar de estas restricciones que establece el reglamento para evitar la discrecionalidad de la asignación directa, en 2010 de las 330 obras realizadas en el municipio 249 fueron asignadas de esta forma; un aproximado de 251 millones de pesos que asignaron sin licitación.
Lo anterior según información de regidores panistas del municipio de Zapopán.
Costosas soluciones
Al Ayuntamiento de Zapopan le ha costado muchos millones resolver el problema de Picachos.
Y no solo por los gastos en la planta de tratamiento, que significaría la solución para la contaminación del agua que generaba el relleno sanitario con sus líquidos lixiviados.
Desde 2010 Zapopan gastó cerca de 20 millones en la construcción de la laguna de lixiviados que serviría para contener los líquidos contaminados.
Pero en temporal de lluvias la laguna amenazaba con contaminar el agua de la zona y los mantos freáticos.








