Las asociaciones sindicales independientes de Jalisco están siendo limitadas por los grandes sindicatos vinculados al PRI.
Y es que la aplanadora formada por la Confederación de Trabajadores de México (CTM) y la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) no les permite avanzar en la construcción de una alternativa para los trabajadores.
Porque existen contratos colectivos de trabajo que, en lugar de beneficiar al trabajador, son un acuerdo entre los patrones y los grandes sindicatos.
La penetración de la CTM y la CROC arrasa a los pocos sindicatos creados de manera independiente.
De los 486 sindicatos registrados ante la Junta Local de Conciliación y Arbitraje, solo 33 son independientes.
La CTM y la CROC aglutinan a más de 340 de estas organizaciones laborales.
Ante el endeble posicionamiento de las agrupaciones independientes, los grandes sindicatos llegan al extremo de impedir su registro.
Alejandro de León Ibáñez, auxiliar de Trabajos y Conflictos del Sindicato de Trabajadores Unidos de Honda de México (STUHM), afirma que la CTM frenó su registro ofreciendo dádivas al gobierno.
“Conseguimos nuestra toma de nota, nuestro registro federal, a pesar de que nos estaban golpeando con sobornos con el gobierno, como lo manejan los cetemistas”, señala.
Este sindicato, que actualmente pelea la titularidad del contrato colectivo de trabajo de la empresa Honda de México, es un claro ejemplo de cómo los grandes sindicatos presionan y descalifican a los independientes.
Una vez que surgió el STUHM como sindicato independiente a nivel federal, la CTM creó el Sindicato de Empleados y Trabajadores en la Estructura, Armadura Motriz e Industrial (SETEAMI).
Desde entonces, ambos grupos se disputan la titularidad del contrato colectivo de trabajo de la compañía ubicada en El Salto.
Según Manuel Becerra, secretario de Trabajo y Conflictos del STUHM, ellos se quedarán con la titularidad del contrato una vez que se realice el recuento de afiliados.
“Son alrededor de mil 800 empleados. De ésos, nosotros tenemos el 70 por ciento. La CTM no creo que tenga más del 20 por ciento.
“Cuando ellos dejan de ser un sindicato estatal para conformarse como federal en agosto de 2011, no tenían afiliados. Entonces, desde agosto empiezan a hacer afiliaciones dentro de la planta”, explica.
Mañas de la CTM
En marzo pasado, el secretario general del STUHM, José Luis Solorio Alcalá, fue acusado de robo cuando repartía volantes informativos para los empleados afuera de las instalaciones de Honda de México.
Solorio Alcalá fue liberado dos días después mediante el pago de una fianza de 7 mil 500 pesos, pero afirma que no es responsable del robo.
Estos hechos se derivan de la influencia que tiene el SETEAMI en algunos trabajadores que fungen como espías, señala Manuel Becerra, miembro del STUHM.
“Hay muchos trabajadores comprados por la empresa que igual están llevando y trayendo información de los que están afiliados al STUHM”, agrega.
Y es que el Sindicato de Trabajadores Unidos de Honda de México tiene un peso significativo al interior de la empresa desde su registro en mayo de 2010.
Pero no ocurre lo mismo con el sindicato que representa a la CTM, pues según los miembros del STUHM y ex empleados de Honda, nunca hubo un acercamiento de alguna asociación con los trabajadores.
“Desde que el STUHM aparece, también aparece la CTM, a pesar de que la empresa tiene casi 27 años instalada en El Salto.
“Yo, en los cuatro años y medio que estuve trabajando, nunca supe quiénes eran los delegados”, dice Manuel Becerra, ex empleado de la planta.
Pero no solo se ha acusado a los empleados que crearon el STUHM, sino que han sido presionados. Algunos de ellos hasta fueron despedidos por razones arbitrarias.
“Nos teníamos que reunir en parques alejados de la empresa, clandestinos, para que no nos identificaran.
“Recibimos amenazas de despido porque esas reuniones estaban prohibidas. Cuando se enteraron que lo del STUHM iba más fuerte, nos despidieron”, agrega Becerra.
Los miembros del sindicato independiente dicen que es necesario reformar el contrato colectivo para mejorar las condiciones de trabajo de los más de mil 800 empleados de Honda de México.
“El actual contrato tiene alrededor de 16 páginas, y todos los artículos hablan a favor de la empresa. Es un contrato de protección patronal, prácticamente”.
“Otros contratos de otras empresas automotrices, como Volkswagen, tienen prácticamente 50 ó 60 páginas, y han peleado muchas prestaciones”, expresa Manuel Becerra.
Sindicalismo charro
Es significativo el peso que tienen algunos sindicalistas ligados al PRI entre algunos empresarios. Incluso se habla de compra de votos y acarreo al interior de algunas compañías.
Carlos Arias Hernández y Alfredo Barba Hernández destacan en las dos arenas, la priista y la sindical. El primero desde la CTM y el segundo desde la CROC.
Arias Hernández, quien trabaja como secretario titular del SETEAMI, ha hecho carrera política en las filas del PRI.
No solo es líder sindical, sino que también ha ocupado varios puestos de gobierno y ha formado parte de la estructura del partido.
De 2001 a 2003, fue regidor por el PRI junto con Jorge Aristóteles Sandoval Díaz en el Ayuntamiento de Guadalajara.
En las filas del partido, fue titular de la Comisión de Presupuesto y Fiscalización cuando Rafael González Pimienta dirigió el PRI estatal en 2011.
Actualmente es el titular del contrato colectivo de Honda de México y de otras empresas de la zona metropolitana, como Flextronics y Sanmina-SCI.









