Como activista Isabel Miranda de Wallace logró filtrarse en las entrañas de la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) donde conoció las fallas y debilidades del entonces procurador, Miguel Ángel Mancera.
Pero siendo Mancera el rival a vencer rumbo a la jefatura del Gobierno del Distrito Federal, la candidata del PAN perdió una oportunidad de oro al callar mucha información con la que pudo hacerle daño.
El momento ideal para ventilar los tropiezos de Mancera al frente de la PGJDF fue el primer debate organizado por el Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF), pero Isabel prefirió callar.
Pese a que fue la candidata que más increpó al sonriente Mancera, con los temas de deuda pública del Distrito Federal y del agua puerca que el gobierno suministra a los ciudadanos de Iztapalapa, la aspirante panista se guardó sus cartas sobre la manga.
Porque más allá de los vicios del PRD y de la corrupción del Gobierno capitalino, que bien se le podrían cuestionar al candidato de las izquierdas, Mancera Espinosa tiene mucho que explicar respecto a los errores cometidos en el manejo de casos de alto impacto como los secuestros y crímenes de Fernando Martí y Yolanda Ceballos Coppel.
En ambos casos, la presidenta de la asociación Alto al Secuestro no fue un simple testigo de los errores que se cometieron sino un personaje muy cercano a los expedientes de dichas investigaciones.
Martí: caso en disputa
Desde esa fecha y hasta ahora, Miranda de Wallace se convirtió en una de las principales detractoras de la investigación que hizo la Procuraduría capitalina en 2008 en torno al caso del plagio y crimen del hijo del empresario Alejandro Martí.
Incluso ella asesoró en algún momento del proceso y las diligencias ante las autoridades del Distrito Federal y las federales, de la Procuraduría General de la República (PGR), ambas involucradas en el tema.
Muy de cerca, la activista echó por tierra la investigación por el mal manejo del expediente en manos del entonces subprocurador de Averiguaciones Previas Centrales, Javier Cerón Martínez, quien presentó como responsables del secuestro del joven Martí a Sergio Ortíz Juárez, alias “El apá” y Lorena González Hernández, alias “La Lore”, una agente federal subalterna de Luis Cárdenas Palomino y Genaro García Luna.
Durante los años 2009 y 2010, la investigación del secuestro de Fernando Martí puso en los reflectores nacionales al entonces procurador Miguel Ángel Mancera y a su equipo, quienes se confrontaron con la Secretaría de Seguridad Pública federal (SSPF) por la detención y cargos que se hacían contra su colaboradora, Lorena González.
La SSP federal se empeñó desde entonces en evidenciar a la PGJDF y a su titular, Mancera, al asegurar que los verdaderos responsables del plagio del menor eran los integrantes de la banda “Los Petriciolet” y la mujer señalada por el sobreviviente era Elena Ontiveros Mendoza, alias “La güera” y no la “Lore”.
Las diferencias entre ambas instancias, la PGJDF que señalaba a “La flor” y la SSP a “Los Petriciolet”, fueron ventiladas en los medios a nivel nacional, lo que obligó al procurador Mancera a exigir la renuncia del subprocurador, Javier Cerón, quien abandonó su cargo “por motivos de salud”.
Pese a todo, Mancera Espinosa no reculó y se aferró al único testigo de los hechos, Cristian Salmones Flores, quien en sus declaraciones ministeriales le daba la razón al reconocer como la responsable de los hechos a Lorena González y desconocer a la mujer apodada “La güera”, que en televisión abierta confesó ser la responsable de plagiar al menor de la familia Martí.
En todo este ir y venir, Isabel Miranda de Wallace fue pieza clave.
De hecho, en uno de estos episodios de confrontación, la hoy candidata panista se opuso tajantemente a que la Procuraduría de Justicia capitalina involucrara a “El apá” y “La Lore” en otro secuestro de impacto, el de Silvia Vargas, hija de Nelson Vargas.
Y es que Miranda de Wallace participó de manera directa en las investigaciones de la mano con Nelson Vargas y señaló a la banda de “Los rojos” como los responsables del plagio y crimen de la joven.
Mancera y su subprocurador, en cambio, habían integrado al expediente de “La Flor” la declaración de una testigo, Alma Angelina Durán Pierce, alias “La regia” quien aseguró ante el Ministerio Público que en una casa de Monterrey, Nuevo León había conocido a “El apá” y a “La Lore” quienes tenían secuestrada a dos jovencitas, una de ellas, Silvia Vargas.
Las diferencias entre la investigación de Isabel Miranda y la que encabezó Miguel Ángel Mancera, fueron abismales.
A cuatro años de uno de los secuestros más impactantes de la historia reciente en México, el pasado 23 de mayo, el empresario Alejandro Martí, padre de Fernando y presidente de la organización México SOS dio la estocada a Miguel Ángel Mancera al deslindar a la ex AFI, Lorena González “La Lore” del secuestro de su hijo.
En cambio, declaró con firmeza que la culpable del secuestro de Fernando fue la mujer a quien apodan “La güera”, de la investigación de la SSP federal, quien confesó desde su detención que sí participó en el plagio del menor en aquel retén en las inmediaciones de Ciudad Universitaria cuando el adolescente se dirigía al colegio en junio de 2008.
El fallido operativo Coppel
El hecho de que los policías judiciales supieran que la empresaria Yolanda Ceballos Coppel sería secuestrada y no hicieran nada para impedirlo, es otro episodio que pudo haber mencionado Wallace.









