El sexenio de Marcelo Ebrard al frente de la Ciudad de México da sus últimos suspiros. Sin maquillaje, aparece su verdadero rostro: una imagen de expresiones marcadas por promesas incumplidas y algunos aciertos.
De los 50 puntos que prometió cumplir durante su gestión como Jefe de Gobierno del Distrito Federal, no logró cubrir al 100 por ciento, al menos, la mitad de sus objetivos.
Los rezagos están ahí, en todos los frentes: finanzas, transporte, seguridad, impartición de justicia, derechos humanos, Protección Civil, construcciones, movilidad y servicios básicos.
Pero el balance de seis años de trabajo muestra que no todo es malo. Hay avances y beneficios. Tan así, que Marcelo Ebrard fue nombrado el “Mejor Alcalde del Mundo” en el 2010.
Esos logros serán los que destaque hoy el propio mandatario local en el Rencinto de Donceles y Allende, donde rendirá su sexto y último informe de gobierno ante el Pleno de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF).
Pero…
¿Cuáles son sus verdaderos logros?
¿Los grandes proyectos de la ciudad son los mismos que anunció desde su campaña electoral?
¿Qué rubros quedan pendientes?
¿Hay avances en todos los rubros?
En principio pareciera que sí. Sin embargo muchos de ellos se encuentran en las mismas condiciones que cuando tomó las riendas de la ciudad capital.
Analicemos:
El plan de gobierno 2006-2012 que hizo público el actual mandatario antes de ganar los comicios electorales se dividió en siete puntos, donde aglutinó las 50 propuestas para la ciudad.
El primer apartado hizo referencia a la creación de la Constitución para el Distrito Federal, la cual incluye la reorganización de las instituciones de esta ciudad.
Mientras que la segunda comprendió la equidad, el fortalecimiento de los derechos y la cultura de los pueblos originarios, de los gobiernos de las demarcaciones territoriales y de la participación ciudadana.
En el tercer apartado delineó la estrategia en materia de seguridad democrática, la protección y justicia expedita para una ciudad segura para todos y con mejores instrumentos para la protección civil.
Como cuarto punto se identificó el nuevo impulso a la política social con equidad para todos –uno de los signos distintivos de esta coalición– en temas de salud, alimentación, vivienda, atención a adultos mayores y la evaluación independiente del desarrollo social.
En el quinto apartado delimitó los rubros de educación, ciencia, tecnología y cultura, donde incluyó la descentralización del sistema educativo al Distrito Federal, y la integración de un sistema con las instituciones de educación superior local.
El sexto concentró la generación de empleo y el desarrollo económico de la ciudad.
Y el séptimo, un total de 303 propuestas de Políticas para el Desarrollo Sustentable, integran la propuesta de la Coalición Por el Bien de Todos y su propuesta, según la propia información de su página oficial.
Y es que en la práctica hubo aciertos, decisiones en beneficio de la sociedad que no estaban contempladas y promesas que no se cumplieron.
Veamos.
1.- La Constitución Política de la Ciudad de México es un tema que no se ha podido concretar. En los últimos años, el GDF impulsó la creación del documento en coordinación con las demás fuerzas políticas de la ciudad.
Incluso, el 11 de agosto del 2010 los partidos, la ALDF y el GDF presentaron de manera oficial la propuesta de reforma al Senado de la República; el proyecto no pasó porque no tuvo el consenso suficiente a nivel federal.
2.- En cambio en lo concerniente al segundo rubro, la administración capitalina alcanzó su objetivo de fomentar la cultura participativa en las decisiones de gobierno de los colonos y de los Pueblos Originarios a través de la nueva Ley de Participación Ciudadana.
Pero ese acierto no representa una meta cumplida al 100 por ciento, ya que las consultas vecinales para definir el presupuesto participativo siguen presentando infinidad de quejas por el incumplimiento de las delegaciones.
Ahí también se contemplan los derechos, y en Materia de Derechos Humanos, el gobierno muestra avances, a excepción del caso de la Supervía Poniente, caso que sigue sin aceptarse por completo.
El pasado 2 de julio de 2012, el quinto visitador de la Comisión de Derechos Humanos capitalina, Luis Jiménez, urgió al gobierno local acatar la recomendación sobre la Supervía Poniente y suspender la obra en tanto no se lleve a cabo una consulta pública, lo cual no sucedió.
3.- Propuso una nueva estrategia contra el narcomenudeo y quitarles a los traficantes los inmuebles que utilizan para vender droga, a fin de que éstos pasen a formar parte del patrimonio de la ciudad y convertirlos en centros de prevención, guarderías o espacios culturales.
Respecto a las cárceles, informó que se construirían dos nuevos penales de alta seguridad y habría un tratamiento especial a primodelincuentes.
En materia de narcomenudeo, las reformas constitucionales se aprobaron recientemente y el GDF y el Tribunal Superior de Justicia aun trabajan en el diseño de las nuevas facultades para implementarlas.
En la Asamblea Legislativa del Distrito Federal se aprobó la Ley de Extinción de Dominio, marco jurídico que le ha permitido al gobierno incautar inmuebles del crimen organizado. Pero ahí enfrenta otra batalla en tribunales.
Los reclusorios no fueron construidos y la sobrepoblación en las cárceles sigue sin resolverse. En cambio, instaló videocámaras de vigilancia que hoy han demostrado eficacia.









