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SEGURIDAD

Crea Peña Nieto la Gendarmería

Paulina Villegas

La de ayer fue una sesión distinta. Fue como un parteaguas en la estrategia nacional para garantizar la paz, la justicia y la seguridad de los mexicanos. 

Y es que durante la Segunda Sesión del Consejo Nacional de Seguridad, el presidente Enrique Peña Nieto dio un golpe de timón.

Dejó bien claro que su objetivo no es la guerra contra nadie, sino por lo contrario, lograr “un México en Paz en un marco de respeto de respeto y protección a los derechos humanos”.


Dic 18, 2012
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"Los gobiernos locales tendrán todo mi apoyo para la formación de policías confiables, profesionales, y eficaces"

- Enrique Peña Nieto

Presidente de México

"Debemos reconocer nuestra realidad para actuar en consecuencia, asumir que existe un gran problema y que su solución conlleva grandes dificultades"

- Miguel Osorio Chong

Secretario de Gobernación

Osorio Chong dijo que la estrategia integral de seguridad tiene un enfoque regional “donde se verán cada una de las partes que conforman el todo”

La de ayer fue una sesión distinta. Fue como un parteaguas en la estrategia nacional para garantizar la paz, la justicia y la seguridad de los mexicanos. 

Y es que durante la Segunda Sesión del Consejo Nacional de Seguridad, el presidente Enrique Peña Nieto dio un golpe de timón.

Dejó bien claro que su objetivo no es la guerra contra nadie, sino por lo contrario, lograr “un México en Paz en un marco de respeto de respeto y protección a los derechos humanos”.

Lejos de recriminar y regañar a los gobernadores de los Estados, como lo hacía Felipe Calderón, les propuso ir de la mano, sin importar colores de partidos. 

En una brevísima sesión del Consejo Nacional de Seguridad Pública (CNSP), en la que se impuso un ambiente de concordia, respeto, y un consenso respecto al planteamiento de una política de estado distinta a la del ex presidente Felipe Calderón, Peña Nieto presentó su estrategia integral de seguridad nacional. 

Entre las medidas que más llamaron la atención está la creación de una Gendarmería Nacional, que contará inicialmente con 10 mil elementos responsables de fortalecer municipios e instalaciones estratégicas, como aeropuertos y fronteras. 

La sesión fue como un concierto de una sola voz. Los gobernadores de las distintas entidades del país parecían pertenecer al mismo partido. Alineados y comprometidos con lo que Peña Nieto y su equipo proponían. 

Ninguno se atrevió a cuestionar el cambio de Estrategia.  

Por su parte, Peña Nieto mostró todo el tiempo una actitud sobria y firme. Se asumió como jefe de los gobernadores, recordándoles una y otra vez, que el titánico reto de reestablecer la paz y la seguridad, es tarea de todos.

Durante la primera sesión que presidió estuvo flanqueado por el presidente de la Cámara de Diputados, Francisco Arroyo Vieyra, y los miembros del Consejo Nacional de Seguridad Pública: el secretario de Gobernación Miguel Osorio Chong, los secretarios de Defensa, general Salvador Cienfuegos Zepeda; de Marina,    Almirante Vidal Soberón; y el procurador general de la República, Jesús Murillo Karam. 

También asistió el presidente de la Cámara de Senadores, Ernesto Cordero. 

El encuentro al que acudieron también gobernadores, el jefe de gobierno Miguel Ángel Mancera y otras figuras políticas, resultó ser un momento clave para el arranque del sexenio. 

El diagnóstico

En una intervención inicial Osorio Chong presentó frente al Consejo un diagnóstico crudo y lastimoso, enlistando datos y estadísticas que reflejan los altos niveles de violencia y los pocos resultados de la estrategia implementada por el ex mandatario panista. 

De los 10 millones de delitos cometidos entre 2006 y 2011, uno de cada 100 fueron resueltos. Un aumento del secuestro de 80 por ciento; extorsión 40; robo en carretera 100 por ciento. Fueron algunos de los datos con los que el secretario reprobó el desempeño de Calderón.

“En los últimos seis años se duplicó el presupuesto para seguridad, pero también aumentaron los índices de violencia y delito”, apuntó el secretario.

Osorio Chong reconoció que la delincuencia y la inseguridad constituyen el problema más importante a resolver. 

“Debemos reconocer nuestra realidad para actuar en consecuencia, asumir que existe un gran problema y que su solución conlleva grandes dificultades, pero que podemos superarlas”, declaró. 

Habló además de una fragmentación de grupos criminales que hoy operan con una lógica distinta. “Pasamos de un esquema de liderazgos verticales a uno horizontal que los hace más violentos y mucho más peligrosos” 

Una vez terminado el diagnóstico, Osorio Chong estableció que estos datos obligan a su equipo a una estrategia cuyo eje fundamental será la coordinación.

Y aseguró que en la reunión previa a la segunda sesión extraordinaria del CNSP, que calificó de “sumamente productiva”, se habían llegado a acuerdos y decisiones para actuar con prontitud. 

El secretario hidalguense dijo que la estrategia integral de seguridad tiene un enfoque regional “donde se verán cada una de las partes que conforman el todo”. 

“Se dividirá el territorio nacional en cinco regiones para combatir así a la delincuencia y al crimen, conforme a las realidades especificas de cada zona del país.” 

“No se trata de competir entre los que tenemos responsabilidad”, reiteró Chong. “Trabajaremos sin descanso para dar resultados  y cumplir con ellos y con México.”

La visión de Murillo Karam

A Osorio Chong siguió la intervención del Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, quien reprobó por segunda vez al gobierno y las decisiones tomadas por el ex presidente. 

En una segunda radiografía de la situación general en materia de seguridad y procuración de justicia, Karam diagnosticó una profunda desarticulación entre las instituciones, “lo que impide la correcta y eficaz coordinación, imprescindible para ejercer sus tareas y obligaciones”. 

Y al interior de estas sucede lo mismo, aseguró Murillo Karam, lo cual provoca “una clara desvinculación entre la investigación y su planteamiento frente a autoridades federales, lo que a su vez abona brutalmente a la impunidad”. 

Con la PGR fue igual de crítico, recalcando el desorden que existe al interior de la institución que “carga con una estructura que no corresponde con la realidad actual, ya que ésta se replanteó de manera desorganizada para responder a la coyuntura.”

La estrategia de Peña Nieto 

Con el objetivo principal de restaurar la paz y la tranquilidad en el país, Peña Nieto anunció un plan de acción dividido en seis ejes principales: Planeación, prevención, protección de derechos humanos, cooperación, transformación y evaluación. 

Explicó que el primer paso es fijar metas claras que permitan trazar una ruta a seguir.

“La planeación nos permitirá fijar fechas y compromisos precisos, vamos a planear la política, y cada decisión y operativo específico” declaró.

Subrayó que bajo su gobierno no habrá espacio para la improvisación. 

El segundo punto, la prevención del delito, será el instrumento esencial para lo que llamó “una nueva política de Estado”, que se encargará de enfocar los esfuerzos institucionales en las causas del fenómeno delictivo, y no solo en sus consecuencias. 

Para lograrlo se creará un Programa Nacional de Prevención para combatir adicciones con un presupuesto inicial de más de 115 mil millones de pesos, además de la creación del Fondo para la Prevención del Delito, con dos mil 500 millones de pesos a su disposición.

De forma paralela ordenó a los secretarios de Gobernación y Hacienda instalar la Comisión Intersecretarial para la Prevención del Delito. 

Y en su tercer punto, que llamó la atención por incluir medidas que responden a la gran cantidad de reclamos y denuncias por violación de derechos humanos durante el último sexenio, fue el de una estrategia para la protección y respeto a los mismos.

Para empezar, se instrumentará un programa para llevar a cabo una reforma que incluya una plataforma de acciones para la atención a víctimas, reparación del daño, y uso legítimo de la fuerza. 

Habló también de un plan para fortalecer el marco legal para atender la desaparición forzada conforme a estándares internacionales, instruyendo a que se desarrollen protocolos para los cuerpos de seguridad de todo el país. 

En cuanto al fenómeno de los migrantes y las denuncias a las violaciones de sus derechos, Peña Nieto dijo se llevará a cabo la depuración y reestructuración del Instituto Nacional de Migración. 

Anunció también la instauración de una política nacional para la búsqueda de personas desaparecidas, además de protocolos específicos de búsqueda y creación de fuerzas especializadas.

Reiterando que los gobiernos “deben de cumplir, no competir”, el presidente presentó un cuarto punto en su estrategia, el de una mayor cooperación entre los tres niveles de gobierno y las instituciones encargadas de procurar y garantizar la seguridad. 

Por ello, el presidente señaló que se fortalecerá el trabajo entre el gobierno federal, los estados, el Distrito Federal y municipios. 

“Se establecerá un sistema de coordinación y cooperación conducido por la Secretaría de Gobernación, se establecerán protocolos y sistemas para el ágil y oportuno intercambio de información que aproveche los avances que hoy tiene Plataforma México”. 

En este sentido anunció como acciones concretar que se dividirá al territorio nacional en cinco regiones operativas y la revisión de los fondos de seguridad estatales.

Para la transformación institucional, que constituye el quinto punto de su agenda de seguridad que se desarrollará a en dos ámbitos: el policiaco y el de la procuración de justicia. 

De acuerdo con la recién aprobada reforma a la Ley Orgánica, la Segob se hará cargo de las funciones de seguridad pública. Para esto se reorganizará la Policía Federal, asegurando el control interno de la institución. 

El mandatario anunció en este punto la creación de la Gendarmería Nacional, que será responsable de reestablecer el control territorial en los municipios con mayor debilidad. 

Precisó que las fuerzas armadas continuarán con su labor de seguridad en las calles hasta que las instancias estatales se consoliden.

Para la transformación de la policía Peña Nieto ordenó la creación de cinco centros regionales para la capacitación de fuerzas policiacas. Anunció además que se crearán 15 unidades de la Policía Federal dedicadas a combatir el secuestro y la extorsión específicamente. 

“(Los gobiernos locales) tendrán todo mi apoyo para la formación de policías confiables, profesionales, y eficaces, de mejores resultados. Este respaldo debe traducirse en acciones como la carrera profesional policial”, dijo Peña Nieto.

El presidente exhortó a Murillo Karam a revisar la figura del arraigo. 

Y como último eje de su estrategia está la evaluación permanente de cada una de las instancias creadas y dijo: “Lo tenemos todos muy claro, lo importante es dar resultados”.

Ejemplos en el mundo

Diversos países han aplicado un modelo parecido al que se busca implementar en México; una especie de policía paramilitar

— Guardia Civil Española

Fundada en  1844, es el cuerpo de seguridad pública nacional de España. También es conocida como Benemérita, manteniendo el perfil de una gendarmería. Es de naturaleza militar, sin embargo, se concentra en efectuar labores de seguridad pública ciudadana, conservación de derechos, libertades y atención a emergencias nacionales. 

Comprende 84 mil 400 efectivos aproximadamente. La estructura jurídica que tiene es de carácter doble, depende del Ministerio del Interior y del Ministerio de Defensa.

— Carabineros de Chile

Fuerza policial uniformada que tiene competencia nacional. Con más de 50 mil efectivos, esta dependencia pasó, en 2011, a estar bajo el mando exclusivo del Ministerio del Interior. 

Los carabineros nacen de la guardia de caballería que portaba armas tipo carabinas (armas de asalto). Fue creada en 1927, inicialmente dependía del Ministerio de Defensa, sin embargo el historial de violaciones a los derechos humanos que acumuló durante este período, derivó en un cambio de régimen hacia un mando civil.

— Policía Nacional de Colombia

Es un cuerpo armado creado en 1891 como fuerza de seguridad interior, que cuenta con más de 165 mil efectivos. Se le facultó permanente con funciones del orden civil. Mantener el orden público, derechos, libertades, bienes materiales y creencias. Sin embargo, bajo el mando del Ministerio de Defensa se constituyó un régimen y disciplinas especiales. Tácticas y armamento militar fueron parte del desarrollo de la Policía Nacional en los últimos 30 años. Se le atribuye ser uno de los principales instrumentos en contra del narcotráfico en Colombia.

— Gendarmería Francesa

Es el cuerpo de seguridad pública-paramilitar que fue precursor de este modelo a nivel mundial. Se creó en Francia en 1791, y hasta 2009 dependía directamente del Ministerio de Defensa, sin embargo, fue ese año cuando el presidente Sarkozy envió una iniciativa de reforma al senado para que las facultades de la Gendarmerie Nationale pasara a ser responsabilidad del Ministerio del Interior. 

Opera principalmente en la zona rural. Esta dependencia trabajó de la mano de la Policía Nacional, que efectúa labores de seguridad en zonas urbanas, principalmente. Cuenta con más de 105 mil efectivos.

Gobernadores cierran filas

El gobernador de Chihuahua, César Duarte, habló en nombre de los mandatarios estatales y elogió la nueva estrategia

El único interventor de entre los 31 gobernadores presentes fue César Duarte, de Chihuahua, quien elogió la decisión del Ejecutivo sobre regionalizar la estrategia para evitar generalizaciones en las medidas de seguridad que no coincidan con las necesidades de cada entidad.

Lo llamó un “combate con inteligencia” y un “paso acertado”, que dará resultados más eficaces. Reiteró el chihuahuense, en nombre de los demás gobernadores, su compromiso a trabajar en unidad, coordinación y corresponsabilidad. 

“Estamos complacidos a cerrar filas –independientemente de colores– en los temas trascendentales”.

“No podemos defraudarlos”

En el mensaje que clausuró la segunda sesión extraordinaria del Consejo, y tras haber anunciado los detalles de su plan de acción, Peña Nieto celebró el “ánimo, la disposición y el compromiso” de todos los integrantes del consejo. 

Por su parte, el presidente se comprometió a tener un vínculo y un diálogo permanente con la sociedad, para escuchar y considerar sus preocupaciones.

Repitió en distintas ocasiones que tanto él, como su equipo de trabajo, tenían claro cuál era la principal demanda de los mexicanos, un país en paz, tranquilo y seguro. 

Y dijo que le corresponde al estado mexicano y a todas sus partes, “trabajar al unísono y en estrecha coordinación para lograr mayores resultados en beneficio de la sociedad mexicana. 

“Cuando se trata de trabajar por México no hay color partidista que nos divida. En materia de seguridad y justicia los gobernadores, el jefe de gobierno y el presidente, somos un mismo equipo, comprometido por un México en paz”, agregó.

“No podemos defraudarlos”, dijo cerrando el puño.

“Se trata de cumplir, no de competir, repitió, y menos ante el reclamo social más sentido entre los mexicanos. Estoy seguro que así habrá de ser si caminamos juntos, si todos hacemos nuestra tarea”, concluyó el mandatario.

Modelos a seguir

Por Rodrigo Villegas

La idea de crear un cuerpo paramilitar para confrontar al narcotráfico y al crimen organizado no es nueva. 

El lineamiento viene de crear una fuerza federal con facultades legales de procuración de justicia, investigación y seguridad pública, pero con capacidad de fuego y disciplina militar.

Algunos de los casos similares los encontramos en Italia con los Carabinieri, en España con la Guardia Civil, la Gendarmerie, en Francia, en Chile con la Policía Carabinera y en Colombia, con la Policía Nacional.

La experiencia de algunos de estos casos ha sido el marco de referencia para el proyecto de gendarmería del presidente Enrique Peña Nieto. 

Con 1.5 mil millones de pesos de presupuesto para esta partida, se espera que el cuerpo de gendarmes opere de la mano de un Ministerio Público moderno y de la Policía Federal, que continuará desplegada por las cinco regiones que anunció ayer el presidente, pero mayormente encargada de funciones urbanas.

La gendarmería será sometida a un proceso de transición –sin marco de tiempo aún definido– en el que los efectivos militares regresarían gradualmente a los cuarteles, dejando solo una fracción de soldados y marinos efectuando operaciones de seguridad interior.

El cuerpo de “carabineros” en México será entrenado minuciosamente para que adopten los protocolos de integración a la vida civil, reglas de operación, y manuales de procedimiento que el Gobierno Federal desarrollará para prevenir todo abuso de autoridad y violación a los derechos humanos. 

La diferencia entre el ejercicio que realizaron las fuerzas armadas mexicanas los últimos seis años, radicará en la especialización de una institución de seguridad interior.

Es decir, una policía entrenada y especializada para enfrentar la capacidad de fuego del crimen organizado, que hasta ahora solo el Ejército y Marina han podido combatir. 

También intervenir en zonas remotas en donde el poder de las autoridades ha sido inhibido por la delincuencia organizada, y participar en tareas de resguardo civil. 

La gendarmería tendría la facultad de realizar arrestos y perseguir delitos del fuero común.

Sin embargo, también tendría el entrenamiento en tácticas especiales de contrainsurgencia, antiterrorismo, reconocimiento y combate militar.

Dada la información con la que se cuenta hasta ahora, se prevé que el modelo mexicano tenga una similitud operativa con la gendarmería francesa. 

El margen de acción del modelo francés se despliega de manera paralela. Se conjuntan dos instancias de diferente denominación –Policía Nacional y Gendarmería Nacional– bajo un mismo mando, el Ministerio del Interior.

En México la gendarmería y la policía federal tendrían facultades exclusivas. No obstante, participarían en diferentes operativos de manera conjunta, y al igual que en Francia, estaría bajo la responsabilidad del Ministerio del Interior, que en México sería la Secretaría de Gobernación.

El caso de Colombia es de referencia, ya que esta fue una de las medidas que se tomaron para hacer frente al narcotráfico que amenazaba ya la permanencia del Estado colombiano.  

La acción paramilitar de integración a la seguridad pública fue para devolver el estado de derecho y paz pública que correspondían a los departamentos (estados), ciudades y localidades, acechadas por los dos grandes cárteles de la droga Colombiana: Cali y Medellín.


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