Los monopolios “naturales” son las concentraciones de negocios que resultan de algunas peculiaridades del sistema legal.

Existen algunas señales muy evidentes de este tipo de prácticas, como las concesiones que otorga el Estado y las barreras arancelarias que establece para impedir la importación de algunos bienes y servicios.

Este tema ha sido debatido en foros legales y económicos. Sin embargo, existe una excusa para explicar por qué esas concentraciones no constituyen monopolios para efectos legales.

En México hay tres ejemplos de monopolios: algunas empresas de telefonía, cemento y ferrocarriles. Se dice que como estas compañías recibieron una concesión en exclusividad, otros competidores han quedado excluidos automáticamente.