Para entender las razones por las que se pronostica que México se convertirá en la séptima economía del mundo, hay que conocer el origen de esta proyección.

 

Y es que quien lo hizo fue Terence James “Jim” O'Neill, presidente de Goldman Sachs Asset Management, quien se dio a conocer en el mundo de los negocios por ser el creador del concepto BRIC.

 

Desde el inicio, BRIC fue un buen nombre comercial porque en inglés significa ladrillo, que es sinónimo de solidez, y es un término ligado a construcción y crecimiento.

 

Este concepto fue inventado en 2001 por el economista Jim O’Neill con base en su previsión de que Brasil, Rusia, India y China (BRIC) serían las dominantes en el año 2050.

Estos países fueron elegidos por su enorme población, el bajo costo de su mano de obra, la gran extensión de sus territorios, su riqueza de recursos naturales, la relativa estabilidad política y económica y el crecimiento económico que han tenido en los últimos años.

 

Todos estos factores resultaban ideales para la inversión extranjera directa, pero, sobre todo, eran materia prima para los consejeros de inversiones, especialmente si forman parte de Goldman Sachs, institución que creó el concepto.

 

Sin embargo, después de 10 años de comercialización, cualquier producto requiere ser renovado, así que Goldman Sachs presentó a finales del año pasado otro concepto llamado “The Next Eleven”.

 

“¿Por qué no responder a los cuestionamientos de qué sigue de los BRIC?”, pregunta O’Neill. Y contesta con otra pregunta: “¿Por qué no incluir a Indonesia, Turquía o México?”.

 

“Obviamente, es tiempo de ser inteligente en términos de mercadotecnia”, dice el Financial Times en un artículo sobre este tema.

 

“No hay mucha correlación entre los siguientes 11 y los países desarrollados, pero desde el punto de vista de diversificación de portafolios, ofrecen algunos beneficios”, dice el artículo.

 

Durante el foro “La semana de México en el Reino Unido”, realizado para mejorar la imagen del país ante los inversionistas del mundo, O’Neill no perdió la oportunidad y lanzó su nuevo producto: México como la próxima potencia económica.

 

Recalcó que en 2012, el PIB de México crecerá 3.6 por ciento, al mismo ritmo que Brasil. Y para 2013 se espera que ese índice se ubique en 3.8 por ciento.

 

“En ocho años, el comportamiento económico de México estará por encima de Rusia e India”, afirmó el directivo en el foro.

 

Y es precisamente en este punto donde destaca el cambio de su estrategia de mercadotecnia, ya que no tiene que esperar a que se cumplan las predicciones que planteó hace 10 años para el BRIC.

 

Para el presidente de Goldman Sachs Asset Management, era mejor promocionar un producto fresco llamado México.

 

Según O’Neill, México está entre los ocho países emergentes que, en conjunto, harán la mayor contribución al PIB mundial durante esta década.

 

También aseguró que el liderazgo de México al frente del G-20 y el incremento de sus cuotas en el Fondo Monetario Internacional (FMI) son sólo el comienzo de una mayor injerencia en la economía mundial.

 

“El futuro liderazgo del Banco Mundial y del FMI tendrá que incluir el liderazgo de países emergentes como México”, dijo O’Neill.

 

Sin embargo, no habla de las debilidades macroeconómicas del país, como la falta de creación de empleos y el raquítico crecimiento de nuestra economía en los últimos 10 años.