La gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, sigue dando de qué hablar.

En los últimos meses, la mandataria priista ha generado polémica por la opacidad de las cuentas estatales y la falta de inversión en obras públicas.

Y ahora está involucrada en un escándalo inmobiliario.

Según El Diario de Yucatán, Ivonne Ortega Pacheco es señalada por presuntas irregularidades en la adquisición de tierras en Dzemul, su municipio natal.

Y es que compró un terreno de más de mil 700 hectáreas a un precio inusualmente bajo a pesar de que está ubicado muy cerca del exclusivo desarrollo turístico y habitacional Flamingo Lakes Resorts.

Según el periódico, en junio de 2008, Ivonne Ortega se convirtió en única propietaria de mil 706 hectáreas.

Afirma que la gobernadora compró 1,279.5 hectáreas (75 por ciento del total) en 412 mil 500 pesos. Esto significa que cada hectárea costó 322.39 pesos.

El Diario de Yucatán asegura que Ivonne Ortega pagó sólo tres centavos por metro cuadrado.

Agrega que la superficie adquirida por la mandataria estatal quintuplica las 330 hectáreas utilizadas para construir el complejo Yucatán Country Club, duplica las 881 hectáreas que expropió el gobierno anterior para el desarrollo habitacional Ciudad Caucel y es casi el triple de las 618 hectáreas que ocupa el Aeropuerto Internacional de Mérida.

Según el diario, el 25 por ciento de la propiedad que no compró la gobernadora pertenecía a su madre, Ligia Isabel Pacheco Graniel, quien heredó ese terreno al fallecer su esposo, Humberto Ortega Coronado, uno de los copropietarios desde 1966.

El 27 de junio de 2008, Pacheco Graniel donó la propiedad a su hija Ivonne Ortega ante el notario Pablo José Castro González.

Ese mismo día, según copias que están en el Registro Público de la Propiedad, la gobernadora compró el 75 por ciento restante a sus tíos Galo Juan Pío Ortega, Inocente Melchor y Honorio Gaspar Ortega Coronado. Y sólo pagó 412 mil 500 pesos.

Ivonne Ortega Pacheco negó las supuestas irregularidades y alegó que existen tintes electorales en el reclamo hecho por los ejidatarios de la localidad.

“Hay que ser muy claros. Ése es un terreno que es propiedad privada, tiene muchísimos años que es de mi familia, más de 60 años que es de mi familia.

“Saben los propios ejidatarios de Dzemul que son propiedad privada desde hace muchísimo tiempo, creo que son los momentos electorales los que hacen hacer esa reflexión.

“Mi papá, al fallecer, me heredó la parte que le correspondía, y mis tíos me vendieron la parte que le correspondía a mis tíos, realmente, como es una propiedad de la familia, no tiene un gran valor económico, más que nada es un valor sentimental”, explicó la gobernadora de Yucatán.

"Yo lo compré, está en mi declaración patrimonial desde hace mucho tiempo, o sea, no hay nada, es completamente legal”, puntualizó.

En su edición 240, Reporte Indigo publicó que los empresarios yucatecos rompieron con las autoridades estatales al considerar que Ivonne Ortega se ha convertido en una cacique sin control y dispendiosa.

La deuda pública que recibió, de 300 millones de pesos, aumentó a 8 mil millones de pesos en agosto pasado, pasivo que pretende cubrir subiendo los impuestos.

Semanas después, en la edición 253, Reporte Indigo reveló que la gobernadora “cochinita” estaba atrapada en el ojo del huracán por la falta de transparencia en el manejo del erario. Su gobierno fue acusado de desvío de recursos públicos, peculado, lavado de dinero, abuso de autoridad, enriquecimiento ilícito y defraudación fiscal.

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