Cuando Fernando Rodríguez, un niño huérfano de seis años se encontró con Javier Sicilia en la Caravana del Consuelo, no pudo pronunciar palabra. Simplemente explotó en llanto, y el poeta lo abrazó para llorar con él.
Cuando Fernando Rodríguez, un niño huérfano de seis años se encontró con Javier Sicilia en la Caravana del Consuelo, no pudo pronunciar palabra. Simplemente explotó en llanto, y el poeta lo abrazó para llorar con él.