Lorena Alvarado Amador, una de las “nanitas” responsables del cuidado de los niños de preescolar, abusó sexualmente de más de un alumno del grupo de maternal en 2007.

 

Fue solapada por el colegio privado, pero aun así fue arrestada.

 

En febrero pasado, la condena de cuatro años fue conmutada por la magistrada Laura Minerva Duarte, del Tribunal Superior de Justicia del Distrito Federal, quien impuso una fianza de 30 mil pesos. Y desde hace dos semanas, la agresora sexual de menores está libre.

 

El caso que hoy presenta Reporte Indigo demuestra que, en la Ciudad de México, la justicia es más severa con quien golpea a un valet parking, como el empresario Miguel Sacal, que con quien abusa sexualmente de un niño.

 

Ésta es la historia.

 

UN COLEGIO ‘PRESTIGIADO’

 

En un kínder, las “nanas” son las auxiliares de las maestras en el salón de clases. Las apoyan con la limpieza de los niños, los cambios de ropa y la alimentación.

 

Generalmente, son personas cuidadosamente seleccionadas porque son las que tienen más contacto físico con los menores.

 

Pero, ¿qué pasa cuando la “nanita” se convierte en la pesadilla de los niños?

 

Eso fue lo que pasó en el grado maternal de la Westminster School, S.C., una costosa institución de educación privada ubicada en Camino a Santa Teresa No. 811, en la Colonia Rincón del Pedregal, Delegación Tlalpan, al sur de la Ciudad de México.

 

El colegio pertenece a la familia Iconomopulos. Durante 63 años, su dueña y directora fue Alpha Mourrout Montpellier de Iconomopulos. Actualmente, la institución es dirigida por su hijo Byton Iconomopulos.

 

El colegio copió el nombre de una de las escuelas privadas más prestigiadas del Reino Unido y usa el escudo de la corona de Inglaterra.

 

Por las aulas de la Westminster School han pasado y pasan hijos de intelectuales, como los del historiador Enrique Krauze; de políticos, como el ex gobernador de Guerrero Zeferino Torreblanca, y también de importantes empresarios. Algunos ex alumnos se han convertido en conocidos artistas, como la cantante Belinda.

 

Los eventos sociales y culturales de la escuela son reseñados con frecuencia en las páginas sociales del periódico Reforma. Y la institución cuenta con un prestigio basado en su buen nivel educativo.

 

Todo parece ser normal. Pero es sólo la apariencia.

 

En los últimos cuatro años, los dueños de la escuela han ocultado a la comunidad escolar que durante cinco años tuvieron entre sus empleadas a Lorena Alvarado Amador, acusada formalmente de abusar sexualmente de un pequeño de kínder maternal.

 

Sin embargo, por el relato de la víctima, se infiere que otros niños pudieron haber corrido con la misma suerte.

 

Pese a que la entonces dueña y directora, Alpha de Iconomopulos, se enteró a tiempo de las denuncias contra la “nanita” Lorena, la solapó, la protegió y la mantuvo en el plantel, poniendo en peligro a los 105 niños de preescolar que atendía.

 

LA MANO QUE MECE LA CUNA

 

Por respeto a los derechos de la víctima y su familia, y por las convenciones de la UNICEF en materia de los derechos de los niños, Reporte Indigo se reserva la identidad del menor, a quien llamaremos Julio, y también la de sus padres, así como la de otro menor agredido.

 

Aclaramos que tenemos todos los documentos judiciales que acreditan su identidad y la veracidad de los hechos que aquí señalamos de acuerdo a la averiguación previa número FDS/FDS-2T2/572/07-10 y a la sentencia de la causa penal No. 65/2008.

 

Esta historia comenzó cuando Julio tenía dos años diez meses de edad. Sus padres decidieron que era tiempo de que ingresara a una escuela para que conviviera con otros niños y se preparara para entrar al kínder.

 

El reto era escoger el mejor colegio. Y como la familia vive en el sur de la ciudad, los padres visitaron las instalaciones de la escuela privada Westminster School S.C., colegio que ofrece desde preescolar hasta preparatoria.

 

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