En Estados Unidos (EU), las candidaturas y las elecciones se ganan con dinero, mucho dinero: la votación presidencial de 2008 –la más cara de la historia– tuvo un costo total de 5.3 mil millones de dólares.

Esta cifra incluye los gastos de los candidatos, de los partidos políticos y de los grupos de interés que aportaron donativos, tanto para la carrera presidencial como para la conformación del Congreso.

Según datos del Center for Responsive Politics (CRP) citados por el sitio Politico.com, los comicios de 2008 fueron 27 por ciento más caros que los de 2004 (4.2 mil millones de dólares).

En medio de la recesión económica estadounidense, la política destaca como una industria que, lejos de sufrir contracciones, está en plena expansión. Y el mejor ejemplo de esta contradicción es que se pronostica que la elección de este año costará más de 6 mil millones de dólares, según Sheila Krumholz, directora del CRP, citada por la agencia Reuters.

Las leyes para el financiamiento de las campañas políticas en EU tienen lagunas que permiten la entrada de donaciones y aportaciones económicas ilimitadas, tal como lo dictaminó la Suprema Corte de Justicia de EU en el caso Citizens United vs. la Comisión Electoral Federal en 2010. En resumen, esta resolución concluye que el gobierno no puede prohibir a sindicatos o corporaciones realizar gastos "independientes” en política.

Así que a partir de la elección intermedia de 2010, inició la proliferación de una nueva instancia: el Comité de Acción Política ("Political Action Committee", PAC, por sus siglas en inglés), que con toda razón ahora es conocido como "súper PAC", aunque de manera oficial llevan por nombre "independent-expenditure only committees", que se puede traducir como "comités independientes y exclusivos de gastos".

Bajo esta nueva figura, los equipos de campaña de los candidatos pueden recaudar de manera externa sumas ilimitadas de dinero proveniente de corporaciones, sindicatos, grupos de apoyo e individuos, lo que libera a los candidatos del tope que establece la ley: un monto máximo de 2 mil 500 dólares como donación directa por persona en cada elección.

Por ejemplo, Steven Spielberg puede asistir a una cena organizada por el equipo de campaña de Barack Obama para recaudar fondos y pagar hasta 2 mil 500 dólares de "entrada", pero al salir puede donar 100 mil dólares a Priorities USA Action, el "súper PAC" que apoya la candidatura del actual presidente de Estados Unidos.

Es decir, los "súper PAC", al ser organizaciones "independientes", pueden aportar sumas de dinero ilimitadas a la causa, ya sea a favor o en contra, de un candidato, siempre y cuando comprueben que no tienen relación directa con el candidato.

¿Suena absurdo? Para el comediante Stephen Colbert, sí.

Stephen Colbert
es uno de los tres comediantes con mayor influencia en la escena política estadounidense (Jon Stewart y Bill Maher son los otros dos). "The Colbert Report" es el espacio que surgió luego de que su personaje –un presentador de televisión de extrema derecha– se separara de "The Daily Show" para tener su propio programa gracias al éxito que tuvo con Jon Stewart.

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