Manuel Espino, ex dirigente nacional del PAN, revela pormenores hasta ahora desconocidos del pacto acordado hace cuatro años entre Felipe Calderón, entonces candidato a la Presidencia, y Elba Esther Gordillo, y que ha desatado una auténtica guerra de lodo.

En entrevista con Reporte Indigo, hace tres revelaciones sustantivas.

Que Josefina Vázquez Mota, coordinadora de campaña de Calderón en 2006 y hoy aspirante a la candidatura del PAN a la Presidencia en 2012, fue protagonista de esas negociaciones.

Que antes de usar a Miguel Ángel Yunes como intermediario de sus negociaciones con Gordillo, Calderón afirmaba que el veracruzano era corrupto, tramposo y poco confiable.

Y que el acuerdo de Calderón con Elba Esther se llevó a cabo a espaldas del PAN y de su militancia, pero que lo que él escuchó es que no se trataba sólo de darle espacios en el gobierno y candidaturas plurinominales en 2006, sino también en elecciones posteriores.

“Felipe Calderón me insistía en que procesáramos esta asignación de candidaturas (para Gordillo) en el Comité Nacional como una iniciativa mía, como una propuesta de Manuel Espino, no como una propuesta o decisión, menos como un acuerdo del candidato a la Presidencia de la República Felipe Calderón. Yo me negué”, afirma tajante.

Éstos son los demás pormenores del pacto entre el candidato y La Maestra, cuyos actores no tienen intención alguna de que pase a mayores.

 

LA REUNIÓN CON LA MAESTRA

 

El viejo dicho de que “calladita te ves más bonita” pareciera aplicar de maravilla a Josefina Vázquez Mota, ex secretaria de Educación Pública y aspirante a la candidatura del PAN a la Presidencia de la República.

Y le va, no por modestia al ir ya en primer lugar de preferencia electoral entre los aspirantes panistas, sino por su participación en el polémico acuerdo entre Felipe Calderón y la maestra Elba Esther Gordillo durante la campaña presidencial de 2006.

Corrían los días de junio de 2006 cuando Josefina Vázquez Mota, entonces coordinadora de la campaña de Calderón, hizo un llamado urgente a Manuel Espino.

Es preciso que vengas a una reunión con la señora de arriba que vimos el otro día dijo Josefina intentando ser discreta. El líder nacional del PAN comprendió en seguida que se refería a la dueña del lujoso penthouse de Galileo y Campos Elíseos en Polanco: Elba Esther Gordillo.

¿Para que? preguntó Espino.

Necesitamos ya concretar lo que platicamos le dijo Vázquez Mota, y le informó que la reunión sería por la tarde en un inmueble ubicado en la avenida Constituyentes de la Ciudad de México, y que sólo serían unas cinco personas.

Manuel Espino accedió.

Cuando llegó a la dirección indicada, vio un edificio como de cinco pisos y un enorme jardín en el que parecía que se estaba llevando a cabo una cena.

Había músicos tocando, meseros con guantes e invitados ataviados de manera formal. Manuel Espino pensó que se había equivocado, y llamó a Josefina, quien le reiteró que ése era el lugar.

Efectivamente, ahí era el encuentro, pero no con cinco personas, sino con decenas de líderes de las secciones del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación que fueron llevados ahí por Elba Esther Gordillo, la anfitriona del festejo.

¿Y Calderón? preguntó la inquieta Maestra— ¡aquí le tengo a todos los líderes seccionales!

comments powered by Disqus