Una carrera empieza a tomar velocidad en la Red. El ciudadano digital se expresa, aplaude, ríe, apoya o rechaza. Es la carrera por la Presidencia de la República.
Cada vez hay más mexicanos en las redes sociales, y en 2012 habrá casi 50 millones de usuarios conectados e interactuando. De hecho, veremos hasta qué punto el ciudadano digital puede definir las elecciones con su participación o su ausentismo.
Los ciudadanos que tienen entre 18 y 35 años sumarán 25 millones de votantes el próximo año, y prácticamente nadie del círculo rojo entiende lo que pasa con estos jóvenes y sus intereses.
¿Algún político habrá visto los videos del werevertumorro?
En esta ágora digital, las cosas no suceden como en los medios tradicionales de comunicación.
Los grupos de jóvenes que tienen entre 18 y 25 años y las clases medias (que son los que generan las revoluciones) tienen intereses divorciados de los discursos tradicionales y obsoletos.
Estos sectores de la población no creen en los políticos, ni en sus mensajes.
La generación que hoy tiene más de 40 años pasaba casi cuatro horas diarias viendo televisión. En cambio, los jóvenes digitales no ven la pantalla y mucho menos creen en los “líderes” de los noticieros.
Estos jóvenes se la viven en la computadora, en el ciberespacio. Son divertidos, antisolemnes y auténticos.
Y en la carrera por la Presidencia de México, Facebook estará lleno de sorpresas.
La contienda en Internet es tan importante, que la Oficina de la Presidencia monitorea y hace un reporte diario sobre el desempeño de los aspirantes.
LA CARRERA EN FACEBOOK
De los precandidatos del PAN que están en Facebook, sólo Heriberto Félix y Josefina Vázquez Mota mantienen una participación interesante y en ascenso.
Por parte del PRI, Enrique Peña Nieto es puntero en la Red, y desde hace tiempo ha invertido más presencia y recursos para sumar seguidores.
En el handicap azul, Heriberto Félix avanza velozmente como puntero captando seguidores, incluso supera al presidente Felipe Calderón.
En segundo lugar está Josefina Vázquez Mota, mientras que los demás aspirantes albiazules a la candidatura presidencial no son significativos en Facebook.
En la ciudad digital, la carrera por la Presidencia tiene otro ritmo y otras reglas: hay más libertad y participación. Un error hunde a los protagonistas, y el público levanta su índice para expresar su apoyo en tiempo real.
Por más que se hable de “especialistas en redes sociales”, la realidad es que todos, hasta sus creadores, están descubriendo las posibilidades, alcances y límites. Hay mucho por explorar en este nuevo horizonte de riquezas y espejitos que se mueven al ritmo cibernético. Muchos saben, pero pocos entienden lo que sucede aquí.


