En momentos en que el presidente Barack Obama reconoce su fracaso para impedir el tráfico de armas a México y el procurador general Erick Holder anuncia que durante años perdurarán los efectos del operativo Rápido y Furioso, surge una acusación.
El narcotraficante mexicano Vicente Zambada Niebla acusa al gobierno de EU de, “en esencia”, conspirar con uno de los cárteles más poderosos del mundo: el Cártel de Sinaloa.
Esta organización criminal liderada por Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada –padre de Vicente Zambada– fue una de las más beneficiadas con las armas que entraron a México gracias al operativo Rápido y Furioso.
En las últimas mociones presentadas ante la Corte de Distrito Norte de Illinois, “El Vicentillo” exigió que antes de que iniciara su juicio, fueran citados a declarar varios personajes.
Entre ellos están Humberto Loya Castro, abogado, consejero y operador del Cártel de Sinaloa, así como los agentes de la DEA David Herrod y Manuel Castanon, para “estar seguros de que todos los hechos se conocen”.
Esta exigencia se da a raíz de que la Fiscalía argumentó esta semana razones excepcionales de “seguridad nacional” para no entregar toda la información referente al Cártel de Sinaloa que está en poder del gobierno de Estados Unidos (EU) y que fue solicitada por la defensa de “El Vicentillo”.
Éste es el último capítulo de una historia que se acerca a su clímax en un entorno de violencia y corrupción cada vez más enrarecido y en un año preelectoral en EU y México.
LA CONSPIRACIÓN
Como si fuese una novela por entregas cuya trama se vuelve cada vez más controversial, el 9 de noviembre pasado, Vicente Zambada Niebla, hijo de Ismael “El Mayo” Zambada, socio y líder del Cártel de Sinaloa, arremetió contra el gobierno de EU.
A través de su defensa, el hijo de “El Mayo” acusó al gobierno de EU de que “en esencia, entró en conspiración con uno de los cárteles más grandes del mundo”: el Cártel de Sinaloa.
Y reafirmó su acusación de que, desde hace por lo menos una década, el gobierno estadounidense negociaba con los altos capos mexicanos del Cártel de Sinaloa, a quienes daba “carta blanca” para traficar droga e “inmunidad y protección del arresto de autoridades de Estados Unidos y México”.
El escrito de “El Vicentillo” fue ingresado a la sala del juez Rubén Castillo luego de que la Fiscalía argumentara razones excepcionales de “seguridad nacional” para no dar acceso a la defensa a las pruebas secretas que supuestamente existen en contra de Zambada Niebla.
A los abogados también se les negó el acceso a los documentos sobre el Cártel de Sinaloa que podrían ayudar a exculpar al joven capo acusado de traficar droga a Estados Unidos.
MANTENDRÁN EN SECRETO LA INFORMACIÓN
El fiscal que encabeza la acusación contra el hijo de “El Mayo”, Patrick Fitzgerald, señaló el 7 de noviembre en un escrito dirigido al juez Castillo, que clasificar las pruebas como secretas no es “la norma y es generalmente desfavorable, pero la ley es clara de que hay casos que garantizan que esto pueda hacerse. Este es uno de esos casos”.
Fitzgerald argumentó que el gobierno de EU tiene un “legítimo y obligado interés en proteger la seguridad de la nación”, lo cual “pesa más” que el derecho del demandado o de la sociedad en general de tener acceso a los materiales clasificados.


