El gobierno de Felipe Calderón evalúa la conveniencia de relevar a su cuarto secretario de Gobernación, Francisco Blake Mora.

Y es que el presidente está desencantado con los resultados de su hombre en Bucareli, al que hace un año sacó del anonimato en el que despachaba como secretario de Gobierno de Baja California.

Dos resbalones políticos tienen al secretario de Gobernación en la cuerda floja. El fallido caso de la consignación del priista Jorge Hank Rhon y su inmovilidad frente a los embates de la maestra Elba Esther Gordillo.

De acuerdo a fuentes allegadas a Los Pinos, ambos casos tienen relación con una agenda muy personal del funcionario: su candidatura al gobierno de Baja California.

En el caso Hank Rhon, la acción de captura y la fallida consignación serían propiedad intelectual y material del inquilino de Bucareli.

Sin aviso previo al presidente, Francisco Blake Mora habría actuado en coordinación con el gobernador de Baja California, el jefe de la región militar en Tijuana y otros oficiales militares de menor rango.

La operación fallida por la falta de pruebas y la integración poco clara de los expedientes terminó con la liberación del presunto inculpado, lo cual se convirtió en un serio revés para la administración calderonista, que debió enfrentar el ridículo internacional.

En el fondo, advierten las fuentes, lo que buscaba el secretario de Gobernación era eliminar del camino a quien ya anunció que se postularía de nuevo como candidato del PRI al gobierno de Baja California.

De haber tenido éxito el Operativo Blake, al inquilino de Bucareli se le habría despejado el camino para ser el candidato del PAN para relevar al actual gobernador José Guadalupe Osuna Millán.

El otro desencanto presidencial también se vio ligado a las aspiraciones de Francisco Blake Mora, quien cuida más su futura candidatura a gobernador que sus deberes como secretario de Gobernación.

Y tiene que ver con el caso de la maestra Elba Esther Gordillo, a quien el hombre de Bucareli se habría negado a confrontar en medio del ríspido desencuentro que la lideresa magisterial sostuvo en días pasados con Felipe Calderón.

Prefirió cuidar a La Maestra que a su jefe, el presidente, dijo la fuente cercana a la oficina presidencial. Y si se considera que Elba Esther Gordillo ya volvió a ser operadora del PRI, aumentan las dudas sobre el 2012 y Bucareli.

Por ahora, mientras se toma la decisión, el mandatario estaría evaluando dos nombres para sustituir a Francisco Blake Mora.

El primero es el de su secretario particular, Roberto Gil Zuarth, quien fuera el fallido candidato presidencial a ocupar la dirigencia nacional del PAN, hoy a cargo de Gustavo Madero.

Hombre de mano izquierda, respetado por todos los partidos a su paso por la Cámara de Diputados y la Subsecretaría de Gobernación, Bucareli no le sería nada ajeno ni extraño.

La otra posibilidad es el secretario del Trabajo, Javier Lozano Alarcón, a quien se le considera por su temperamento firme, su determinación para confrontar a favor de los intereses del gobierno y su habilidad mediática.