Quienes vieron el desfile del 16 de septiembre quedaron asombrados.

Muchos fueron testigos de la impresionante metamorfosis de las tropas de la Marina, del Ejército y de la Policía Federal.

Y es que el solo hecho de ver pasar las decenas de nuevos vehículos blindados tipo Sand Cat fue más que suficiente para impactar a cualquiera.

Los Sand Cat pueden llevar hasta ocho personas. A pesar de su peso, son capaces de alcanzar una velocidad de 120 kilómetros. Son fortalezas habilitadas para resistir "ataques con granadas, disparos de fusiles AK-47 y R-15, o hasta de armas Barret o calibre 5".

"Son el vehículo ideal para los escenarios de guerra urbana", dijeron los voceros del gobierno

Pero el alarde policiaco y militar no se limitó a los Sand Cat o a otros vehículos de guerra.

También hubo un despliegue de helicópteros Black Hawk como los que el gobierno de Estados Unidos entregó recientemente a la Armada de México como parte de la Iniciativa Mérida.

También fueron parte del desfile los helicópteros franceses EC-725 Cougar que compró el gobierno para el Ejército. Cada uno costó 50 millones de dólares.

Y qué decir de los nuevos aviones Spartan para transportar tropas y las aeronaves no tripuladas que se usan en labores de espionaje.

¿Para qué tanto armamento y tantas tropas?

¿Qué país vamos a invadir o de cuál nos vamos a defender?

De ninguno. Se supone que todo este armamento es para "librar batallas de alto impacto en contra de los cárteles de la droga", dijeron los voceros del gobierno.

¿Cuánto nos costó a los mexicanos esta transformación de las fuerzas de seguridad que se han armado hasta los dientes para la "nueva guerra urbana"?

¿Qué tanto aumentaron los presupuestos de las instancias del gobierno federal dedicadas a cuidar la seguridad pública?

¿Cuáles han sido los resultados?

Analicemos.

EL NUEVO PRESUPUESTO DE GUERRA

Por absurdo que parezca, al finalizar el sexenio, el gobierno del presidente Felipe Calderón habrá gastado más de 668 mil millones de pesos en su estrategia de guerra para la pacificación del país.

La estratosférica cifra equivale a más del doble de los 308 mil millones de pesos que erogó Vicente Fox en su administración.

Eso, siempre y cuando los diputados federales aprueben el proyecto de gasto que Felipe Calderón propuso para las secretarías de Gobernación, Defensa Nacional, Marina y Seguridad Pública, así como para la Procuraduría General de la República. Para el último año de gobierno, el presupuesto global asignado a estas dependencias podría ser de 154 mil millones de pesos.

Esa cifra es casi igual al presupuesto conjunto propuesto para la Secretaría de Desarrollo Social y la Secretaría de Comunicaciones.

Y es que, sin duda, el sector policiaco y militar fue uno de los más dinámicos este sexenio.

En términos globales, el presupuesto del gabinete de seguridad aumentó 163 por ciento de 2006 a 2012.

EL NUEVO EJÉRCITO DE FELIPE CALDERÓN

Sin embargo, aunque el incremento presupuestal ha sido espectacular, no ha sido parejo.

Unas dependencias resultaron más favorecidas, como la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Secretaría de Gobernación (Segob).

En 2006, la SSP recibió un presupuesto de 9 mil 274 millones de pesos, pero en 2012 podría contar con 40 mil 536 millones. Esto significa que los recursos aumentarían más de cuatro veces. Y si eso sucede, la dependencia que dirige Genaro García Luna administraría una partida similar a la que tuvo el Ejército Mexicano hace tres años.