Hay acontecimientos al interior de estas organizaciones que evidencian nuevos conflictos.
Rupturas intestinas en Los Zetas y el Cártel del Golfo que podrían derivar en más células criminales, en segmentos de los grupos armados que ya pelean entre sí en Nuevo León y Tamaulipas.
Dentro de Los Zetas estarían quienes fueron partidarios del desaparecido Efraín Teodoro Torres, “El Z-14”, asesinado en 2007 en Veracruz.
Porque esos Zetas inconformes consideran que el segundo en la cadena de mando, Miguel Ángel Treviño Morales, “El Z-40”, traicionó a “El Z-14”.
Pero, además, porque piensan que continúa traicionando a otros mandos de Los Zetas, como Jaime González Durán, “El Hummer”, en noviembre de 2008, y Enrique Rejón Aguilar, “El Mamito”, en agosto de 2011.
Esas células creen que Miguel Ángel Treviño Morales, “El Z-40”, el segundo de a bordo, entregó en 2007 a Efraín Teodoro Torres para que lo asesinaran.
Que filtró información a la Secretaría de Seguridad Pública federal para que fueran capturados Jaime González Durán, “El Hummer”, en Reynosa, y Enrique Rejón Aguilar, “El Mamito” o “El Z-7”, en el Estado de México.
Por otro lado, en el Cártel del Golfo hay dos bandos que tienen una clara pugna, como lo reportó la compañía de inteligencia global Stratfor el martes 25 de octubre.
Pero el reporte de esa agencia estadounidense, más que un análisis de información clasificada, parece provenir de las declaraciones hechas tras las rejas por el sobrino de Osiel Cárdenas Guillén y Ezequiel Cárdenas Guillén.
Porque ese informe sobre el conflicto dentro del Cártel del Golfo es divulgado apenas seis días después de la aprehensión de Rafael Cárdenas Vélez en Puerto Isabel, Texas.
Estos pleitos en las dos organizaciones pueden tener un desenlace terrible para la región porque podrían segmentar todavía más los grupos de la delincuencia organizada en la zona noreste, lo cual desataría más violencia.
Pero, sobre todo, estas guerras intestinas representan una gran oportunidad para la gente de Joaquín Guzmán Loera, alias “El Chapo”.
Con su Cártel del Pacífico y sus alianzas con el Cártel de la Nueva Generación de Jalisco, con Los Caballeros Templarios y, finalmente, con el Cártel del Golfo, estaría finalmente ante la posibilidad de tomar el noreste de México.
Una región que trató de tomar en 2007, cuando su Cártel del Nuevo Milenio todavía contaba con el grupo de los Beltrán Leyva entre sus filas.
Por ello, ante estos conflictos y posibles quiebres, “El Chapo” Guzmán se frota las manos mientras las sociedades de Nuevo León y Tamaulipas vislumbran un futuro incierto.



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