Obligada por la orden del juez Rubén Castillo, de la Corte de Distrito Norte de Illinois, quien le exigió informar todo lo referente al caso de Vicente Zambada Niebla y el Cártel de Sinaloa, la DEA ha comenzado a confesar sus pecados en México.
Esto se da en medio de una investigación que realiza el Congreso de Estados Unidos (EU) sobre las acciones de agencias de ese país que han contribuido al empoderamiento de los cárteles de la droga mexicanos. Incluso armándolos, como sucedió con el operativo Rápido y Furioso.
También surge en el contexto del artículo publicado por The New York Times el domingo 4 de diciembre. En ese texto, se acusa a la Agencia Antidrogas de Estados Unidos de lavar dinero del narcotráfico con el pretexto de realizar investigaciones encubiertas.
Manuel Castanon, supervisor de grupo de la división de la DEA en San Diego, California, quien en 2005 hizo contacto con la cúpula del Cártel de Sinaloa a través de Humberto Loya Castro,admitió que al igual que en marzo de 2009 sostuvieron un encuentro con “El Vicentillo”, se han reunido con otros capos mexicanos de la misma envergadura.
Sin señalar los nombres de esos importantes narcotraficantes, Castanon reconoció cínicamente que se reúnen en México porque en Estados Unidos tienen orden de aprehensión.
Es el caso de Vicente Zambada Niebla, de su padre Ismael “El Mayo” Zambada, y de su socio Joaquín “El Chapo” Guzmán, todos ellos líderes del Cártel de Sinaloa.
Y es que si se reunieran con ellos en Estados Unidos, dijo, tendrían que arrestarlos.
“Muchas veces he tenido en México entrevistas con miembros de los cárteles o traficantes de droga como Zambada Niebla. No es como entrevistar a un acusado fugitivo que entra a mi oficina en San Diego.
“En San Diego yo puedo arrestar al fugitivo”, afirmó Castanon en una declaración jurada y rendida por escrito ante el juez Castillo el 2 de diciembre pasado, de la cual tiene copia Reporte Indigo.
En esta lógica, el funcionario de la DEA señala que fue él quien insistió en que el encuentro con “El Vicentillo”fuera en México.
De acuerdo a su propio dicho, queda claro que su intención era negociar con el capo, no detenerlo ni provocar su detención. Sin embargo, la Fiscalía asegura que no había un pacto de inmunidad o impunidad con el joven narcotraficante.
En otro documento entregado a la Corte, un fiscal del Departamento de Justicia de EU, Patrick Hearn, señala en su declaración jurada a algunos de los grupos del narcotráfico delatados por el Cártel de Sinaloa.
Hearn afirma que gracias a Loya Castro, quien actuaba con permiso de “El Chapo” Guzmán, fue posible incautar toneladas de droga del Cártel de Juárez.
También se obtuvo información valiosa sobre Arturo Beltrán Leyva, quien fue abatido en una acción orquestada por la DEA e implementada por la Secretaría de Marina en diciembre de 2009.
Las dos organizaciones criminales, el Cártel del Golfo y el de los Beltrán Leyva, son enemigas de Guzmán Loera.
Hace dos semanas, en Guadalajara, Jalisco, aparecieron apilados 26 cadáveres de personas torturadas. También fue encontrada una manta supuestamente escrita por Los Zetas en la que reprochaban a los líderes del Cártel de Sinaloa sus delaciones.
La confesión de Castanon revela hasta dónde han llegado las operaciones de la DEA en México.


