Nuevamente el tablero de ajedrez del Gobierno quedó en manos del padre del Gobernador.
Y es que ante la salida del Secretario de Gobierno Javier Treviño para ser candidato plurinominal, muchos priistas esperaban que las riendas del gabinete quedaran en manos de algún funcionario independiente al grupo Medina. Algunos promovieron a Héctor Gutiérrez. Pero la llegada de Álvaro Ibarra confirma que otra vez Humberto Medina Ainslie manda en el palacio de cantera.
Papá Medina regresa a casa [13], al Palacio de Cantera y a su Notaría Pública en Río Mississippi 51 para continuar los negocios de familia.
La salida del ex dirigente del PRI de Nuevo León para llegar a la Secretaría de Gobierno significa la preservación de los intereses de Humberto Medina Ainslie [14] dentro del Gabinete, también llamado gobernador en funciones.
Y es que el padre del gobernador Rodrigo Medina [15]fue tema de preocupación hasta en el CEN del PRI, incluso hubo priistas que trataron de alejarlo del Estado.
De hecho, Papá Medina hasta tuvo que habitar una casa en Texas, porque en septiembre del año pasado pareció haber cedido a las presiones del CEN.
Pero luego continuó viajando entre Nuevo León y Texas.
Y ahora, esta definitivamente de regreso con la llegada de Álvaro Ibarra a la Secretaría de Gobierno, cargo que deja Javier Treviño Cantú para buscar una plurinominal.
Es decir, a Medina Ainslie le pidieron alejarse e hizo como que se fue. Pero hoy está de regreso dentro del Palacio de Gobierno.
Durante meses se barajaron diferentes candidatos para ocupar la Secretaría de Gobierno que dejaría Javier Treviño, quien nunca pudo tomar enteramente las riendas del Gabinete precisamente por la intromisión de Papá Medina.
Uno de los principales obstáculos para el ex funcionario fue que los integrantes de la administración primero se reportaban con el padre del gobernador y después con el Secretario de Gobierno.
Javier Treviño nunca pudo tener control del Gabinete.
Muchos priistas promovieron entonces al líder de la bancada del PRI en el Congreso del Estado, Héctor Gutiérrez de la Garza.
Y es que el diputado, ahora con licencia para buscar una diputación federal, ya tiene una historia con Papá Medina.
Porque cuando Gutiérrez era el coordinador de la Oficina Particular del entonces gobernador, Natividad González Parás, tuvo un encontronazo con el padre del actual gobernador.
En esos tiempos Medina Ainslie era el asesor Jurídico del gobernador y su hijo Rodrigo Medina de la Cruz era el Secretario de Gobierno.
Así que cuando Papá Medina quiso hacer valer su influencia dentro de la agenda de González Parás, se topó con Gutiérrez y la discusión casi llegó a los golpes.
Por ello el diputado Gutiérrez, quien también aspira a ser candidato a la alcaldía de Monterrey, era una pieza clave para los priistas que quieren alejar a Medina Ainslie de Nuevo León.
Pero el legislador puso una condición para llegar a la Secretaría de Gobierno.
Y esa condición fue que alejaran a Papá Medina para tomar la riendas del Gabinete, de una administración que por donde quiera que se le vea, nada más no alcanza el nivel de otras administraciones estatales en cuanto a gobernabilidad.
Pero nada, Papá Medina está de retorno.
Este martes 7 de febrero al medio día Héctor Gutiérrez se registró como candidato a una diputación federal.
Y dos horas más tarde, presentó su renuncia Álvaro Ibarra Hinojosa para ir a la Secretaría de Gobierno.
Papá Medina parece ser un voraz negociador, pero solamente para sus intereses personales.
Es cuestionado entre la clase política y empresarial por la designación discrecional de obras públicas entre un selecto círculo de constructores, así como de tomar decisiones clave en el gobierno de su hijo.
El político renunció como procurador de Coahuila cuando la PGR solicitó una orden de aprehensión en su contra por presunto robo de bienes que se encontraban en patios aduaneros.
Exiliado en Nuevo León y después de un proceso penal que duró una década, fue acogido por el ex gobernador Natividad González Parás, quien lo designó asesor Jurídico de su administración.
Desde esa posición estratégica y durante más de ocho años impulsó la carrera de su hijo.
Pero también organizó al llamado Grupo Allende, compuesto por una red de funcionarios públicos que deciden qué constructoras entran en las licitaciones de obras públicas y cuáles se llevan el concurso.
La relación de Ibarra Hinojosa con Medina Ainslie se volvió más cercana cuando Rodrigo Medina ocupó la Secretaría de Gobierno en la administración de González Parás, entre 2007 y 2009.
En esa etapa, Ibarra Hinojosa estuvo a cargo del Registro Público de la Propiedad.
Y al arrancar el gabinete del joven gobernador el ex dirigente priista fue brevemente Secretario de Trabajo, hasta que aceptó la dirigencia estatal del PRI en julio de 2010.
El cambio en la estructura de poder coincide con un éxodo de funcionarios públicos que se registraron oficialmente como precandidatos para los doce distritos electorales de Nuevo León y de otros que aspiran a cargos de elección popular.
LOS EX SECRETARIOS
Además de la anunciada partida de Javier Treviño Cantú de la Secretaría de Gobierno, otros tres funcionarios de alto nivel presentaron su renuncia para contender por cargos de elección popular.
Jorge Arrambide Garza dejó la titularidad de la Secretaría de Desarrollo Económico y buscaría la alcaldía de San Pedro Garza García.
Arrambide Garza tiene una trayectoria en la política fiscal. Ha ocupado distintos puestos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y se desempeñó como Subsecretario de Industria, Comercio y Servicios de Nuevo León.
Por otro lado, Pedro Pablo Treviño Villarreal dejó la Secretaría de Trabajo y se registró para contender como precandidato a una diputación en el doceavo distrito federal.
El abogado de profesión ocupó esta secretaría a partir de julio de 2010, cuando Álvaro Ibarra Hinojosa la dejó vacante para ocupar la dirigencia estatal del PRI.
Como precandidato a diputado para el noveno distrito federal se registró Marco Antonio González Valdez, ex director de la Dirección para el Desarrollo Agropecuario.
Tiene experiencia como consultor de dos organismos internacionales: el Banco Mundial y
la Oficina Regional de la Organización de Agricultura y Alimentación de la Naciones Unidas para América Latina y el Caribe.
DIPUTADOS CON LICENCIA
El eco de las aspiraciones electorales resonó en el Congreso del Estado.
El diputado local con licencia, Héctor Gutiérrez de la Garza, contenderá por una precandidatura a la diputación en el quinto distrito federal.
Gutiérrez dejó el liderazgo de la bancada legislativa del PRI. También fue el encargado de presidir la Comisión Especial Investigadora del atentado al casino Royale, cuyas conclusiones provocaron una serie de conflictos entre Estado y Federación, principalmente con la Secretaría de Gobernación.
La legisladora local con licencia, Alicia Margarita Hernández Olivares, buscará un escaño en el Congreso de la Unión por el sexto distrito federal. La legisladora tiene una trayectoria en los sectores sindicales del IMSS por más de dos décadas.
Y el diputado con licencia, Héctor García García, registró su precandidatura para contender por el onceavo distrito federal. El abogado también dirige la CNOP en el estado y desde su curul respaldó la reforma anticasinos enviada por Rodrigo Medina después del atentado al Royale.
ABANDONAN ALCALDÍAS
Un día antes de su registro oficial como precandidato a diputado por el segundo distrito federal, el cabildo de Apodaca otorgó en sesión extraordinaria la licencia a Benito Caballero Garza.
Este caso es muy especial, luego de que Benito calló y hasta se escondió cuando un comando armado desapareció a su mando de la Policía Municipal y a una decena de escoltas.
El alcalde, que no concluyó su mandato, hizo como que no pasó nada y ahora ya está buscando una diputación federal.
La alcaldesa con licencia Ivonne Álvarez García se separó de su cargo el pasado 20 de enero para contender para la fórmula del Senado de la República con Marcela Guerra Castillo. Es la primera vez en la historia del PRI que dos mujeres son candidatas a la Cámara Alta.
DISIDENTES Y SINDICALISTAS
Uno de los promotores de la cúpula disidente PRImera Avanzada, Abel Guerra Garza, finalmente se registró como precandidato para una diputación en el tercer distrito federal.
La relación del experimentado priista con la cúpula partidista local se erosionó cuando en 2009 tuvo que ceder la candidatura a la gubernatura y se conformó con la de la alcaldía a Monterrey, que finalmente perdió ante el panista Fernando Larrazabal Bretón.
El ex secretario general adjunto de la CROC, Félix Coronado Hernández, se registró como precandidato a una diputación en el séptimo distrito federal. Este sindicalista de amplia trayectoria es suplente del diputado federal Ildefonso Guajardo Villarreal en la actual Legislatura.
Para este mismo distrito se registró Édgar Oláiz Ortiz, quien fungía como presidente del PRI en Monterrey.
Por el octavo distrito federal se registraron también dos precandidatos apoyados por las centrales obreras: Jesús Alberto Almaguer Rocha y José Salvador Treviño Flores, ex director jurídico de Guadalupe y miembro de la CTM.
Pero existe una máxima en todos estos saltos de servidores públicos de un puesto a la búsqueda de otro, urge una reforma que obligue a los servidores públicos a concluir su trabajo por el que fueron elegidos.


