Las candidaturas de dos priistas allegados a Enrique Peña Nieto pueden derrumbarse por un fraude de tierras en Isla Blanca, al norte de Cancún. Porque el ex gobernador de QR, Mario Villanueva, presenta una denuncia donde cita delitos civiles y penales. En ella implica al compadre de Enrique Peña Nieto y aspirante a la alcaldía de MTY, al diputado federal nuevoleonés Felipe Enríquez. Además involucra al ex gobernador de QR y candidato al Senado, Félix González Canto. Y menciona a una empresa de la familia del ex gobernador de NL, Natividad González Parás.
Desde su prisión en New Jersey, Mario Villanueva Madrid [6] denuncia ante la Procuraduría de Quintana Roo que fue defraudado por una suma millonaria de dólares y engañado por dos aspirantes priistas a puestos de elección [7], todo con el objetivo de apropiarse de Isla Blanca al norte de Cancún.
Esta querella, a la que Reporte Indigo tuvo acceso, podría derrumbar las aspiraciones de al menos dos aspirantes del tricolor, de un PRI que naufragó en su alianza con el Panal y que parece hundirse en las aguas del exceso de confianza.
Villanueva dice en su denuncia que el compadre de Enrique Peña Nieto y diputado federal por Nuevo León, Felipe Enríquez Hernández [8], lo visitó en su celda del Reclusorio Norte para prometerle un pago de unos 40 millones de dólares por tres fracciones de terreno de Isla Blanca.
Pero el diputado federal nuevoleonés [9] y también compadre del ex gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, solamente pagó a Mario Villanueva una cantidad por debajo del 50 por ciento de lo pactado.
Esa visita hoy es negada por Felipe Enríquez ante los medios de comunicación, porque aspira a ser el candidato a la alcaldía de Monterrey, pero la cita fue registrada en el Reclusorio Norte en abril de 2008, antes de que Villanueva fuera extraditado a Estados Unidos.
Además según la querella, Villanueva fue engañado por el ex gobernador de Quintana Roo Félix González Canto, quien en contubernio con su compadre Felipe Enríquez prometió que desalojaría Isla Blanca, debido a que personal de un hombre llamado Arturo Bojórquez León se había posesionado ilegalmente de toda la zona.
Pero en lugar de ello, un abogado contratado por la Procuraduría de Quintana Roo para hacer el operativo, terminó extorsionando a Villanueva exigiéndole 350 mil dólares para desalojar a los invasores de Isla Blanca.
También en su denuncia de hechos, donde implica la comisión de delitos civiles y penales, involucra a las empresas que son socias de Isla Blanca, o Sotolindo como lo denominó el grupo español hotelero Martinón.
Este consorcio ibérico ya es socio del proyecto y en una de las empresas de la sociedad aparece la familia del ex gobernador de Nuevo León Natividad González Parás.
No cabe duda que es una historia negra para el PRI en año electoral.
Ex gobernadores, compadres y aspirantes del PRI a nuevos cargos de elección que según la denuncia abusaron de la situación legal de Villanueva, para no pagarle más de 20 millones de dólares y además para extorsionarlo con la amenaza de afectar a su familia.
Además de la familia de un ex gobernador de Nuevo León infinitamente cuestionado, que también está involucrada en esta suma de negocios turbios y millones de dólares entre políticos priistas que buscan adueñarse de Isla Blanca.
Negocios negros y sumas millonarias de dólares que son inexplicables tratándose de ex gobernadores, diputados y candidatos del PRI.
Enriquecimiento de políticos que solamente puede explicarse si utilizan sus cargos públicos para hacer negocios personales que nada tienen que ver con el servicio a quienes los eligieron, a quienes los llevaron a esos puestos para servirles y no para servirse.
Incluso, la calidad moral de estos políticos se puede medir, porque aquel ex gobernador de Quintana Roo que resultó detenido y extraditado por cargos de narcotráfico, en esta historia negra de Isla Blanca resultó ser la víctima de la voracidad de estos políticos que continúan haciendo sus negocios en plena libertad.
Esta denuncia ya había sido presentada desde principios del año pasado, pero el entonces todavía gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, compadre del nuevoleonés Felipe Enríquez, presionó a la familia de Villanueva para que retiraran la querella.
La esposa de Villanueva, Isabel Tenorio, recibió la advertencia de que si la familia no retiraba la denuncia, el gobernador y el PRI no permitirían que su hijo menor, Mario Villanueva Tenorio, fuera el candidato a la alcaldía de Chetumal.
Así que la familia de Villanueva cedió y retiró la denuncia que habían presentado ante el entonces Procurador Bello Melchor Rodríguez Carrillo, que por cierto, también tiene responsabilidad en la comisión de posibles delitos.
Pero luego de ello, Mario Villanueva Tenorio, el hijo menor de la familia, ganó la elección municipal y es el actual alcalde de Chetumal.
Así que otra persona allegada a Mario Villanueva Madrid y que también fue detenida junto con el ex gobernador, Daisy Baeza, fue quien volvió a presentar la denuncia en septiembre pasado, pero ahora ante la actual administración del gobernador Roberto Borge Angulo.
Sin embargo, fuentes de la propia Procuraduría estatal indican que si bien la denuncia fue recibida, hasta el momento ningún fiscal del Estado ha sido asignado al caso y por lo tanto no se ha citado a ningún testigo para que rinda su testimonio sobre los negocios negros de Isla Blanca.
Y es que en Quintana Roo atribuyen esta lentitud a que el actual gobierno de Roberto Borge es solamente una extensión de la administración anterior del también priista Félix González Canto.
Así que como el ex gobernador González Canto tiene responsabilidad en los hechos que denuncia Villanueva, esta querella presentada en septiembre no ha sido investigada como manda la ley, claro, gracias a su influencia política sobre el actual gobernador Roberto Borge.
MILLONARIO INEXPLICABLE Y MENTIROSO
a denuncia de Mario Villanueva pone al descubierto que el diputado federal Felipe Enríquez, aspirante del PRI a la alcaldía de Monterrey, no solo es el típico advenedizo que busca el compadrazgo de políticos de la península de Yucatán y que inexplicablemente cuenta con un enriquecimiento incomprensible.
Sino también que miente públicamente aunque las pruebas indiquen lo contrario.
Porque primero, aún siendo compadre del aspirante presidencial Enrique Peña Nieto y del ex gobernador de Quintana Roo Félix González Canto, tuvo el atrevimiento de parase en la cárcel para hacer negocios millonarios con Villanueva.
Porque prometió unos 40 millones de dólares al ex gobernador, para adquirir una fracción de Isla Blanca, tierra que tiene problemas de doble escrituración. Pero luego solamente pagó unos 18 millones de dólares.
Y segundo, porque públicamente Felipe Enríquez negó a un diario local de Monterrey que negoció con el ex gobernador de Quintana Roo en el Reclusorio Norte, cuando en la denuncia aparece la fecha exacta en que Villanueva recibió en su celda al legislador nuevoleonés.
Y todavía así, Felipe Enríquez busca ser el candidato del PRI a la alcaldía de Monterrey, incluso adelantándose a los tiempos de su partido y siendo destapado por su padrino político, el también diputado federal Benjamín Clariond.
En la denuncia de hechos a la que Reporte Indigo tuvo acceso, queda claro que Felipe Enríquez fue el principal operador de los negocios negros de Isla Blanca, porque fue quien inició todo.
De hecho, alrededor del legislador nuevoleonés giran las negociaciones de Villanueva, Félix González Canto y la familia de Natividad González Parás.
Literalmente, Villanueva dice en su querella: “Con el fin de definir los detalles respecto a la venta del terreno, el día miércoles 9 de abril de 2008 vino a visitarme a mi celda en el Reclusorio Norte el señor Felipe Enríquez Hernández, quien me indicó lo siguiente:
“Tenían interés de adquirir las 19 hectáreas de nuestra propiedad, pero además deseaban comprar dos predios aledaños, uno de 8 hectáreas perteneciente a la señora Sara Blake de Betancourt y otro de 13 hectáreas del señor Juan Ángel Valle Cárdenas, con lo que la superficie total que deseaban comprar era de 40 hectáreas”.
Y Villanueva narra que Felipe Enríquez le explicó que para ocultar las negociaciones, las tres fracciones de terreno que resultaban en 40 hectáreas debían ser compradas por una empresa que el ex gobernador debía crear, para que luego esa compañía vendiera las tierras a otras empresas.
Firmas compradoras en las que aparecerían el propio Felipe Enríquez, pero a través de su cuñado Hugo Flores Toba como prestanombres, así como también otra empresa donde estaría la familia del ex gobernador de Nuevo León Natividad González Parás, pero quien figuraría sería su hermano Luis Francisco y un sobrino.
Villanueva creó la empresa Desarrollos Isla Mujeres (DIMSA) a nombre de su esposa Isabel Tenorio.
Así, desde prisión adquirió las dos fracciones de terreno de 13 y 8 hectáreas, que junto a las 19 que ya tenía su familia completarían las 40 que buscaba Felipe Enríquez.
Pero como había otro problema, que esas tierras estaban en posesión de Arturo Bojórquez León, entonces había que desalojar al invasor.
De tal manera que el 31 de mayo de 2008 Felipe Enríquez envió a un representante para que hablara con Villanueva en prisión.
Literalmente, en su denuncia el ex gobernador de Quintana Roo dice: “…El 31 de mayo de 2008 se realizó una reunión en el área de ingreso a la Zona 4 del Dormitorio 1 del Reclusorio Preventivo Varonil Norte, donde me encontraba recluido.
“A esta reunión asistieron, por Felipe Enríquez Hernández, el abogado Benjamín Rodríguez Anzures.
“Por parte de la empresa DIMSA: 1) El Lic. Jesús Horacio García Vallejo. 2) Lic. Leticia Vergan Ortiz. 3) Lic. Juan Manuel Ramírez Pacheco. 4) Señor Enrique Romero Cervera. 5) Lic. Leopoldo Betancourt Pacheco. 6) Lic Rafael Galván.”.
Y en esa sesión dentro del reclusorio acordaron desalojar Isla Blanca con ayuda del entonces Gobernador Félix González Canto.
LA TRAICIÓN DE FELIX GONZÁLEZ CANTO
El ahora candidato al Senado de la República y ex gobernador de Quintana Roo, Félix González Canto, no solamente traicionó a su compañero de partido encarcelado en Estados Unidos, sino que además le mintió al asegurar que desalojaría a los invasores de la isla.
Y es que González Canto, también compadre del nuevoleonés Felipe Enríquez, fue quien llamó al Reclusorio Norte a Villanueva para empezar las negociaciones de Isla Blanca, según la denuncia, lo hizo por petición del diputado por Nuevo León.
Literalmente, en su querella Mario Villanueva dice: “En el mes de diciembre de 2007 el Gobernador del Estado de Quintana Roo, Licenciado Félix Arturo González Canto, se comunicó conmigo preguntándome si conocía al señor Amador Ramos López, pues le interesaba un terreno que aparecía como propiedad de este señor, el cual se denomina Punta Blanca y se ubica al norte de Cancún.
“Le informé al gobernador que sí conocía al señor Amador Ramos López y que el terreno, con una superficie aproximada de 19 hectáreas, era parte de mi propiedad. El gobernador manifestó que tenía interés en adquirirlo por medio del señor Felipe Enríquez Hernández, originario de Monterrey”.
Villanueva expone en su denuncia de hechos que luego de recibir en su celda a Felipe Enríquez, pactaron que le vendería ese terreno de 19 hectáreas, además de que el ex gobernador adquiriría a través de la empresa DIMSA otros dos lotes de 13 y 8 hectáreas.
Ya con los tres, serían unas 40 hectáreas que le vendería a las empresas de Felipe Enríquez por unos 40 millones de dólares.
Cuando llegaron a ese punto de la negociación, el gobernador González Canto prometió que desalojaría a los invasores que estaban en posesión de Isla Blanca, pero en lugar de ello un abogado de nombre Luis Armando Pech Gómez le pidió a Villanueva 350 mil dólares, si quería que se realizara el operativo para sacar a los posesionarios.
Y es que tanto Félix González Canto como Felipe Enríquez se olvidaron del desalojo y de pagarle el resto del dinero a Mario Villanueva, porque estaban cocinando otra alternativa.
Esa otra opción fue que finalmente se asociaron son el hombre que nunca desalojaron, con Arturo Bojórquez León, para formar la empresa FICSA y así también asociarse con el consorcio español Martinón para desarrollar Isla Blanca.
Además, contando con todos los permisos estatales que González Canto le facilitó a su compadre Felipe Enríquez.
Por ello ahora Villanueva denuncia que fue defraudado por ambos y también involucra a las empresas de los regiomontanos, como GLS-4 Corporativo. Todos en este embrollo de corrupción, tráfico de influencias y negocios turbios entre ex gobernadores, diputados y candidatos del PRI.
