Desde el GDF se ha encomendado la misión de posicionar a Mario Delgado como el candidato de las izquierdas capitalinas. Líderes y tribus perredistas adversas a este acuerdo aún buscan la forma de colocar a sus aspirantes o de negociar más prebendas. Lo cierto es que el delfín ebrardista al fin ha dado el salto público y la maquinaria de la administración local está en marcha para la construcción y consolidación de su candidatura.
Desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal [15](ALDF) un movimiento político cobra fuerza con un propósito común: posicionar a toda costa a Mario Delgado Carrillo [16] como el candidato único de la izquierda al Gobierno del Distrito Federal (GDF).

Oficialmente se audenominan “Bloque Progresista” y comparten afinidades políticas con Marcelo Ebrard Casaubón. [17] Se proponen sacar adelante las iniciativas de ley que arrastra la presente legislatura. Y tienen, además, otra misión.
Según aceptan algunos de ellos, fueron organizados desde las oficinas de la administración local para armar un grupo que le dé por fin fortaleza a la candidatura del secretario de Educación capitalino. Cueste lo que cueste, le guste a quien le guste.
El citado bloque se coloca de frente a ciertos personajes de las tribus perredistas que confirman con desesperación –algunos– y con decepción –otros– el acuerdo pactado entre Andrés Manuel López Obrador y Marcelo Ebrard Casaubón [17].
Tal es el caso de la presidenta de la Comisión de Gobierno de la Asamblea Legislativa local. Alejandra Barrales Magdaleno [18] ya había hecho públicas sus aspiraciones personales para contender por la jefatura del GDF e iniciado una serie de reuniones con líderes vecinales y de los comerciantes que mueven el voto en la Ciudad de México.
Hoy por hoy el sentir de varios funcionarios públicos que deambulan por los pasillos de la Asamblea Legislativa y las oficinas del gobierno local es que la candidatura a la jefatura de Gobierno [19]fue ya negociada.
Sin embargo, no todo está dicho. De sobra es conocido el poder de confrontación pero también el nivel de negociación –cuando así lo deciden– de las corrientes del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
Por ello los grupos se mantienen a la expectativa. Especialmente de la carta que se sacará de la manga René Juvenal Bejarano Martínez, quien había dado visos de apoyar a la diputada Alejandra Barrales, al senador Carlos Navarrete e incluso al procurador Miguel Ángel Mancera.
Todo parece engranar. Desde el GDF la maquinaria ya está en marcha para la construcción y consolidación de un candidato, el que siempre quiso Marcelo Ebrard y que ahora parece apoyar el mismo López Obrador como parte de sus acuerdos.
'Bloque Progresista'
El llamado “Bloque Progresista”, “Bloque Ebrardorista” o “Grupo de los Nueve” tiene rostros, nombres y apellidos.
Lo conforman los diputados David Razú Aznar, Víctor Hugo Romo Guerra, Karen Quiroga Anguiano, Carlos Augusto Morales López, Rocío Barrera Badillo, Valentín Maldonado Salgado, Armando Jiménez Hernández, Héctor Guijosa Mora y Juan Pablo Pérez Mejía.
Aunque no se considera formen parte de la artillería pesada del perredismo local, tienen claras sus aspiraciones políticas. De ahí que, tras concluir la actual legislatura, buscarán insertarse en un puesto de la nueva administración o, probablemente, en alguna de las delegaciones políticas del Distrito Federal.
En conferencia de prensa los nueve diputados argumentaron que con la conformación de este bloque buscarán fortalecer el trabajo legislativo e impulsar la aprobación de iniciativas rezagadas.
“La conformación del bloque tiene el objetivo de trabajar de manera más coordinada entre sí, así como con otras expresiones dentro y fuera del partido, para mantener el ritmo en el trabajo legislativo”, refirieron.
Dijeron también que, independientemente del proceso electoral del sol azteca en puerta, la Asamblea Legislativa debe seguir produciendo “leyes garantistas y de avanzada”.
En ese mismo pronunciamiento, los asambleístas hicieron hincapié en el hecho de que la conformación del bloque no debe ser interpretado como un rompimiento con la bancada del PRD.
Ni que tampoco supone desconocer el liderazgo de Alejandra Barrales Magdaleno como su coordinadora de bancada. Sin embargo, acotaron que para ella sólo habrá “respaldo y apoyo en el ámbito legislativo”, según lo expresó el diputado David Razú.
De esta forma el “Bloque Progresista” se desmarcó claramente de la candidatura de Barrales Magdaleno a la jefatura del GDF. En palabras textuales comentadas en corto, los legisladores de la izquierda dicen que así se expresa el veto a la ex líder de sobrecargos.
La secuencia de un plan
Tres días después de la presentación de este bloque político, el secretario de Finanzas, también conocido como “El Delfín” de Ebrard, se autodestapó. Ello tuvo lugar el fin de semana durante la carrera de 10 kilómetros “Prepa Sí” organizado por la secretaría que encabeza.
A la menor provocación, y sin que los medios lo anticiparan, Mario Delgado dio a conocer su propósito político. Cuando un reportero le cuestionó si participaría en la carrera de los 10 kilómetros, Delgado respondió: “en esta competencia no, pero sí en el 2012”.
A partir de ese momento, el autodestape fue inminente:
“Vamos a competir, creo que estamos preparados para ello; creo que la izquierda requiere también sangre nueva, sobre todo aquí en la ciudad y estamos listos para competir”.
Fue entonces que recalcó contar con diez años de experiencia en distintas áreas del gobierno de la Ciudad de México; como de seguridad pública, finanzas y educación.
“En fin, estamos listos y sabemos dónde estar en la ciudad en el 2018”, puntualizó Delgado.
Como parte del papel que le fue asignado, los también llamados “Marcelistas” hicieron eco a la declaración del titular de Educación. Sin dar un nombre en específico, definieron los requisitos con los que, a su parecer, debe cumplir el candidato al GDF.
“Tiene que conocer de finanzas, de seguridad, poseer liderazgo, pero, sobre todo, que conozca verdaderamente los problemas de la ciudad y que se comprometa a resolverlos”. El saco a la medida.
Apenas habían transcurrido algunas horas de estos pronunciamientos cuando, el 5 de diciembre, otro de los aspirantes palomeados desde la jefatura de Gobierno alzó la voz.
Cual oleada de furor, el procurador de Justicia capitalino dijo momentos antes de que diera inicio el Quinto Informe de Gobierno de Marcelo Ebrard que sí le interesaba competir.
“Hemos platicado y estamos en la lógica, primero, de que será una decisión ciudadana; segundo, que será una decisión llevada a cabo con orden”, explicó Miguel Ángel Mancera.
Ese lunes Mancera reconoció que aunque no se ha afiliado al PRD, no contemplaría competir con las siglas de otro partido. Adelantó que cuando los tiempos de la elección lo requieran dejará el cargo que ocupa y que haría uso de la experiencia que cuenta para gobernar la ciudad.
Cuestionado respecto a si tenía permiso o no de su jefe, Marcelo Ebrard, el político que sale muy bien posicionado en las encuestas –junto a Alejandra Barrales– dejó entrever que tiene luz verde para competir por el cargo.
“He platicado con el jefe de Gobierno y de que tenga la confianza plena de que no vamos a descuidar en ningún momento el trabajo de la Procuraduría capitalina; simplemente es lo que él espera, que se respete el gobierno que estamos ejerciendo.
Y respecto al parecer del titular del GDF agregó:
“No tiene más que una actitud, como siempre la ha tenido, totalmente de respaldo y apoyo, siempre en los lineamientos de respetar el cargo que uno está ejerciendo”, aseguró Mancera.
¿Y Bejarano?
La reacción no se hizo esperar. Desde una de las tribus más poderosas, y decisivas del Partido de la Revolución Democrática, el polémico líder René Bejarano Martínez fue tajante al decir que una imposición sería la apuesta para perder el DF.
El histórico dirigente dejó claro que si la izquierda se divide y se fragmenta, el PRD pierde.
“No se trata de escoger lealtades que pierdan sino de tomar decisiones que triunfen; el partido no puede aferrarse a alguien que no puede ganar, eso es apostarle al fracaso”, sentenció.
Y agregó que no tiene sentido sacar un candidato impuesto para que pierda:
“El mejor, el que sea mejor hombre o mujer que nos represente y esté en condiciones de ganar; así necesitamos pensar todo y así estamos orientados nosotros”.
Bejarano Martínez puntualizó que “de nada nos sirve imponer a alguien que no sea reconocido por la ciudadanía porque sería apostarle a perder; no podemos arriesgarnos otra vez, como nos pasó en Michoacán”, dijo en alusión a las recientes elecciones estatales en las que el PRI les arrebató el estado emblema del perredismo y el cardenismo.
El normalista convocó a la celebración de encuestas los próximos 9, 10 y 11 de diciembre. Con el ejercicio se pretende de revisar de manera interna cómo andan las preferencias para descartar, de una vez por todas, aquellas figuras que no sean competitivas y centrarse en las que sí tienen posibilidades en el Distrito Federal.
Lo harán sin prisas, según Bejarano. Pero eso, no será sino hasta enero próximo cuando se defina al candidato de las izquierdas para el GDF.
Mientras tanto, el esposo de Dolores Padierna sigue recibiendo a todo aquel aspirante que lo contacta en busca de apoyo. Se comenta que, desde hace meses, se reúne semanalmente con el procurador Miguel Ángel Mancera; que le ha organizado eventos a Carlos Navarrete; que su favorita es Alejandra Barrales y que incluso a Laura Velázquez Alzua, le pide tener paciencia.
Estocada del PT aterriza al delfín
A escasas horas de los destapes ante mencionados, el dirigente del Partido del Trabajo (PT) en el Distrito Federal, Adolfo Oribe, rechazó abiertamente a Mario Delgado y, de paso, al procurador Mancera como posibles candidatos de la izquierda en el DF.
En su opinicón, bajo ningún concepto avalaría esos perfiles para ser el abanderado de la izquierda capitalina en 2012. Y dio a conocer los requisitos que su partido busca para brindar el apoyo al PRD: militancia de izquierda, trayectoria de izquierda y que pueda firmar un programa de izquierda. En su parecer ni Delgado ni Mancera los cumplen.
“No podemos apoyar ni al licenciado Mario Delgado [16]ni al doctor Miguel Ángel Mancera, [20] quienes somos conscientes que son excelentes profesionistas, muy buenos administradores públicos, pero no cumplen los requisitos que hemos venido mencionando desde hace meses para ser candidato o candidata a la Jefatura de Gobierno: militante de un partido de izquierda; larga trayectoria de izquierda y sea capaz de firmar un programa de gobierno de izquierda”, puntualizó luego de los recientes destapes de Delgado y Mancera.
De acuerdo con el Comisionado Político Nacional del PT capitalino les preocupa que, si bien se puede atraer votantes independientes, se pierdan más votos de las bases de izquierda, “que los verían como ajenos”.
En medio de estos jaloneos entre las corrientes de la izquierda que buscan lograr posicionar a sus respectivos candidatos, de nueva cuenta se enfrentan al reto de consensuar una candidatura común al GDF. No pueden darse el lujo de enfrentar una elección divididos ante la cacareada embestida que ha anunciado el PRI capitalino.
Perder la capital les resulta impensable. La suerte está echada, los recursos corren por doquier. Se van concretando los amarres y sorteando las embestidas en la capital del país.


