Utilizando la estrategia de otros políticos el ex gobernador del Estado de México presentó su nuevo libro. Así logró tener presencia mediática sin violar las leyes electorales.
La presentación del libro de Enrique Peña Nieto [10], aspirante a la candidatura presidencial del PRI, fue para muchos la inauguración de su precampaña.
Y aunque él mismo descartó [11] que su texto sea una “propuesta política”, señaló que busca dar a conocer qué piensa, qué propone y qué realmente visualiza.
“México, La Gran Esperanza: Un Estado Eficaz para una Democracia de Resultados", de editorial Grijalbo, se presentó en la Casa del Lago ubicada en el Bosque de Chapultepec, ahí muy cerca de Los Pinos.
Al igual que varios políticos, como su ex contrincante Manlio Fabio Beltrones y el aspirante presidencial por el PRD Andrés Manuel López Obrador, el ex gobernador [12] se lanzó al mercado editorial.
Y es que esta estrategia ha resultado bastante útil. Primero porque los políticos que han acudido a esta práctica dan a conocer las causas que buscan defender, y segundo, porque tienen presencia en los medios de comunicación sin cometer faltas a las leyes electorales.
Definitivamente le ha servido. Su afán por estar siempre debajo de los reflectores hoy lo coloca como el gran favorito para el 2012. Esto se refleja en las encuestas en donde tiene un 49 por ciento de preferencias electorales.
En el evento Peña Nieto estuvo acompañado por los gobernadores Eruviel Ávila, del Estado de México e Ivonne Ortega, de Yucatán.
Asistieron también Luis Videgaray, Enrique Jackson, Emilio Chuayffet, Carolina Monroy del Mazo, Beatriz Paredes y Miguel Ángel Osorio Chong.
Entre el público también estaban el ex gobernador de Nuevo León, Natividad González Parás; la ex dirigente del PRI, Beatriz Paredes; el diputado federal Francisco Rojas, y el dirigente del Partido Verde, Jorge Emilio González. También acompañaron a Peña Nieto su esposa Angélica Rivera y sus hijos.
La periodista Ana Paula Ordorica moderó el encuentro, en el que tomaron la palabra Héctor Aguilar Camín, Jaime Sánchez Susarrey y el gobernador del Banco de México, Guillermo Ortiz.
Los tres se centraron en los planteamientos económicos y fiscales que Peña Nieto hace en el tercer y octavo capítulo a pesar de que el libro toca temas como seguridad pública, pobreza, democracia y educación.
Aguilar Camín dijo que Peña Nieto explica de dónde vendrían los recursos para un lograr un Estado eficaz al contener la evasión fiscal, suprimir exenciones y regímenes especiales, modificar el ISR al promedio de los países de la OCDE y acercar la recaudación del IVA al promedio de la OCDE.
“Lo que tienen en común las experiencias exitosas es que se han aplicado esfuerzos sostenidos”, dijo Guillermo Ortiz, quien agregó que no hay “recetas mágicas”, pues ningún país ha superado la pobreza con recetas de libro de texto.
Jaime Sánchez Susarrey sostuvo que el libro de Enrique Peña Nieto no presenta nada nuevo.En su intervención se refirió a la propuesta del priista de reducir el número de integrantes de la Cámara de Diputados y del Senado de la República y de la cláusula de gobernabilidad.
En ese sentido, hizo notar que la propuesta se queda corta para ser un gobierno eficiente.
Finalmente, subió al podium Enrique Peña Nieto quien entre otras cosas dijo: “Estoy obsesionado con el crecimiento económico”.
Señaló también que en el libro se plantea el rumbo por el que se debe transitar en los próximos años.
“Yo diría hacia donde están los mayores desafíos, retos, y habré de decir, obsesiones, de hacia dónde debemos llevar a este país”, puntualizó el ex mandatario mexiquense.
El aspirante presidencial priista habló también del rezago del país.
“México merece ser una potencia en el contexto internacional, que está en la oportunidad de que sus generaciones y su sociedad, políticos y no políticos, nos comprometamos con México y demostremos que sí se puede llevar a otros horizontes”.


