México TV. La tele que vale la pena ver.
30/06/2010 - 7 comentariosHace tres décadas, los televidentes disfrutábamos encender el televisor y encontrarnos con una programación entretenida, años después la situación cambió y no había mucho que rescatar, pero ahora, desde hace algunos meses, la pantalla chica se engala con producciones realizadas en este país que revindican el entretenimiento de la señal abierta.
Hace mucho tiempo en México, la gente sintonizaba la televisión abierta para encontrar realidad, situaciones y personajes que les resultaban cercanos o identificables. Programas como ¡Cachun Cachun Ra-Ra!, Papá Soltero, Mi Secretaria, Hogar Dulce Hogar y varios más, reflejaban en la pantalla chica la idiosincrasia, aciertos y excesos del mexicano.
Durante los 80 y 90, con la llegada del cable y las antenas parabólicas, se modificó el tipo de programas que se veían. Comenzó la fiebre por las series extranjeras y detrás, la patología de la adaptación y tropicalización de ideas externas a nuestra tele.
En el nuevo milenio otras televisiones (argentina, colombiana) resurgieron con producciones locales de calidad en forma y fondo.
México se dedicó durante gran parte de la primera década del siglo 21 a tropicalizar estas ideas: desde RBD y Mujeres Asesinas hasta Sin Senos no hay Paraíso o Enchúlame la Máquina.
Hubo muy poco que rescatar a lo largo de la última década del siglo 20 y casi toda la primera del actual.
En cuestión de comedia y seriales no hay algo que valga la pena recordar (yo quisiera olvidar los intentos de Adal Ramones de hacer series), y el formato que se atrevió fue la novela de la mano de Argos, quienes metían el dedo en la llaga de temas políticos y sociales con Mirada de Mujer o Demasiado Corazón.
Aunque un poco tarde, la televisión mexicana comienza a reaccionar, pero lo que vemos, finalmente, es un despertar grupal. Una competencia y oferta amplia e interesante de productos televisivos de calidad, tanto en su nivel de producción como en sus propuestas de fondo y temas.
Con producciones que van del sitcom como en María de Todos los Ángeles hasta los seriales como XY y Bienes Raíces o un híbrido entre la serie y la telenovela como Las Aparicio, nuestra tele abierta (la que sigue llegando a la gran mayoría de los hogares mexicanos) ofrece por fin producciones de calidad donde es posible que el espectador, además de entretenerse, se vea reflejado y se identifique con temas relevantes de la agenda social actual, temas polémicos, reales, que hace bien ponerlos sobre la mesa.
Hoy destacamos seis series mexicanas de reciente manufactura que ofrecen, desde distintas perspectivas y con diferentes intenciones, una mirada propia y real de nuestro México.
Divertidas, polémicas, culturales, entretenidas, directas y sin censura respecto a la forma y palabras con las que los mexicanos nos solemos expresar.
¡Chingao, esto sí da gusto!
LAS APARICIO
Se trata de un híbrido entre serie y telenovela, como su propio creador, Epigmenio Ibarra, nos lo confirmó. Necesitaba un espacio novedoso para intentar algo así y Cadena Tres resultó la opción natural.
Pero más allá de cuestiones de formato o géneros televisivos, Las Aparicio ponen en la mesa (y en la televisión) historias fuertes de la sociedad mexicana, historias de abuso, de confusión, de señalamientos sociales, de prejuicios, de poder y de vidas femeninas como no solíamos ver en la pantalla: mujeres plenas, en total ejercicio de sus libertades culturales, sociales, sexuales.
Y van más allá. Aprovechando la sinergia creada a través de experiencias 2.0 en su sitio Web y a través de redes sociales como Twitter y Facebook, es posible ver una conexión directa entre el acontecer social de nuestro país y lo que se ve reflejado en pantalla.
Madres buscando justicia, secuestros sin resolver... Una historia que crece y cambia gracias a los comentarios de los televidentes. A algunos quizá no les gusten tantos giros de trama o la inclusión a veces casi forzosa de temas de la agenda mexicana, pero sin duda ofrece un plus al resto de opciones de telenovelas. Bueno, mucho más que el resto.
Su enorme éxito y popularidad han provocado que los personajes de esta comedia de Televisa se conviertan en referencia conocida entre todo tipo de grupos.
No es difícil encontrar quienes ubiquen las célebres frases de Doña Lucha (Jesucristo vencedor aplaca tu ira y tu rigor) o las de Albertano (Es de humanos equivocarse, más sin en cambio, es sublime perdonar).
Se trata de una comedia de situaciones casi en tono de farsa. Sus actores son verdaderos talentos con experiencia en teatro y logran que los retratos de estos personajes sacados de la realidad social mexicana, tengan eco y personalidad, sean identificables y divertidos, reales y de ficción al mismo tiempo.
Y mientras se afinan detalles para que al regreso de Mara Escalante del Mundial (donde colabora con Televisa) se produzca la segunda temporada, la primera ya está disponible en DVD.
Quizá a muchos les resulte un dato sorprendente o increíble.
México exporta más cantantes de ópera que futbolistas. Y de ambos profesionales mexicanos, los primeros suelen estar entre los mejores del mundo.
Después de que en México el reality fuera abusado ad nauseam por Televisa (Big Brother y Factor Miedo) y TVAzteca (La Academia) en el formato de musicales, poco podíamos suponer que de Canal 22 surgiera una atractiva alternativa en este ámbito: Ópera Prima, las voces del Bicentenario.
No solo confirma que el reality no debe ser vacío, superfluo, musical o vouyerista en esencia, sino que nos permite dar cuenta del enorme talento operístico de nuestro país y del pesado trabajo de formación que estos futuros cantantes requieren para llegar a una sala de conciertos.
Éste es el lado cultural de una televisión propositiva, tomando uno de los formatos más exitosos de la última década (el reality).
Canal Once decidió apostar por las series, y en ambos casos, encontró una muy buena respuesta a sus miradas directas y profundas sobre la actividad periodística y el universo masculino en XY y el mundo femenino con su enorme carga social, profesional y familiar en Bienes Raíces.
Lo más atractivo de ambas series es su naturalidad. Su capacidad de llevar a la pantalla chica situaciones, momentos o diálogos reales, auténticos, que no se sienten acartonados o falsos.
Cada una por su parte ofrece análisis de diferentes realidades sociales de nuestro país, desde corrupción, amenazas e inseguridad hasta el periodismo en México o la vida privada de mujeres profesionistas, lejana a los estereotipos del ama de casa o la mujer sumisa y callada.
En el caso de XY, recientemente se dio a conocer que Canal Once ya trabaja en una segunda temporada, al mismo tiempo que desarrolla nuevos proyectos.
Si los productos se acercan a lo logrado con estas dos series, sin duda serán ficciones que valdrá la pena ver y disfrutar.
La comedia romántica con actores conocidos y solventes, de la mano de una manufactura de calidad entre Canana (la productora de cine de Pablo Cruz, Gael García y Diego Luna) y Canal Once dan como resultado Soy tu Fan.
Protagonizada por Ana Claudia Talancón, Martín Altomaro, Oswaldo Benavides y Maya Zapata, esta serie de enredos amorosos aporta un lado de diversión y reflexión para los casi o ya treintañeros, con las aventuras y desventuras sentimentales de sus protagonistas.
Otro atractivo es su genuino retrato de la juventud actual, de los modos y formas con que se expresan, de las actitudes y dinámicas de los grupos de amigos, algo que hace mucho tiempo no se exponía fielmente en la televisión mexicana. No al menos sin un filtro telenovelesco que le quitaba cualquier autenticidad (recordemos RBD).
Para algunos, la única manera de ‘medir’ el éxito de un programa es a través del rating. A mayor audiencia, mayor popularidad, pero no es lo que están buscando estas producciones. El que lo hayan encontrado, es un efecto secundario de lo que proponen al televidente.
Mientras Canal Once y Canal 22 saben que su única prioridad no es incrementar audiencia o anunciantes, ya que se trata de proyectos televisivos con otras intenciones, Cadena Tres/Argos y Televisa podrán sentirse satisfechos de haber encontrado eco positivo con la audiencia.
Los primeros llegando a manifestarse públicamente (junto con sus televidentes) en contra de los bloqueos de la señal de Cadena Tres en innumerables empresas de televisión por cable; los segundos logrando que un programa unitario de comedia al que poco le habían apostado, de inicio alcanzara la muy destacada
cifra de 16 puntos de rating (como referencia, una telenovela exitosa alcanza 24 puntos, un partido de la selección 14 o 15 y un noticiero como Primero Noticias, 7 puntos).
Sobre esta televisión que tiene todos los signos de haber llegado para quedarse, conversamos con dos hombres que saben de televisión en nuestro país. Julio Di-Bella, ex director de Canal Once y actualmente director de TVC, y Epigmenio Ibarra, director de Argos.
Las opciones están ahí. Algunas aún al aire y todas con la opción de verlas en DVD o por Internet. Ofertas atractivas de una tele que necesitamos se haga más.
Así, sí dan ganas de prenderla y darle más que una oportunidad a esos llamados canales de tele abierta. Háganlo. No se arrepentirán.
