Cartagena como musa
22/06/2010 - 0 comentariosRecorre las calles de la ciudad colombiana de la mano del escritor Gabriel García Márquez y su novela “El Amor en los Tiempos del Cólera”.
Por Anand Giridhadaras
La ciudad de Gabo
La verdad puede ser más extraña que la ficción en Cartagena, la ciudad colombiana cuya mezcla de sordidez y encanto en la vida real ha sido importante fuente de inspiración para uno de los escritores más imaginativos de la era moderna: Gabriel García Márquez.
Es una ciudad tan llena magia, que cuando llevó a un visitante español a un recorrido de un día con almuerzo criollo y caminata por la ciudad, esto hizo disminuir su opinión sobre los talentos de García Márquez. El español dijo al escritor, como lo registraría posteriormente en un ensayo: “Eres solo un escribano sin imaginación”.
El mundo habla del Londres de Dickens, del París de Balzac y del Bombay de Rushdie, pero la asociación entre García Márquez y Cartagena es menos conocida. Y, sin embargo, Cartagena ha sido un capítulo importante, aunque breve, en la propia historia del escritor.
Es la ciudad que impulsó su carrera; la ciudad del surrea-lismo, donde García Márquez llegó sin nada y aprendió a convertir los relatos locales en literatura; la ciudad llena de mitos; la ciudad que, al proporcionar la realidad para su magia, le hizo escritor.
“Yo diría que completé mi educación como escritor en Cartagena”, dijo una vez en un documental local sobre Cartagena hecho por el actor y cineasta Salvatore Basile.
Pero pese a toda la popularidad de Gabo (como le llaman al escritor), Cartagena ha atraído a pocos peregrinos en pos de García Márquez, porque la ciudad nunca ha reclamado asertivamente al escritor que se hizo aquí pero que desde entonces ha sido solo una presencia efímera.
García Márquez llegó a Cartagena en 1948 como estu-diante y sin un centavo de Bogotá; partió al año siguiente y nunca volvió a vivir de tiempo completo en la ciudad.
Pero sus padres y hermanos se mudaron a Cartagena dos años después de que él se fue, así que siguió visitándola después de asentarse en la Ciudad de México.
A sus 83 años de edad, aún mantiene una casa en Cartagena, donde a menudo se queda por un tiempo en invierno. Pero pese a esa conexión y a su fama, no hay un museo dedicado a García Márquez en la ciudad, ni una forma directa de recorrer de nuevo el sendero de su juventud.
La Cartagena de hoy
En los últimos años, un grupo de historiadores y eruditos trabajan para documentar la conexión de Gabo con la ciudad. En busca de identificar los lugares y personas detrás de sus obras, han entrevistado a amigos y familiares, examinado sus declaraciones y hecho referencias cruzadas de sus libros con registros de propiedad.
Quieren convertir las conclusiones en un recorrido de audio con el tema de García Márquez, que será dado a conocer este mismo año.
Mientras tanto, Iliana Restrepo Hernández, de la Universidad Tecnológica de Bolívar, compartió generosamente parte de su investigación conmigo.
Situada en la costa norte de Colombia, alguna vez entre los puertos más importantes en la América colonizada, la ciudad cayó en el desastre en décadas más recientes.
Las antiguas familias ricas sobre las que García Márquez escribió empezaron a mudarse al suburbio Bocagrande, parecido a Miami, mientras que llegaron las pobres.
Pero en los últimos años, como parte de un nuevo despertar colombiano, la ciudad está resurgiendo con hoteles boutique, restaurantes fusión y marcas de moda que convierten a las localidades durmientes en destinos globales.
Los turistas llegan a las galerías, recorren ociosamente sus avenidas, divirtiéndose con los residentes locales en fiestas que se organizan en plazas públicas.
Los viajeros ahora le llaman el secreto de moda en Latinoamérica.
Es un renacimiento del cual García Márquez podría mostrarse escéptico, tras presentar alguna hostilidad hacia las campañas de modernización de la ciudad, como la vez en que el extendido mercado del centro fue retirado de la ciudad amurallada y trasladado a cierta distancia en auto.
Sin embargo, es un renacimiento que, combinado con el reciente trabajo de los expertos, hace el peregrinaje tras los pasos de García Márquez accesible por primera vez.
Libro en mano
Un hipotético recorrido por ese peregrinaje podría empezar en la Plaza Fernádez de Madrid. Cartagena, cuyas calles están flanqueadas por balcones llenos de flores, es una ciudad para amantes.
Fue escenario para la novela de García Márquez El Amor en los Tiempos del Cólera, considerada una de las grandes historias de amor del siglo 20 en la literatura.
Es el relato de un joven de origen humilde, Florentino Ariza, que se enamora instantáneamente de Fermina Daza, hija de un comerciante. Él la corteja epistolarmente, solo para ser rechazado.
Aspirando a ascender en la sociedad, ella se casa y entra en la Cartagena de elite de su marido, el doctor Juvenal Urbino.
Durante 50 años, Florentino la añora, consolándose con copulaciones frenéticas y carentes de significado; hasta que, a la muerte de Urbino, tiene una oportunidad de afirmar su amor eterno una vez más.
Lo que podría ser una sorpresa incluso para los más ardientes fanáticos de la novela, es que García Márquez, famoso por su imaginación desbocada, se basó fuertemente en la realidad de Cartagena para El Amor en los Tiempos del Cólera y otras obras.
En la Plaza Fernández de Madrid, que García Márquez reproyecta en su historia de amor como el Parque de los Evangelios, un viajero puede sentarse precisamente donde se habría sentado el desesperado joven, “en la banca más oculta del pequeño parque, fingiendo leer un libro de versos a la sombra de los almendros”.
Un carruaje tirado por caballos podría transitar traque-teando hoy en día, en el cual uno puede imaginarse a Fermina al pasar.
Incluso la casa donde ella creció no fue totalmente de ficción. Segúns expertos, la casa blanca con un balcón en el segundo piso, cubierta con vides, adornada con una aldaba en forma de loro, se puede ver en la plaza.
Otro lugar donde García Márquez encontró inspiración fue la Plaza Bolívar, situada dentro de la ciudad antigua.
A un lado está una arcada con columnas, conocida en la novela como el Portal de los Escribanos: “Una galería de arcos frente a una placita donde se alquilaban carruajes y carros de carga tirados por burros, y el comercio popular se volvía más ruidoso y denso”.
Hoy, el portal se ha entregado a una nueva obsesión: la devoción por los concursos de belleza. La organización del concurso nacional tiene su sede ahí, y el lugar en el cual Florentino habría escrito sus cartas está ahora adornado con imágenes de reinas de belleza recientes.
Un recorrido del autor debe ir más allá de sus escritos para buscar indicios del García Márquez de la vida real. Por ello, uno podría empezar con su casa en la ciudad.
Se ubica en el extremo de la ciudad antigua, en el área de San Diego, frente al mar; con su vista al exterior y sus altos muros, tiene un retraimiento que sugiere la relación de García Márquez con la ciudad.
Es un raro acto de subversión arquitectónica en una ciudad de conformidad arquitectónica.
No es una casa colonial de estilo español, sino una residencia modernista que García Márquez ordenó construir.
Su casa está en Getsemaní, un vecindario de clase obrera vagamente sórdido justo al otro lado de los muros de la ciudad amurallada, donde la Cartagena bañada en ron de la que García Márquez se enamoró primero puede ser vista con mayor facilidad.
García Márquez llegó a la ciudad en 1948 procedente de Bogotá, después de que los disturbios políticos iniciaron un incendio que redujo a cenizas su hostal. En él perdió todas sus posesiones, incluida su máquina de escribir.
Fue a Cartagena y empezó de nuevo, encontrando trabajo a los pocos días en El Universal, un periódico que se convirtió en una especie de escuela de periodismo para él.
Ha escrito sobre cómo presentaba sus artículos y luego veía al editor tachar virtualmente cada palabra, escri-biendo una nueva nota entre las líneas del viejo.
Era el periodismo de una primera era, cuando redactores y editores se sentaban a lo largo del muelle deleitándose con un bistec encebollado y plátano verde en antros, mezclándose con poetas y prostitutas, contando historias y, a su vez, convirtiendo anécdotas escuchadas en artículos para el periódico del día siguiente.
“Todos mis libros tienen cabos sueltos de Cartagena en ellos”, dijo García Márquez en el documental.
“Y, con el tiempo, cuando tengo que convocar recuerdos, siempre traigo a colación un incidente de Cartagena, un lugar en Cartagena, un personaje en Cartagena”.
[Vuelos]
Saliendo de la Ciudad de México
Taca $ 609 USD
Saliendo de Monterrey
Aeroméxico + Copa Airlines $ 620 USD
Saliendo de Guadalajara
Copa Airlines $ 549 USD
Los precios son de www.despegar.com.mx [1] para la quincena del 9 al 23 de junio.
[Musts]
* Los amantes de visitar sitios con historia quedarán fascinados en el castillo San Felipe, la edificación militar española más grande del continente. Toma un tour que te lleve por la red de túneles y galerías (que en el pasado fueron vías de escape) y no te separes del guía porque es tan amplio que te puedes perder.
*Cartagena está rodeada por el Mar Caribe y las playas cercanas a la ciudad son buenas para pasar la tarde. Pero hay quienes prefieren viajar 25 minutos en carro o camión para llegar a La Boquilla, la playa más popular. Un tip: Mentalízate para lidiar con muchos vendedores ambulantes.
*Al llegar a la ciudad, lo primero que se ve es el cerro de La Popa, una pequeña colonia que guarda un convento y la iglesia de la Candelaria. Si estás por ahí el 2 de febrero, no te pierdas del folclore popular, la fiesta y las procesiones.
*A unos 60 km de Cartagena, camino a Barranquilla, está el volcán Totumo. Ahí te puedes bañar en lodo en el cráter de 3 km. Sí, en l-o-d-o. Además de divertido es bueno para la piel, así que anímate.
*Lo mejor de dos ciudades en un mismo lugar. El Café Havana le rinde homenaje a todo lo que nos recuerda el sabor caribeño y es opción para echarte un mojito, un café colombiano o una buena bailada.
[Restaurantes]
Club de Pesca [2]
Manga, Fuerte de San Sebastián del Pastelillo
Tel (5) 660 5863
Donde Olano [3]
Calle de Santo Domingo e Inquisición
Tel (5) 664 7099
Café Havana [4]
Esquina de Calle Media Luna y Calle del Guerrero
Distrito Getsemaní
Tel (310) 310 2324
De Oliva
Ave. del Pastelillo 24-116
Tel (5) 660 6861
[Hoteles]
Calle del Torno, Plaza San Diego
Tel (5) 664 6070
The Charleston [6]
Carrera 3ª, 31-23
Centro Plaza de Teresa
Tel (5) 664 9494
El Marqués [7]
Calle de Nuestra Señora del Carmen 33-41
Centro Santa Domingo
Tel (5) 664 4438
Calle del Curato 38-89
Tel (3) 664 3648
