Una dieta para la felicidad
01/06/2010 - 0 comentariosEn esta edición, Trece:Veinte presenta una propuesta que podría darle un beat diferente a tu vida. Se trata de una dieta para alcanzar la felicidad, ¡no dudes en seguirla!
DESAYUNO
Probablemente levantarnos de la cama es una de las actividades que más nos cuesta, sin importar nacionalidad, edad o cultura. Esos minutos de sacrificio representan el primer intercambio de desprendimiento en el día.
Por ti: Hacer 10 abdominales antes de entrar en contacto con el agua de la regadera y del desayuno es una forma de despertar y comenzar el día. Te recomendamos hacerlas al ritmo de tu canción favorita, ayudando a tus sistemas nervioso y circulatorio desde temprano. Considéralo, evitarás dolores de cabeza y problemas de estrés.
Por ellos: Camino a la escuela u oficina, cede el paso y sonríe, te sorprenderá lo que puedes hacer con una sonrisa. Cuando tenemos la cara tensa o no sonreímos, se reduce el oxígeno y el flujo sanguíneo a los lóbulos centrales. Por eso en Trece:Veinte sonreímos todos los días. No olvides escuchar música para acompañar tu sonrisa, así liberas endorfina y adrenalina.
Por todos: Cierra la llave cuando te cepilles los dientes y en la regadera cuando te pongas el jabón. Si lo haces diario, contribuyes a un cambio que de estar en sintonía con el resto, podría ser global. Recuerda que una llave de agua abierta puede consumir 12 litros por minuto.
COMIDA
La hora de la comida es la parte del día en la que puedes aprovechar la convivencia y empatía con otros, además es la oportunidad ideal para reciclar y ahorrar energía. La mejor manera de pasar una comida agradable es con empatía, una herramienta clave para la sana convivencia social.
Por ti: Trata de ahorrar energía al abrir el refrigerador una sola vez para sacar todos los ingredientes y alimentos que vayas a consumir. Al final notarás la diferencia en el consumo de energía y en tu cartera.
Por ellos: La comida es la excusa perfecta para convivir con amistades o colegas. Recuerda que con guerras se divide el mundo y con empatía se une.
Por todos: Recoge la basura que veas de camino a tu carro o mientras vayas por la calle. Si tratas de separar la orgánica e inorgánica, le darías un plus. La visión de un mundo limpio exalta la estética y armonía del paisaje que te rodea, y eso contribuye con tu estado de ánimo y emocional.
COLACIÓN O ‘SNACK’
Durante la tarde, pon en práctica la psicología positiva y la teoría del Flow de Mihalyi Csikszentmihalyi, en la que la persona entra en un estado de disfrute y placer al hacer actividades que lo hagan sentir que el tiempo no existe y se encuentre satisfecho, pleno.
La clave es aplicar esta teoría a todas tus actividades, así podrás sentirte pleno contigo y los demás, evitando problemas de estrés e invitando al bienestar. En Trece:Veinte tratamos que todas nuestras actividades sean parte de ese estado de “flow” y te lo recomendamos.
NOCHE
Se dice que el cerebro es la máquina más vulnerable, pero la más valiosa de todas, razón por la que la noche es el momento ideal para hacer un reset diario. Empieza por relajarte con música que te haga recordar cuando eras niño, tu cumpleaños favorito o una travesura inolvidable, poner a trabajar tu memoria previene enfermedades como Alzheimer.
Por ti: Antes de dormir, ejercita tu memoria con los mejores recuerdos. Esto te dará un sueño placentero y evitarás levantarte cansado, con estrés y hasta ¡triste! No hay peor cansancio o fatiga que el del estado emocional.
Por ellos: Olvida los problemas y externa lo mejor con tu familia y amigos, un poco de humor en la cena es la mejor catarsis para las relaciones interpersonales. Además, se liberan hormonas y se incrementa la vitalidad, aumentando la actividad cerebral.
Por todos: Una persona optimista es la que enfrenta los momentos difíciles con buen ánimo. Una sociedad optimista es la que con la mayor disposición, enfrenta en conjunto los problemas o situaciones de dificultad. Un mundo optimista se logra cuando el positivismo está pensando en un “nosotros”, y no en un “yo”. Un mundo optimista es como entonar una canción al mismo tiempo, no importa la letra, no importan los acordes, lo que importa es lo que nos une.
