El arte está afuera
18/05/2010 - 1 comentarioEl proyecto cultural Seres Queridos llegó a Monterrey, y con él cuatro artistas urbanos que han sacado el arte de los museos para llevarlo a donde lo vea todo el mundo: la calle.
Cuatro artistas urbanos nos platican su experiencia en el proyecto artístico-cultural Seres Queridos que se realizó en Nuevo León. No es la primera vez que este estado sirve de lienzo para la expresión creativa. El año pasado, El Tono, un destacado muralista francoespañol, dejó su huella en la colonia Tampiquito gracias al respaldo artístico de colectivos locales como Nrmal.
Esta vez tocó el turno a ATMA, El Mac, Jorge Rodríguez Gerada y El Niño de las Pinturas, quienes se abrieron paso en las calles de Monterrey y sus alrededores gracias al proyecto encabezado por Arto, Nobulo y MARCO.
Lo que llama la atención es que el arte callejero es cada vez más incluyente. Por eso Seres Queridos hizo una convocatoria abierta. Y los ocho murales que fueron pintados en lugares emblemáticos del área metropolitana son resultado de la interacción entre fotógrafos, comunidad y pintores.
Pero, ¿quiénes son los Seres Queridos? Son esas personas que por sus acciones han dejado huella en su comunidad. No son ni héroes, ni grandes artistas, ni empresarios destacados, simplemente son queridos.
Un grupo de 42 fotógrafos seleccionados salió a las calles de Monterrey para captar los rostros de estos seres especiales y hacer un dossier de sus historias. Finalmente, de las 41 fotografías enviadas, los pintores seleccionaron las once imágenes que plasmarían en murales urbanos. Algunos artistas escogieron a su ser querido por su expresión, otros por su historia, algunos más por lo que reflejaba su alma.
Pero la interacción con los elegidos no quedó ahí. Varios de los muralistas convivieron tanto con ellos, que cenaron en sus casas y conocieron a sus familias.
La cereza del pastel es la muestra montada en el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey (MARCO). Ahí están todas fotografías de los Seres Queridos que no pudieron ser pintadas en una pared y los pósteres de los murales.
Trece:Veinte acompañó a ATMA, El Mac, Jorge Rodríguez Gerada y El Niño de las Pinturas mientras creaban sus murales con técnicas e influencias distintas. Todos concluyeron que la mejor parte de su estancia fue que la naturaleza del proyecto encabezado por las organizaciones Arto [1] y Nobulo [2] les permitió convivir con la gente común.
Se decidió que los residentes del proyecto fueran artistas internacionales para que ellos mismos impulsaran a los talentos mexicanos, como Sanez y Buster, grafiteros regiomontanos que colaboraron con El Mac y ATMA, respectivamente.
Los choferes de las grúas también se convirtieron en artistas, ya que del movimiento preciso de la canasta dependía gran parte de la calidad del mural.
Cuando los pintores estaban en pleno proceso creativo, la gente que caminaba por la calle se paraba a observarlos. Algunos con gusto, otros no tanto, pero al final todos externaban una reacción. Y de eso se trata el arte, de reaccionar. Por eso no debe quedarse atrapado en los muros de un museo, debe estar al alcance de todos… allá afuera.
Retratos de la Obamanía
Durante las elecciones presidenciales de Estados Unidos en 2008, El Mac y Jorge Rodríguez Gerada contribuyeron con su arte callejero a llevar la Obamanía por todo el mundo.
El Mac, de origen estadounidense, creó carteles con la leyenda HOPE justo antes de las elecciones primarias del Partido Demócrata en Ohio y Texas. Su trabajo, en el que usó la técnica de coloración rojiza llamada mehandi, dio la vuelta al mundo y se publicó en revistas de Estados Unidos, Japón y Francia.
Por su parte, Jorge Rodríguez Gerada, quien emigró de Cuba a Nueva Jersey, decidió subir el nivel del discurso sobre Obama. En los medios, la figura del demócrata ya era comparable con la de un rockstar. Por eso, un día antes de las elecciones generales, el artista hizo un gigantesco retrato de arena del actual presidente de Estados Unidos. Eligió la playa del Fórum de Barcelona no solo para plasmar su arte, sino también su visión del futuro. Y el título de su obra lo dice todo: "Expectación".
La imagen ocupó casi una hectárea porque Rodríguez Gerada quería que fuera captada como imagen de satélite en Google Earth.
El artista utilizó la arena con un doble propósito: para simbolizar el impacto ambiental de otros materiales que se usan para pintar y para representar lo efímero. En ese entonces, Gerada cuestionaba si la esperanza que inspiraba Barack Obama desaparecería igual de rápido que su creación o si la gente había encontrado un héroe duradero.
A pesar de su fama, no ha perdido ese misterio del artista callejero. Prefiere esconder su rostro y dejar que sus creaciones, una mezcla de poesía y pintura, hablen por él. Impactado porque tenía a su disposición una grúa para pintar, el artista granadino de 32 años platica sus experiencias con la ley, los personajes que escogió como Seres Queridos y lo que le inspira.
ATMA [4]
Mateo tomó este nombre por un libro hindú que leyó. Significa alma. Y eso es lo que retrata este creador francés, el alma de las personas. El niño que pintaba desde chico las paredes de su casa, ahora tiene su firma en la estación de Waterloo, en Londres, con la exposición Tunnel 228 (Old Vic, Young Vic and Punch Drunk), y sus Seres Queridos en Monterrey.
Precursor del movimiento que busca la identidad más allá de los íconos (culture jamming), este cubanoestadounidense utiliza sus obras como una manifestación del debate social que siempre debe existir. Seres Queridos se inserta en su proyecto Serie Identidad, en el que ha estado trabajando más de ocho años.
El Mac [6]
Originario de Los Ángeles, California, siempre ha tenido contacto con el arte porque su madre también es artista. En la mayoría de sus obras aparece gente hispana porque creció en Phoenix. Sus Seres Queridos causaron furor entre grafiteros locales, medios de comunicación y fotógrafos, que esperaban su llegada para verlo pintar y permanecían con él hasta la madrugada.
