Activismo a flor de piel
04/05/2010 - 1 comentario“Ser vegano es una alternativa asequible, saludable y ética a todo tipo de crueldad imaginable. ¿Por qué no tomar la alternativa?” Jasmin Singer
Jasmin Singer es la cofundadora de Our Hen House [1], que se definen a si mismos como una agencia que recolecta, clasifica y distribuye información para todo tipo de ideas encaminadas a que los individuos hagan cambios en favor de los animales.
Un podcast, un blog y una sitio de videos forman parte de esta agencia.
En exclusiva para Trece:Veinte, Jasmin nos introdujo en el mundo vegetariano y el activismo a favor del respeto a los seres vivos y la defensa de los mismos.
Se podría decir que nació para ser activista, para alzar la voz por la vida y el respeto de los seres vivos. A través de esta agencia, Jasmin lucha para marcar cambios con sus actos.
El compromiso que tiene con el activismo quedó de manifiesto hace algunos años al participar en la creación de conciencia en la lucha contra el SIDA. Pero su altruismo no se queda en la ayuda a humanos y animales, también es una activista en pro del medio ambiente.
Jasmin es vegana, comenzó como vegetariana, pues la carne le parece repulsiva. Consideraba que ser vegana era radical. Pero una amiga del trabajo le mostró la vida y trabajo de las granjas, por lo que decidió ser “radical” también.
¿Vegetariano o Vegano?
La diferencia es muy simple, un vegetariano es el que vive de los productos del reino vegetal sin consumir carne, pescado, con o sin la adición de huevos y/o productos lácteos. Mientras que un vegano es aquel que sigue un estilo de vida que excluye la explotación y la crueldad hacia los animales.
“En un mundo perfecto, ser vegano sería un hecho. Comer carne sonaría tan absurdo como el canibalismo”.
Aproximadamente 50 mil millones de animales mueren para convertirse en los alimentos que consumimos diariamente. Tan solo en Estados Unidos, se consumen 10 mil millones. Las cifras la horrorizan e inspiran a seguir con su labor.
“Cuando visualicé el horror que sucede tras puertas cerradas en las granjas, fue que me di cuenta de que no podía soportarlo, ni pasarlo por alto”.
De lo que más llamó mi atención al platicar con Jasmin, es que por más increíble que parezca, ser activista de animales radica en algo muy sencillo: por lo menos tres veces al día puedes elegir abandonar la crueldad de tu plato de comida. Tan sólo se trata de consumir una dieta “vegan”.
Existen derechos humanos vinculados a la ganadería industrial, que es insostenible y no hay suficiente tierra en el planeta para proveer de recursos a los seres humanos y los animales. La ganadería es uno de los principales causantes del calentamiento global.
Los trabajadores de la ganadería industrial son muy mal pagados y sus actividades diarias son muy peligrosas. Pero la ganadería no puede desaparecer de la noche a la mañana.
Singer propone un plan benevolente para todos: La agricultura a base de plantas, lo que se traduce en un respiro para el planeta, los animales y por supuesto a la salud de los seres humanos.
Vegana hasta en la piel
Jasmin tiene muchos tatuajes. El más reciente se lo hizo el artista Brian Wilson, de “Scapegoat tattoo” [2] de Portland Oregon. Scapegoat es parte de un mini supermercado vegano.
Algunos de los tatuajes que acentúan su piel se encuentran en su brazo, con un tributo a su pitbull llamado Rose y en el costado una gallina que acaba de escapar de su jaula. “¡Ella es libre!”, nos dijo Jasmin emocionada .
También tiene uno que dice “267”, en relación al número de pollos que son asesinados cada segundo en Estados Unidos, veinticuatro horas al día, los siete días de la semana. Pero desde que se hizo el tatuaje, la cifra de pollos asesinados ha aumentado a 286 por segundo.
Los pollos son sus animales favoritos por ser valientes, sociales y amigables. Su gracia le parece sorprendente.
“Cuando veo mi muñeca, veo la perspectiva. La enorme violencia que ocurre todo el tiempo, me recuerda a no detenernos en problemas triviales, hay muchas cosas más en juego”.
En su pierna, tiene tatuada una vaca que llamó Valentino y que conoció en un santuario de animales de granja.Valentino grabado en su pierna es su tatuaje favorito.
A Jasmin le gusta tener la piel adornada porque hace juego con su personalidad. Nos confesó que es adictivo y que si fuera millonaria, se pondría tantos tatuajes que no le quedaría espacio en blanco en el cuerpo.
A pesar de eso, últimamente se ha estado repitiendo.“Ya es suficiente”.
Cuando le pregunté, “¿porqué tatuajes?”, me respondió que antes de tenerlos, ella le hizo la misma pregunta a una persona que los tenía por todo el cuerpo y contesto que porque era más divertido tener piel colorida.
“Soy una persona creativa y amo la idea de estar… decorada. Lo más importante, es alentador tener el mensaje por lo que luchas escrito sobre ti”.
En su tobillo tiene grabada la palabra en sanscrito, Ahimsa, que significa “no violencia”.
La parte irónica de los veganos con tatuajes es que los tatuajes no lo son. Normalmente son hechos a base de pigmentos que le dan color, pero sorprendentemente, hay pigmentos hechos con animales.
El pigmento negro, llamado también “negro hueso”, está hecho de los huesos de animales que son quemados hasta convertirse en carbón.
La glicerina en ocasiones está hecha con la grasa de animales y algunos de los productos que se utilizan para el cuidado de los tatuajes, como la crema de vitaminas A y D, contiene lanolina, proveniente de las ovejas y la cera de abeja.
Afortunadamente, como en la comida, existen alternativas veganas para el mundo de los tatuajes y los productos para su cuidado, algunos de ellos son Merry Hempsters y Jason Cosmetics.
“Si hacen su tarea (a menos que deseen grasa animal permanentemente grabada en su piel) busquen y encontrarán muchos artistas que usan tatuajes no provenientes de origen animal”
Por el momento, Jasmin se encuentra enfocada en Our Hen House y sueña esperanzada con que el mundo continúe aceptando que la crueldad en la ganadería industrial no es sustentable.
