Los usuarios de Internet provocaron que una iniciativa de ley se detuviera en el Congreso de Estados Unidos, cosa que hace un par de años hubiera sido difícil de creer y prácticamente imposible de lograr.
¿Qué pudo poner de acuerdo a usuarios de todas partes del mundo, grandes nombres de Internet como Google, Reddit, Tumblr o Wikipedia, el grupo de hacktivistas Anonymous, académicos y defensores de derechos humanos para protestar en conjunto? Dos iniciativas solicitadas e impulsadas por la Motion Picture Association of America (MPAA) y la Recording Industry Association of America (RIAA): SOPA (Stop Online Piracy Act) y PIPA (Protect Intellectual Property Act).
La intención general de estas iniciativas impulsadas por la industria del entretenimiento estadounidense es combatir la descarga ilegal de películas, música y series de televisión “desde sitios alojados en el extranjero”. En esencia, una justa demanda para proteger los intereses de este sector... pero muy desfasada de la dinámica y esencia actual del uso de Internet.
Los focos rojos se encendieron porque al perseguir la piratería online, el Estado (en este caso el gobierno de Estados Unidos) hubiera gozado de poderes Orwellianos sobre Internet, poniendo en peligro derechos fundamentales como la libertad de expresión, según el argumento de los opositores a estas iniciativas.
Para explicar el alcance y funcionamiento de SOPA y PIPA, circularon por la Red una serie de videos, editoriales, debates en foros y peticiones en línea. En un período de tres meses, se gestó un movimiento digital encabezado por usuarios y sitios como Tumblr, Google y Wikipedia, tres de los nombres más importantes en Internet con cientos de millones de usuarios y visitantes en todo el mundo.
Tumblr fue un actor clave en esta protesta y era de esperarse: el sitio de microblogging sostiene a más de 39.5 millones de cuentas, recibe más de 13 mil millones de vistas al mes, en el que se registran más de 25 mil usuarios nuevos por mes y en donde cada día se crean 40 millones de entradas de blog con imágenes, videos, audios y textos que sus usuarios (50 por ciento de ellos menores a 25 años) comparten sin fines de lucro, por el simple hecho de compartir.



Comentarios(2)
En efecto, los conceptos de piratería y propiedad intelectual son parte del esquema de condicionamiento del sistema de "Turbo capitalismo" que actualmente vivimos.
Yo dejé de creer en la cruzada contra la piratería desde que observé la venta anticipada por una semana al lanzamiento de un disco del cantante Luis Miguel hace unos cuatro años . . .
Algo semejante sucede con los llamados medicamentos de patente, donde las presiones de laboratorios transnacionales sobre los gobernantes mexicanos para poner a modo las leyes con la finalidad de ampliar el periodo de explotación de sus patentes están divorciadas totalmente de una verdadera responsabilidad social.
Sin embargo, veo con optimismo al ingenio humano para ir más allá de las mezquindades de una élite cada vez más anquilosada en el gatopardismo que prolongue su ya declinado modelo económico . . . aunque gobernantes de todos los signos se resistan a cambiar de modelo.
Los conceptos de propiedad intelectual y piratería están vinculados al sistema capitalista y, por lo tanto, tienen una función histórica, así que, de la misma forma en que surgieron, pueden desaparecer, quizás están en ese proceso.
El conocimiento ha pasado de una generación a otra, de una cultura a otra, siempre enriqueciendo y enriqueciéndose. La polémica ociosa sobre la defensa de la propiedad intelectual, aunque tenga muchos aspectos positivos, se desmorona ante esa evidencia, más aún cuando los defensores de tales derechos son, en realidad, los usufructuarios más voraces, los que explotan a los derechos intelectuales a diestra y siniestra.
Hace tiempo que reflexioné sobre cuánto debemos al pueblo chino por explotar los inventos como la brújula, pólvora, tinta, papel, etc., etc. alrededor de los que han florecido industrias determinantes en el mundo occidental. Ahora los acusamos de ser el símbolo de la piratería industrial. ¿No será que nos están pasando la factura?
Enviar un comentario