Sería deseable llegar a viejo? En China, donde se les venera, tal vez, pero ¿en este país? Cuando el índice de vejez de la población nos alcance a la mayoría de golpe y porrazo y ni las instituciones públicas ni las privadas estén preparadas para ello… ¿cómo acabaremos?
Tal vez nos convirtamos en el siguiente grupo de ancianos destinados al personal de intendencia. Último reducto reservado para aquellos que necesitan seguir laborando a su avanzada edad ante la necesidad en la que se encuentran.
Pese a todo, insistimos en alcanzar la vida eterna y de ser posible, acompañada de salud y belleza.
Según la Biblia, Matusalén vivió 969 años. Fue hijo de Enoch y abuelo de Noé. De hecho, se dice que murió exactamente una semana antes del Diluvio -o más exactos, Dios retrasó el Diluvio especialmente mientras guardaba los siete días de luto tradicionales-.
Algunos historiadores consideran que hay un error de traducción y la edad de Matusalén era en meses lunares y no años. De ser así, habría vivido en realidad 78 años, lo cual es más creíble, aunque en esas épocas ¡era una edad récord!
Por otro lado, el poema épico de Gilgamesh es considerado la obra literaria más antigua. También es el primero donde se explora la inquietud de alcanzar la vida eterna: después de la muerte de su amigo Enkidu, el rey Gilgamesh pretende buscar al ser más viejo del mundo para que le comparta su secreto.
Tras una serie de aventuras y pruebas, consigue una flor que le concederá la inmortalidad, pero en el viaje de regreso a Sumeria, se queda dormido junto a un lago y una serpiente se la come (esa leyenda pretendía explicar el modo en que las serpientes cambian de piel cada año, lo que para los sumerios se interpretaba como que rejuvenece).
Pero en verdad los humanos hemos alcanzado esa cualidad: podemos cambiar de piel… restirarla e intentar algunas artimañas con ella, pero de vida eterna… ni hablemos.
De poco le sirvieron las sesiones de cámara hiperbárica a Michael Jackson y me temo que tampoco será espectacular el logro de Madonna con ese millón y medio de dolarucos que le invertirá a la rehojalateadita integral a la que piensa someterse.
Esto se ha convertido en una obsesión para la cantante desde su separación de Guy Ritchie, bueno, al menos eso afirman los reporteros “del corazón”.
Yo dudo que Madonna lo haga por eso, en cambio me atengo a la creencia popular de que una mujer lo hace para rivalizar con otras “hembras”, para conseguir la mejor posición frente al macho alfa y tener derecho a la reproducción.
Pero para como están los hombres no creo que valgan la pena todos estos tratamientos a los que nos sometemos.
¿Deberíamos mejor luchar por alcanzar madurez, iluminación y sabiduría? En lo que algún ser divino infunde el sentido común en nuestras alocadas y consumistas mentes, repasemos diversas aristas de la edad y cómo ir soplando velitas cada año, tan siquiera, con un poco de dignidad.



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