Hace mucho tiempo en México, la gente sintonizaba la televisión abierta para encontrar realidad, situaciones y personajes que les resultaban cercanos o identificables. Programas como ¡Cachun Cachun Ra-Ra!, Papá Soltero, Mi Secretaria, Hogar Dulce Hogar y varios más, reflejaban en la pantalla chica la idiosincrasia, aciertos y excesos del mexicano.
Durante los 80 y 90, con la llegada del cable y las antenas parabólicas, se modificó el tipo de programas que se veían. Comenzó la fiebre por las series extranjeras y detrás, la patología de la adaptación y tropicalización de ideas externas a nuestra tele.
En el nuevo milenio otras televisiones (argentina, colombiana) resurgieron con producciones locales de calidad en forma y fondo.
México se dedicó durante gran parte de la primera década del siglo 21 a tropicalizar estas ideas: desde RBD y Mujeres Asesinas hasta Sin Senos no hay Paraíso o Enchúlame la Máquina.
Hubo muy poco que rescatar a lo largo de la última década del siglo 20 y casi toda la primera del actual.
En cuestión de comedia y seriales no hay algo que valga la pena recordar (yo quisiera olvidar los intentos de Adal Ramones de hacer series), y el formato que se atrevió fue la novela de la mano de Argos, quienes metían el dedo en la llaga de temas políticos y sociales con Mirada de Mujer o Demasiado Corazón.
Aunque un poco tarde, la televisión mexicana comienza a reaccionar, pero lo que vemos, finalmente, es un despertar grupal. Una competencia y oferta amplia e interesante de productos televisivos de calidad, tanto en su nivel de producción como en sus propuestas de fondo y temas.
Con producciones que van del sitcom como en María de Todos los Ángeles hasta los seriales como XY y Bienes Raíces o un híbrido entre la serie y la telenovela como Las Aparicio, nuestra tele abierta (la que sigue llegando a la gran mayoría de los hogares mexicanos) ofrece por fin producciones de calidad donde es posible que el espectador, además de entretenerse, se vea reflejado y se identifique con temas relevantes de la agenda social actual, temas polémicos, reales, que hace bien ponerlos sobre la mesa.
Hoy destacamos seis series mexicanas de reciente manufactura que ofrecen, desde distintas perspectivas y con diferentes intenciones, una mirada propia y real de nuestro México.
Divertidas, polémicas, culturales, entretenidas, directas y sin censura respecto a la forma y palabras con las que los mexicanos nos solemos expresar.
¡Chingao, esto sí da gusto!
LAS APARICIO


T.V. en mexico?. Pura basura. Me cuesta trabahjo encontrar un programa que me estimule la neurona. Al sentarme frente al televisor recorro toda la programacion una y otra vez y que encuentro?. PURA BASURA. Por eso mejor leo en lugar de ver T.V. Estoy de acuerdo con los comentarios de todos los señores. CHINGAO HAGAN ALGO POR NOSOTROS.