Los chicos de The Drums tienen la fórmula para hacer una buena canción pop-surf: coro, palmadas, chiflidos, bajo y sintetizadores con ritmo y el toque de un look a la Duran Duran, que hacen la diferencia.
Sorprendieron en 2009 con Let's Go Surfing del EP Summertime!, que en menos de tres minutos nos introdujo a su sonido playero casi californiano, aunque el grupo es originario de Brooklyn, Nueva York. Un ‘revival’ de influencias como Beach Boys pero más garage.
Ese año se convirtieron en una banda a observar en 2010, y ahora que están por todos lados platicamos vía correo electrónico con Jacob Graham (guitarra) para saber más del proceso de hacer The Drums, su disco debut.
“Bueno, de hecho la mitad del álbum fue escrita y grabada al mismo tiempo que Su-mmertime!, pero el proceso de grabación de la segunda mitad de nuestro disco debut bajo el ‘spotlight’ de la industria, fue prácticamente el mismo.
“No cambiamos la manera en que hacemos las cosas porque estamos contentos con esa manera de hacerlas. Verás, somos inquebrantables, cuando la tormenta pase, nuestras raíces quedarán firmemente plantadas”.
The Drums se formó en 2008 entre los amigos Jonathan Pierce (voz) y Jacob Graham, más Adam Kessler (guitarra) y Connor Hanwick (batería).
Con Summertime!, los cuatro estaban convencidos de que “hay una gratificación instantánea en la música sencilla”, así que le pregunté a Jacob si ese mismo sentimiento estaba presente en el disco debut.
“Más que nunca. No sé cómo explicarte, pero creo que la música habla por sí sola. Es lo que está detrás de los chiflidos y de los ah's y oh's. El medio es rara vez importante, es la melodía. ¡Es la verdad y la justicia y el estilo americano! ¡Amén!”.
Esto se ve reflejado en canciones como Best Friend, que suena bastante sencilla y minimalista, con una línea de bajo veraniego-playero que define a The Drums. Pero, ¿de qué manera influye lo minimalista en su sonido, su look y la forma de ver la vida?
“Creo que el minimalismo aplica a cada aspecto de nuestras vidas. Desde la manera en que nos vestimos hasta en el número de amigos que tenemos. Porque entre menos tengas con qué trabajar, más potente tiene que ser el resultado. Por eso nos vemos tan cool y tenemos los amigos más chidos. Es broma”.



Comentarios(1)
Post new comment