La tormenta perfecta mundial se está gestando. Ésta no se medirá en milímetros cúbicos. La degradación ambiental, la sobreexplotación de los recursos naturales y el cambio climático generan una lluvia de inmigrantes, que amenaza con convertirse en uno de los más grandes problemas del siglo 21.
Esto generará para 2050, de acuerdo a la Organización Internacional para las Migraciones(IOM, por sus siglas en inglés), un estimado de 200 millones de migrantes. Una cifra conservadora, pues algunos expertos de la Universidad de Columbia creen que este número alcanzará los 700 millones. Hoy en día, el IOM estima que en el mundo hay entre 20 y 30 millones de migrantes ilegales.
Los migrantes del clima será uno de los temas que dominarán la agenda mundial en los años por venir.
¿Qué es un migrante del clima?
Según la IOM, es una persona forzada a abandonar su hogar debido a cambios climáticos inevitables, repentinos o progresivos.
La diferencia de un par de grados
Esto no es alarmismo, es una realidad.
“El nexo entre la migración y la degradación ambiental es un campo todavía muy poco estudiado y eso no pasa solo en México”, explica el investigador migratorio Stefan Alscher, encargado del proyecto de investigación de la Unión Europea Enviromental Change and Forced Migration.
Estimados de MIT indican que para el año 2100 habrá un aumento de la temperatura media del planeta de 5.1 °C.
Este aumento de temperatura generará varios efectos: desertificación, degradación de suelo, mayor intensidad de tormentas y aumento del nivel del mar. La combinación de estos factores serán los mayores causantes de las olas migratorias futuras.
Si a esto sumamos desastres naturales causados por el hombre como el derrame petrolero en el Golfo, la tendencia migratoria no hará más que incrementar.
Los movimientos de los migrantes del clima aumentarán la presión por proveer servicios básicos y serán un factor al momento de determinar el crecimiento económico de varios países.
Los peligros de México
Con 9 mil 330 kilómetros de costa, el aumento de nivel del mar en las áreas bajas del país es sin duda un problema futuro a considerar. Sin embargo, para Stefan Alscher éste no es el mayor problema:
“El problema central en México tiene que ver con la degradación de suelos y la disponiblidad insuficiente de agua”.



Post new comment