Mariana es una chica de 17 años que vive en un mundo color rosa, pero ella es el personaje principal de Pink Doll, primera novela de Juana Inés Dehesa publicada en Ediciones B con un tiraje de 20 mil ejemplares.

Para la joven autora la novela rosa es un género injustamente mal visto por lo que ella llama la “alta cultura”, ya que esta última considera que la literatura debe ocuparse de cosas más serias.

“Tengo una formación muy seria, sé dónde van los gerundios y puedo citar a los estructuralistas”, apunta Juana Inés quien aclara que su libro no es fácil ni tonto.

Dentro del relato, Mariana debe conocerse y reconocerse a sí misma mientras busca mantener una relación con su novio, pasar la clase de biología y lidiar con su abuela Bibis quien le promete un viaje a Italia si logra comportarse como lo que ella llama “una señorita decente”.

Un clavado pink para los jóvenes

Con esta novela y un extraordinario sentido del humor, Juana Inés Dehesa da vida a un personaje envidiable por su inteligencia y juzgada por sus terribles decisiones.

Los amigos, la escuela, la moda, el amor, el orgullo y el cabello “seboso” de una joven adolescente, se ven intensamente alterados en Pink Doll.

Usar dos veces los mismos calcetines y alimentarse de pan con crema de maní es un acto de valentía de la heroína y simpática protagonista de esta historia: Mariana.

En una familia acomodada y a sus 17 años, la adolescente entra en un juego macabro iniciado por la abuela Bibis: competir para ganar el viaje a Italia. Su némesis, la prima Lorena, despertará en ella a la asesina que lleva dentro.

Juana Inés incursiona en la novela rosa para jóvenes y adolescentes, un género poco explorado en México.

Dehesa creció en una familia que reconoce los libros y los chistes como parte fundamental de la vida. 

Actualmente vive en Boston donde estudia una maestría en literautra infantil y escritura para niños.

Juana Inés estudió Lengua y Literatura Hispánicas en la UNAM y es traductora. En esta, que es su primera aventura literaria, la heroína es una adolescente que tiene que lidiar con las situaciones de cualquier chica de su edad. Pagar los platos rotos es caro, pero al final, y sin querer, hay una recompensa extraordinaria.

Fuente: Ediciones B

 

Juana Inés

Checklist

Música favorita: No la voy a confesar, porque es como de rocola de bar de Moroleón, pero puedo decir, en exclusiva, que mientras juntaba fuerzas para escribir el último capítulo, escuché obsesivamente Je ne regrette rien, de Edith Piaf. La parte de “no me arrepiento, ni del bien que me han hecho, ni del mal: ya todo me da igual”, me sirvió como grito de guerra y como extraño consuelo. Sentada en la mínima mesa que hace las veces de comedor, mesa de trabajo y remanso creativo en mi departamento, tomaba litros de café negro y berreaba en francés.

Comida favorita: Nada me hace más feliz que una cerveza oscura y unas papas fritas con salsa picante. Soy súper gurmé.

Película favorita: Me reteencanta French Kiss, y me identifico muchísimo con el personaje de Meg Ryan (aunque ella tiene mejor pelo). En cuanto a televisión, me sé de memoria todos los capítulos de la serie The West Wing, de Aaron Sorkin (el mismo guionista de la película de Facebook); puedo verlos una y otra vez, me parecen geniales.

Libro favorito: Mujercitas, de Louisa May Alcott. Es un prodigio de simplicidad y de escritura atemporal. Creo que le debo mucho, también, a Sophie Kinsella, la autora de la serie Shopaholic, y a Gerald Durrell (Mi Familia y Otros Animales).

Lugar favorito: Me gusta mucho mi casa, que es fresca y callada y en medio de todas partes. Pero también París, especialmente una cafetería que está en el Boulevard aux Capucines y donde venden unos macarrones de morirse de emoción.

comments powered by Disqus