La escena me recuerda a una de una película de Tarantino, con la voz de Chong gritando: “White pussy, black pussy, yellow pussy, chicken pussy, little pussy…”
Y se repite en Vallarta, Acapulco, Tijuana, D.F., Cancún…
¿Qué tan bien conoces la zona donde vives o trabajas?
¿Te has preguntado qué hace ahí esa niña que aparentemente limpia parabrisas? ¿Por qué aquella otra aborda taxis en la misma esquina una y otra vez cada tarde?
Probablemente estás siendo testigo de explotación sexual a menores y el hecho pasa desapercibido para ti… como para las autoridades de nuestro país.
De acuerdo a estadísticas del Instituto Nacional de las Mujeres de México, cuatro de cada 10 mujeres en México son ultrajadas por su pareja. Además, 10 por ciento de cada 100 mujeres han sido víctimas de un delito por violencia de género.
Una de cada tres abandona su lugar de origen como consecuencia de actos violentos en su contra y cuatro de cada 10 feminicidios ocurridos en la República Mexicana se han registrado dentro del hogar de la víctima.
Según el Instituto Mexicano de la Juventud, en una encuesta encargada al INEGI, se encontró que 15 por ciento de las jóvenes mexicanas han experimentado al menos un incidente de violencia física en su noviazgo.
Año con año se manejan números como estos, se hacen foros y funcionarios de todas las tallas se externan alrededor del problema.
Este Día Internacional Contra la Violencia hacia las Mujeres no será diferente. Y el resultado seguirá siendo el mismo: violencia sistemática hacia el sexo femenino avalado por un rol de género ancestral y oculto en medio de la creciente delincuencia que vive el país.
Sin embargo, en esta ocasión, nos adentramos en la forma de violencia más invisible, aplastante y definitiva hacia una mujer: la trata. Es tal la magnitud de este problema social que hay quienes lo califican como la esclavitud del siglo 21.
Según el Diagnóstico de las Condiciones de Vulnerabilidad que Propician la Trata de Personas en México emitido por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos y el Centro de Estudios e Investigación en Desarrollo y Asistencia Social, A.C.: “México tiene una posición geográfica que lo convierte en escenario de una intensa dinámica migratoria. Por ello, es considerado un país de tránsito de víctimas de trata de personas. Al mismo tiempo, México es un país de origen, fundamentalmente de niñas, niños y mujeres, que son trasladados a otros territorios para ser sujetos de la trata con fines de explotación sexual y laboral. Es también un país en el que se comete de manera reiterada el delito de la trata de personas, además de ser considerado destino de víctimas que son traídas al territorio nacional con fines de explotación sexual o laboral”.

