Son las tres de la mañana y sigo despierto. Tengo una muy buena razón para estarlo: una llamada con Conor O’Brien, el creador de Villagers. Una oportunidad para entrar a su aldea privada y, hasta hace poco, desconocida.
Villagers es una banda de una sola persona, y este “colectivo individual” es la nueva promesa de Domino Records. Es el primer artista irlandés firmado por la disquera independiente británica, hogar de Franz Ferdinand y Arctic Monkeys.
O’Brien piensa en Villagers como una banda, aunque fue él quien escribió y tocó todos los instrumentos en su debut Becoming a Jackal.
Además, por si fuera poco, diseñó la portada de su material.
Digamos que él es un irlandés muy hacendoso.
Convirtiéndose en un chacal
Antes de Villagers, O’Brien era el vocalista de The Immediate, una banda cuyo único disco In Towers and Clouds (2006) fue considerado el mejor álbum debut de la década pasada en Irlanda. Tras ser llamados por la crítica a ser la nueva gran banda irlandesa, The Immediate se desintegró en 2007 por “diferencias existenciales”.
Así, O’Brien quedaba solo y decidió transformarse para su debut solista.
Becoming a Jackal, el cual salió a la venta el 8 de junio en Estados Unidos, te lleva a olvidar lo que esperas escuchar de un cantautor. Las canciones van más allá de simplemente tres acordes de guitarra y una letra intensa. Lo segundo permanece, gracias a su sinceridad irlandesa, lo primero es acompañado de arreglos orquestales, melodías en piano y vagos sonidos electrónicos.
Antes de ser incluidas en el disco, cada una de las 11 canciones tuvo entre seis y siete versiones diferentes, reconoce O’Brien.
“Eso es una de las partes más emocionantes para mí porque puedo escucharlas cambiando y convirtiéndose en algo diferente en cada versión”. Todo por buscar la perfección.
¿A qué huele “el chacal”?
Dentro del album Becoming a Jackal, una canción como Pieces, quizá la mejor del disco, combina una melodía que bien podría pasar por uno de los éxitos o sencillos lanzados por Motown en los 60, con una intensidad tal que hace que la canción termine con O’Brien aullando. Leyeron bien, aullando.
Cuando le pregunto a qué suena su álbum, O’Brien se toma 30 segundos para responder que realmente lo está pensando. Al final da su veredicto:
"Canciones soul con olor a humedad rodeadas por arreglos de pop épico”.
Estas canciones soul lo hicieron formar parte del elenco de la edición 40 del festival Glastonbury este verano, para después embarcarse en un tour por Estados Unidos. El futuro parece ser brillante para Villagers, de acuerdo a las primeras críticas al disco.
Aprendiendo con Jools

