Por Monica Hesse

“¿Por qué querría una persona sorda ir a un concierto?”, siempre es la primera pregunta que les hacen a los traductores. Ellos piensan que es una pregunta tonta, pero todo mundo la pregunta.

Parte de ir a un concierto es escuchar las canciones. Pero también es importante el vestuario, el espectáculo, y la pulsante, convulsa, pegajosa y claustrofóbica masa de humanidad que asiste. Cuando consideras esto, es perfectamente razonable que la gente sorda vaya a los conciertos.

Pero alguien tiene que traducir las canciones.

En 2009, Traci Randolph, Liz Leitch y su socio Kevin Dyels, fundaron First Chair Interpreted Productions. Una agencia que se encarga de traducir conciertos y eventos culturales para gente sorda. Participan en cerca de 50 eventos al año.

Con la Ley de Estadounidenses con Discapacidades de 1992, se requirió que los lugares de conciertos ofrecieran traductores sobre pedido.

No todos los intérpretes están hechos para trabajar en un concierto. Es cansado, tanto mental como físicamente. Por ello, los traductores son asignados en pares al evento. Cuesta traducir, transmitir emoción y mantener el ritmo al mismo tiempo.

Además los intérpretes tienen que ser invisibles, lo cual es caminar en la delgada línea entre actuar como un vehículo para la canción y erróneamente pensar que ellos son el entretenimiento.

Lo que muchas personas que no hablan el lenguaje de signos no se dan cuenta es que éste no es una ciencia exacta. La misma oración, dada a tres diferentes traductores, generará tres diferentes interpretaciones. 

La traductora de las locuras de Gaga

En el estudio de su casa en Riverdale, Maryland, Traci Ison se pregunta metafóricamente lo mismo que los adolescentes raros y sus padres preocupados se han estado cuestionando en lo últimos dos años, pero esta vez de manera literal: ¿cómo traduces a Lady Gaga?

La letra va así:

"Come on now, this beat is sick/ I wanna take a ride on your disco stick".

Si la frase es traducida palabra por palabra a su signo correspondiente, el resultado es algo como: "I want to ride on the twig of John Travolta's dance moves".

Algo totalmente diferente.

Ison es hija de una adulta sorda, y es la intérprete asignada a trabajar durante la presentación en el Verizon Center del tour Monster Ball de Lady Gaga.

Ella le ha preguntado a otros amigos intérpretes cómo manejarían el problema del “Disco Stick”. Todo sería más sencillo si ella supiera más sobre el público -qué tan bien hablan el lenguaje de signos americano, qué tanto hablan Gaga.

Unos días después del concierto, Ison comparte un link a un video de ella misma en el concierto que la ayudará a evaluar su desempeño.

Love Game es una canción rápida, con letras habladas con una monotonía imparable, lo cual deja poco tiempo para recobrar el aliento o hacer signos de puntuación con las manos.

Entonces Gaga dice: “No sé si han escuchado, pero tengo un enorme _______”.

En el video, Ison parece desconcertada y se asegura de haber escuchado correctamente antes de hacer las señas que hablan de esas partes lascivas.

Nunca nadie entenderá a Lady Gaga, pero Ison ha hecho su mejor esfuerzo.

Los signos de Bon Jovi

En Germantown, Maryland, Jon Bon Jovi le está generando problemas similares a Traci Randolph.

“The pictures in the shadows”, canta Bon Jovi, mientras que Randolph piensa “¿será eso literal?”.

Frente a ella hay un montón de hojas con las letras de las canciones que el cantante ha estado tocando en su más reciente tour.  Tras cada show, Randolph googlea su más reciente set list para ver los cambios. Por semanas ha estado únicamente respirando Bon Jovi. Cuando no está en su trabajo regular, está Livin’ on a Prayer.