Somos un mundo cada vez más urbano. En 2008, por primera vez en la historia mundial, más de 50 por ciento de la población vivía en ciudades. En nuestro país, el 76 por ciento ahora vive en manchas urbanas.
Alimentar a las ciudades donde, de acuerdo a la ONU, habitará 70 por ciento de los 9 mil millones de personas que vivirán en el año 2050, se ha convertido en el reto del futuro.
¿Cómo alimentar a una ciudad llena de consumidores insaciables, con escasez de agua y petróleo?
Tratar de encontrar una respuesta puede generar dolor de cabeza, pero es precisamente por esto que surge la necesidad de analizar lo que debe hacerse.
En el marco del Hay Festival en Zacatecas, hablamos con Rosie Boycott, presidenta de la Junta de Alimentos de Londres, quien desde su nombramiento en el cargo se ha ocupado de concientizar a los londinenses de la importancia de saber que poner comida en la mesa de las familias suburbanas no es algo sencillo.
“Las personas que viven en las ciudades han perdido la conexión con el origen de sus alimentos”, dice Boycott. “El próximo colapso será en los sistemas alimentarios... la gente que vive en ciudades estará en graves problemas”.
La denominada Zar de la Comida en Londres tiene un plan que otras ciudades deberían de seguir.
A nueve comidas de la anarquía
“Cada lugar del mundo está a nueve comidas de la anarquía”, frase en la que Boycott cree firmemente. Solo hace falta que los ciudadanos dejen de recibir sus flujos de comida por 72 horas para que comience el caos.
Sucedió en Nueva Orleans y en Haití. Lo más cerca que ha estado Londres de la crisis fue durante la erupción del Eyjafjallajokull, cuando varios cargamentos de alimentos quedaron varados.
La economía hiperglobalizada es en parte responsable de haber mal acostumbrado al consumidor promedio y de los problemas que enfrentarán las ciudades a futuro.
La meta de Boycott es atacar el problema con un doble enfoque.
De manera local creando huertas urbanas y de manera global al tratar de concientizar a los londinenses sobre la manera en que consumen.
“Es muy importante que tratemos de comprar comida más local, de temporada y por lo tanto más fresca y saludable”.
Este primer enfoque es cuantificable. A la fecha Boycott ha creado 600 huertas urbanas en la ciudad y planea crear mil 500 más para cuando se den los Juegos Olímpicos de 2012.
El otro enfoque es un poco más difícil de calcular. Sobre todo porque tiene que ver con la ética.
La Ética de la Comida
“Solemos pensar que la comida es algo muy barato pero no lo es”, dice Boycott. La agricultura es la actividad que más agua dulce utiliza en el mundo, 69 por ciento se usa en granjas y cosechas.
En promedio, de acuerdo a la FAO, para producir la cantidad de comida para alimentar a una persona, son necesarios 2 mil litros de agua.



Comentarios(1)
como podemos alimentar a la poblacion en el futuro
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