En incontables ocasiones ha sido acusado de ser responsable de los delitos de narcotráfico, portación de armas, secuestro, y hasta de homicidio.
Sin embargo, una y otra vez George Khoury Layón, alias “El Coqui”, ha sido absuelto.
Su historia delictiva parece no tener fin. Y por quinta ocasión el llamado “Junior de Polanco” ingresó nuevamente a la cárcel el miércoles 4 de abril.
Pero apenas unos días después de su detención se comunicó con Reporte Indigo para dar su versión de los hechos.
El 11 de abril, al teléfono de esta reportera se comunicó una voz que advertía que la llamada provenía del reclusorio.
–Hola, soy George Khoury –se escucha la voz en el teléfono.
–Sí, otra vez en la cárcel, parece una película de terror. Es el gobierno –acusa.
–¿Conociste a Fernando Martí? – cuestiona la reportera.
–A Fernandito no, a su papá sí, lo saludaba por las mañanas en el Sport City de Loreto –el gimnasio propiedad de Alejandro Martí, al que acudió durante diez años a ejercitarse.
–¿Y “La Barbie”?
–Sí llegó a ir (al antro de su propiedad El Doby de Acapulco). Como mi cliente, iba con un chingo de viejas y con toda su gente y yo jamás estuve presente, nunca coincidí en mi lugar con él y si fueron dos veces que fue de cliente, fueron muchas (…) Sí lo conozco mas no lo reconozco, pues todo mundo lo conocía, sí andaba paseándose en Acapulco como rey. Era el dueño de Acapulco. La persona que diga “no lo conozco”, qué hipócrita y que mentiroso porque todo mundo lo conocía.
Sin embargo, “El Coqui” es puntual en rechazar cualquier vínculo de amistad o de negocios con los otrora poderosos hermanos Beltrán Leyva o con el mismo capo encarcelado, Édgar Valdés Villareal, “La Barbie”.
Desde el Reclusorio Oriente del Distrito Federal, lugar al que ingresó hace una semana, “El Coqui” habla sin parar en su defensa.
Desde ahí acusa al gobierno de perseguirlo, de empeñarse en montar una historia de narco en torno a su persona, pese a que ha ganado todos los juicios.
El nombre de George Khoury Layón era público en revistas del corazón, en ambientes de la farándula.
Su declive comenzó a partir de 2003 cuando se le relacionó con homicidios y escándalos protagonizados en antros de la capital.
Cuando Joel Ortega Cuevas asumió el cargo como titular de Seguridad Pública en el DF, la trayectoria empresarial de “El Coqui” se fue en picada.
Desde esa fecha su nombre ha sido relacionado con gente del narcotráfico. Sin embargo una y otra vez ha sido absuelto de todos los cargos.
“Pon que pido hablar con Alejandro Martí, con Eduardo Margolis, con Isabel Miranda, con Joel Ortega y Marisela Morales, quiero darles la cara, explicarles que yo no tengo nada que ver en secuestros ni drogas”.
Esta es la quinta vez que este personaje ingresa a prisión. A lo largo de más de seis años se le ha acusado de homicida, secuestrador y narco. Nada se le ha comprobado.
En la conversación telefónica habla sin tapujos, rápido, casi grita en su afán de ser escuchado.
Refiere episodios importantes de su vida como empresario dueño del bar Cronic Garden de Polanco, donde conoció a Ben Sutchi, un homicida israelí buscado a través de ficha roja de la Interpol.
“Si Ben Sutchi era homicida a mí no me importa, tan no me importa que era mi cliente, iba diario, me consumía como a muchas personas a mi restaurante y discoteca, de eso no tengo la culpa.


