El conflicto de Siria estalló el lunes en sus fronteras con Líbano y Turquía. Un camarógrafo libanés resultó muerto y al menos cuatro personas –dos sirios y dos turcos– fueron heridas en los combates registrados en el límite sirio-turco.
Los hechos violentos, que tuvieron lugar en la víspera de la fecha fijada para firmar un acuerdo respaldado por la ONU para que las tropas sirias se retiren de las ciudades y cesen las hostilidades contra el levantamiento generalizado, han provocado fuertes reacciones entre los funcionarios libaneses y turcos, además de complicar las ya tensas relaciones regionales.
Los incidentes, que se produjeron casi dos semanas después de intensos combates en territorio sirio, amenazaban con extenderse a la zona Qaa de Líbano.
Con las poblaciones de Líbano y Turquía profundamente divididas porque algunos apoyan a la oposición siria mientras que otros todavía esperan que el asediado presidente Bashar al-Assad continúe en el poder, hay quienes temen que estos enfrentamientos puedan ser la chispa que salte en un ambiente lleno de combustible.
"Creo que podemos esperar más violencia a lo largo de las fronteras, creo que va a ser la nueva normalidad", dijo Shadi Hamid, de Brookings Institution, en Doha. "Más refugiados están tratando de escapar, habrá más escaramuzas”.
Los activistas han informado sobre sus bajas de los últimos días, con 84 civiles muertos el lunes 9 de abril, según la base británica en Siria del Observatorio para los Derechos Humanos, junto con 19 miembros de las fuerzas de seguridad y ocho desertores. Las esperanzas de que un plan de paz de seis puntos –negociado con las autoridades sirias por la ONU y la Liga Árabe– pudiera poner fin a la violencia, están desapareciendo
rápidamente.
La portavoz del Departamento de Estado de Estados Unidos (EU), Victoria Nuland, dijo: "Estos incidentes son sólo otro indicio de que el régimen de Assad no parece en absoluto dispuesto a cumplir con los compromisos asumidos con Kofi Annan. No sólo no ha disminuido la violencia, sino que ha sido peor en los últimos días”.
Nuland dijo que el gobierno sirio estaba tratando de "ganar tiempo" al exigir una garantía por escrito de que las fuerzas de la oposición se desarmarán antes de que Assad retire las tropas de las ciudades y los pueblos. "Esto es sólo más paja que se produce en el aire en el último minuto para desviar la atención del hecho de que el régimen no está cumpliendo con los compromisos".
La Organización de las Naciones Unidas expuso en un comunicado que su secretario general Ban Ki-moon "deplora enérgicamente los mortales tiroteos que están teniendo lugar en la actualidad en la frontera entre Siria y Turquía, así como en el Líbano... El Secretario General reitera su exigencia de que el Gobierno de Siria cese de inmediato todas las acciones militares contra la población civil y cumpla con la totalidad de sus compromisos contraídos con el enviado especial Kofi Annan".
En Líbano, el primer ministro Najib Mikati usó Twitter para enviar sus condolencias a los deudos de Ali Shaaban, quien formaba parte de un equipo de filmación del canal de televisión libanesa Al-Jadeed que estaba grabando en la zona de Wadi Khaled de Líbano, en la frontera norte de ese país con Siria.
En entrevistas con medios de comunicación libaneses, los dos periodistas que sobrevivieron, Hussein Khrais y Abdul Aziem Khayat, dijeron que estaban en un automóvil en Líbano, filmando y tomando notas, cuando hombres vestidos de civil comenzaron a disparar contra ellos desde el lado sirio de la frontera, y que el fuego continuó durante dos horas. Después, las fuerzas de seguridad libanesas los rescataron.


