Si un escritor visionario hubiera adelantado hace cuatro años la renuncia al partido de panistas con apellidos emblemáticos, habría sido calificado como perturbado.

Y no solo eso, sino que además dejan al PAN, que nació como una alternativa de derecha, para unirse al movimiento de izquierda de Andrés Manuel López Obrador.

Hoy en día es la verdad y panistas como Fernando Canales Stelzer, hijo del primer gobernador del PAN en Nuevo León, así como Mauricio Sada, ex coordinador del albiazul en el Congreso del Estado, dejan a su partido y van con MORENA.

Hoy Canales Stelzer, ex secretario del Ayuntamiento de La Joya de la Corona panista, de San Pedro Garza García, califica a su partido como corrupto, vendido, falto de valor e ideología.

Para Canales Stelzer el PAN se convirtió en el PRI.

Y no sólo eso, sino que piensa llevar esa idea a otros jóvenes empresarios de Nuevo León, con el fin de que se abran a considerar la alternativa de Andrés Manuel López Obrador como la más viable.

En cuanto corrupción, Canales Stelzer pone el dedo en la llaga, cuando dice que los propietarios de casinos financiaron las campañas de candidatos panistas en Nuevo León, pero no duda que también a nivel federal.

Abiertamente acusa al alcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal, de servir de “tapadera” para que los casinos continúen operando.

También, dice que lo mismo hizo Zeferino Salgado Almaguer, delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes en Nuevo León y ex alcalde de San Nicolás.

Y al panista Raúl Gracia, actual consejero de la Judicatura, el ex albiazul lo señala como un hombre que negoció bajo la mesa con el ex gobernador priista Natividad González Parás para obtener el puesto.

A nivel nacional, explica cómo su partido también se vendió al mejor postor, como en el caso de la maestra Elba Ester Gordillo, dirigente nacional del SNTE.

Y es ahí donde dice que le faltaron huevos a su partido para desligarse de los corruptos y conservar sus valores a toda costa.

Para Canales Stelzer ahora sigue lo que hace cuatro años era impensable, promover el voto en favor del candidato de izquierda, que el ex panista dice: “Quiere ser un Lula, no un Hugo Chávez”.

Y esa promoción del voto de izquierda la promoverá primero entre sus amigos, entre sus compañeros empresarios de San Pedro Garza García, La Joya de la Corona del PAN en el norte del país.

Quizás la salida de Canales Stelzer del PAN no sea acto fácil de juzgar por el momento, pero sí es válido decir que es congruente con lo que el hijo del ex gobernador Fernando Canales había venido exponiendo.

Y la congruencia en estos momentos entre la clase política, entre quienes son o han sido servidores públicos, es un atributo invaluable.

El cisma del PAN de Nuevo León

La  pugna por el control del Comité Estatal de Nuevo León del Partido Acción Nacional (PAN) entre el grupo fundacional y los llamados neo panistas tiene un largo historial de confrontaciones.

De pugnas internas, desde los denominados “cupulazos” de los 90s, hasta los “dedazos” y “empadronamientos perversos” de los últimos tres años.

Desde antes de las elecciones de 2009, la nueva ola del PAN fue conquistando lugares en el partido a base de técnicas que los panistas conservadores, principalmente representados por el Grupo San Pedro, no ven con buenos ojos.