En un acto ilegal y arbitrario, la administración estatal evade entregar la información en relación al ex gobernador Natividad González Parás y la constructora de su cuñado José Maiz García.

A través de dos vías distintas, las solicitudes de acceso a la información fueron presentadas desde el 13 de julio.
Por un lado a la Contraloría y Transparencia Gubernamental y por la otra, a la secretaría de Obras Públicas.

Pero la falta de cumplimiento a la Ley de Acceso a la Información es tan burda, que la única respuesta que dio el Estado es una contradicción que raya en lo ridículo.

Y es que esa única contestación fue de la Contraloría, diciendo que ellos no tenían los contratos y que por tal causa la solicitud de información se debía presentar ante la secretaría de Obras Públicas.

Pero quizás porque dentro del Estado la mano derecha no sabe lo que hace su mano izquierda, esta respuesta es una contradicción en sí misma.

Porque la secretaría de Obras Públicas ya había recibido la solicitud de información de los contratos el mismo día que la Contraloría, el 13 de julio, y tampoco entregó los documentos.

Las peticiones conforme a la Ley de Acceso a la Información fueron presentadas para que el gobierno de Rodrigo Medina entregue los contratos de obra pública entre la administración de Natividad González Parás y la Constructora Maiz Mier y sus filiales.

Documentación que debe mostrar los contratos de obra pública que el gobierno de Natividad entregó a la constructora de su cuñado, por al menos unos 2 mil millones de pesos. Claro, cantidad que debe ser mayor porque hubo extensiones de contratos donde el presupuesto original fue inflado.

Información oculta, que debe contener los montos por los que se prometieron los trabajos y luego el sobrecosto con que fueron cobrados a la administración estatal, como sucedió en las obras de Paseo Santa Lucía y en la Torre Administrativa.

Ambas construcciones en las que participó directamente la Constructora Maiz Mier del cuñado del ex gobernador.

Y es que en ellas, la Constructora Maiz Mier ganó licitaciones por un monto, pero finalmente construyó y cobró con sobrecostos hasta de un 40 por ciento.

De hecho, en la denuncia que presentó Martha Maiz de Zuazua a la Embajada de México en Washington el pasado 31 de julio, queja dirigida al presidente Felipe Calderón, dice que hubo desvío de dinero público en el Fórum Internacional de las Culturas y en la construcción del Paseo Santa Lucía.

Por ejemplo, en noviembre de 2005, en el marco de las obras de Santa Lucía y los preparativos para la celebración del Fórum, la familia política del ex gobernador ganó su tercera licitación estatal hasta esa fecha.

Obtuvo la licitación para construir por 126.7 millones de pesos un distribuidor vial en avenida Fundidora y Diagonal Asarco, frente a Cintermex.

Sin embargo, finalmente el gobierno pagó 173 millones a Constructora Maiz Mier.

La administración de González Parás pagó un sobrecosto de 46.3 millones de pesos a favor de su familia política.

Casi la mitad adicional de dinero al monto original con el que Maiz Mier ganó la licitación.

Porcentaje de sobrecosto muy similar al que denuncia la cuñada del ex gobernador cuando dice en su carta dirigida al presidente que entre un 30 y un 40 por ciento de los recursos destinados a la obra pública terminan en “mordidas” que van directamente a los bolsillos de funcionarios públicos.

Y cabe asegurar que estos sobrecostos son una estafa en obra pública que parece estar institucionalizada en Nuevo León.

Porque el artículo 76 de la Ley de Obras Públicas en el Estado es un salvoconducto a las trampas de servidores públicos.