Se confirma el montaje de una farsa, como lo llamó la cuñada del ex gobernador Martha Maiz Zuazua, refiriéndose al supuesto veto de Natividad González Parás contra la Constructora Maiz Mier.

Farsa que terminó con la adjudicación de obra pública a favor de la firma Maiz Mier, al menos por unos 2 mil millones de pesos durante el sexenio anterior. 

Más de 500 millones de pesos en la asignación de obra a través de licitaciones estatales, más otros mil 500 millones a través de un esquema público-privado.

Y es que ahora se sabe que durante los meses de enero y octubre de 2003, habría movimientos en las acciones de la constructora de la familia política del ex gobernador.

Transacciones que Natividad González Parás y su cuñado, José Maiz García, mantuvieron en secreto y las encubrieron con una estrategia mediática.

Un teatro en el que supuestamente el gobernador estaría en contra de asignarle obra pública a la constructora.

Y es que el entonces director de la firma y suegro de Natividad González Parás, el patriarca José Maiz Mier, quiso aprovechar el triunfo electoral de su yerno.

De tal manera que habría firmado una donación de acciones de la constructora a favor de su hija Cristina Maíz.

Quizás al calor del triunfo de su yerno, Maiz Mier habría donado las acciones sin advertir que al transmitir los títulos a su hija, esposa del gobernador, González Parás podría incurrir en un delito. 

Y es que Maiz Mier habría donado las acciones cuando se aseguró de la victoria electoralde González Parás.

Por ello, cuando Natividad tomó posesión como gobernador de Nuevo León, en octubre de 2003, tuvo que crear una estrategia jurídica y mediática para encubrir que su esposa era accionista de Constructora Maiz Mier.

Empresa a la que el gobierno del Estado que encabezaba González Parás ya le pagaba unos 180 millones de pesos por la construcción de la carretera Cadereyta-Allende.

Y es que aunque acababa de tomar posesión como gobernador, el Estado ya le pagaba a la empresa donde su esposa sería socia, porque la asignación de la carretera se había hecho desde la administración anterior, del gobernador sustituto y panista Fernando Elizondo.

Pero todavía así, con la salvedad de que la administración de González Parás no adjudicó la obra a Maiz Mier,  había un conflicto de intereses y cabía la posibilidad de que la oposición señalara un presunto delito.

Existía un problema mediático y potencial ilícito, por el solo acto en que la empresa donde sería socia la esposa del gobernador recibía cheques gubernamentales por un monto de hasta 180 millones de pesos.

Por ello es que al ver todo este panorama, el gobernador González Parás ideó una estrategia jurídica y mediática para salir del problema.

Incluso, no solamente para ocultar el posible delito, también para blindar con el Tribunal de lo Contencioso Administrativo y hasta con un amparo federal, las futuras adjudicaciones de obra pública a favor de la constructora de su familia política.

Y al mismo tiempo, Natividad buscó a través de su Notario Público favorito, Ubaldo Gárate Bravo, regresar las acciones que estarían en manos de su esposa, a su cuñado José Maiz García. 

De tal manera que así como lo declaró Martha Maiz Zuazua en entrevista para Reporte Indigo,el gobernador recién nombrado y su cuñado José Maiz García crearon una bola de humo, una farsa sobre un supuesto veto y un presunto pleito familiar.

González Parás sabía que debía dar tiempo a una nueva operación, para que las acciones que habría donado Maiz Mier a su hija Cristina, pasaran nuevamente a manos de su cuñado.

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