Tal parece que la historia se repite en el PAN.
Son las mismas condiciones que prevalecieron en 2009, durante los procesos electorales a gobernador del estado, alcaldías, senadores y diputados.
Tanto Fernando Elizondo como Fernando Larrazabal están enfrascados en una lucha interna que podría significar una secuela ya interminable de grietas hacia dentro del PAN en el estado.
Y no se ven conciliadores, políticos, líderes que unan al partido en torno a un solo objetivo.
Los panistas de la vieja cúpula, abanderados por Fernando Elizondo, critican la entrada masiva de miembros al padrón del partido en todo el estado.
Incluso vuelven a utilizar los mismos términos de 2009 para calificar el padrón panista, que dicen es producto de una “afiliación perversa”.
Este señalamiento es una muestra de que la historia se repite en hechos y en conceptos.
Cuando Elizondo fue candidato a la gubernatura de Nuevo León, hubo varios aspirantes que se opusieron al método de selección, especialmente el actual alcalde de Monterrey, Fernando Larrazabal.
Los neopanistas decían que la designación de un candidato desde el CEN era un método antidemocrático que iba en contra de los valores del partido.
Pero la vieja cúpula indicaba que una selección por medio de una votación al interior del partido era imposible ante la afiliación perversa del padrón.
Estas son coincidencias entre la actual situación del PAN y la que se vivió previo a las elecciones del 2009:
Partido dividido
El PAN vive una disputa interna entre la vieja cúpula de los panistas y los llamados neo panistas abanderados por Fernando Larrazabal y Raúl Gracia, que más allá de la ideología, tienen una visión pragmática de los procesos electorales.
La división es tal que no sólo panistas de la vieja guardia como Fernando Elizondo, José Luis Coindreau y Judith Díaz declararon que debían revisarse los nuevos registros de miembros activos y adherentes del partido.
También Fernando Canales Stelzer criticó el control que ejerce del PAN estatal el grupo San Nicolás y hasta el origen inexplicable de la riqueza del alcalde de Monterrey.
Padrón calificado de “perverso”
Tan solo en 18 meses, el padrón de miembros activos del PAN en Nuevo León se ha duplicado.
Pasó de 20 mil a 40 mil en este periodo de tiempo, registrando una afiliación masiva en el municipio de Monterrey, donde incluso se hicieron acusaciones de afiliaciones forzadas entre trabajadores del Ayuntamiento.
El hombre que trabaja la afiliación por parte del grupo de Larrazabal y que es el señalado para ser precandidato albiazul a la alcaldía de Monterrey es Miguel Ángel García, actual secretario de Desarrollo Humano y Social del municipio, y ex coordinador de campaña del alcalde regiomontano.
La guerra de los Fernandos
Durante las elecciones del 2009 tanto Fernando Larrazabal como Fernando Elizondo buscaban ser candidatos a la gubernatura de Nuevo León.
Luego que el Comité Estatal decidió designar a Elizondo de manera directa, el resentimiento de Larrazabal fue tal, que es acusado hacia el interior del partido de haber retirado el apoyo de sus estructuras municipales al candidato a gobernador.
Esta situación pudo verse reflejada en el voto cruzado en Monterrey, donde ganó Larrazabal como candidato a la alcaldía, pero perdió Elizondo rumbo a la gubernatura.
Pérdida de ideología e identidad del PAN
La afiliación masiva y en ocasiones forzada que realizaban los miembros de la neo cúpula, fue en 2009 uno de los argumentos para que los panistas de la vieja guardia pidieran un método de selección directo.


